En el ámbito del fútbol, es común que los jugadores apoyen a su equipo en momentos difíciles para la organización que representan. Carlos Sainz y Alex Albon están participando en Williams, un equipo de renombre en el Campeonato Mundial de Fórmula Uno con un récord notable, incluyendo nueve constructores y siete títulos de pilotos, así como 114 victorias. Sin embargo, el equipo ha sido pasado por alto durante bastante tiempo. Se puede encontrar información adicional si continúa leyendo.
El triunfo más reciente del equipo británico fue en 2012, pero la consistencia de sus dos pilotos, que recientemente fueron confirmados con una brecha de un día, proporciona una sensación de estabilidad al equipo.
El último triunfo de la escudería británica data de 2012, pero la continuidad de sus dos pilotos, anunciada esta misma semana con un día de diferencia, da estabilidad al equipo
El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.


En el mundo del fútbol, ocurre a menudo que los futbolistas sustentan al club al que pertenecen en aquellas etapas en que la institución a la que pertenecen está en apuros. Y eso es, exactamente, aquello que hacen Carlos Sainz y Alex Albon en Williams, uno de los equipos con más pedigrí de entre los que participan en el Mundial de Fórmula 1 –nueve títulos de constructores y siete de pilotos, además de 114 victorias–, que lleva ya muchos años sin reconocerse.
Su último triunfo data de 2012 y lo firmó Pastor Maldonado en Montmeló, en un gran premio tan atípico que convirtió al venezolano en el primer corredor de su país en escalar el peldaño más alto del podio, además de significarle como el quinto ganador distinto en las cinco primeras paradas del calendario de una temporada más inestable que la nitroglicerina.
Sin embargo, la coyuntura actual no deja hueco para esa imprevisibilidad, circunstancia que deja a Williams, y a las escuderías menos musculosas, sin apenas opciones de asomarse al cajón. Las promesas que James Bowles, el arquitecto de la tropa de Grove (Gran Bretaña), le hizo a Sainz cuando consiguió convencerle para que se uniera al proyecto después de la coz que Ferrari le dio al madrileño, no se han cumplido y parecen muy lejos de hacerlo. Por eso, la renovación del español y la de Albon, anunciadas esta misma semana y con solo un día de diferencia, son una concesión de un valor incalculable para Vowles, que gana algo más de tiempo.
La prolongación del vínculo de Sainz, que dentro de diez días cumplirá 32 años, libera de mucha presión al ejecutivo de la estructura, después de la inquietud que habían generado las declaraciones del piloto en los últimos meses, fruto de la frustración por un paupérrimo inicio de campeonato, con solo 11 puntos en el casillero global y la antepenúltima plaza en la tabla reservada a los fabricantes. Números que son la consecuencia directa de haber parido un monoplaza que salió a la pista tarde y con mucho sobrepeso, y que tampoco se ha corregido en unos plazos aceptables. Ni la primera versión del FW46 dio los frutos que se esperaba, ni tampoco su desarrollo ha ido por los cauces programados.
El paquete de mejoras previsto para Bakú, a finales de septiembre, deja poco margen para nada. Al exceso de kilos se le unió el poco acierto en el perfil aerodinámico del coche, dos aspectos que explican la caída libre que ha llevado a Williams a despeñarse desde la quinta posición de 2025, hasta la novena que ocupa actualmente.
A pesar de todo lo anterior, la falta de volantes disponibles en los garajes de primera línea ha llevado al hijo del bicampeón del mundo de rallies (1990 y 1992) a concederle una segunda oportunidad a la marca fundada por Frank Williams. “Sé que estamos en un momento difícil, pero estoy comprometido con este equipo para devolverlo al lugar que se merece”, afirma Sainz. “Creerme cuando os digo que hay muchas cosas y muy buenas que se están produciendo en segundo plano y que, por desgracia, los resultados no nos han dejado exhibir. Mucha inversión y contrataciones que nos harán competitivos en el futuro”, añade uno de los integrantes de la parrilla que más monos distintos ha vestido (cinco) en los doce ejercicios que lleva en el certamen.
“Carlos es el líder de este equipo. Estoy entusiasmado de poder ver de lo que seremos capaces en este proceso de reconstrucción”, le piropea Vowles. Mientras la ampliación del acuerdo con Sainz es multianual, la de Albon abarca únicamente el curso que viene (2027), una decisión que muy probablemente responde al diferencial de velocidad que refleja la estadística: de las 15 cronometradas celebradas, entre las normales y las de las ‘sprint’, Albon solo terminó por delante en dos de ellas (Australia y Mónaco).
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos
Archivado En
Feed MRSS-S Noticias
