Nuevos antecedentes sobre la controversia por el proyecto de cable submarino entre Chile y Hong Kong indican que funcionarios de la administración de Gabriel Boric fueron advertidos por Estados Unidos de posibles restricciones de viaje antes de que Washington concretara la revocación de visas.
Según un reportaje de The New York Times, en enero de 2026 un alto funcionario de la embajada estadounidense en Santiago se reunió con Guillermo Petersen, entonces jefe de gabinete de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), para transmitir las objeciones de Washington al proyecto de 19.300 kilómetros.
De acuerdo con el relato de Petersen recogido por el periódico, durante el encuentro se advirtió que continuar con la iniciativa podía derivar en una prohibición de ingreso a Estados Unidos para los funcionarios involucrados, además de sus cónyuges e hijos.
Washington sostenía que el proyecto podía incrementar los riesgos de ciberseguridad asociados a China. La reunión habría durado apenas seis minutos y el entonces subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, posteriormente calificó lo ocurrido como una amenaza.
Cerca de un mes después de esa advertencia, el Departamento de Estado anunció restricciones de entrada contra funcionarios chilenos relacionados con el proyecto y sus familiares, argumentando que sus actuaciones habían comprometido infraestructura crítica de telecomunicaciones y afectado la seguridad regional.
Entre los funcionarios afectados figuraron el entonces ministro Juan Carlos Muñoz, Claudio Araya y Guillermo Petersen.
Los nuevos antecedentes son relevantes porque muestran que integrantes de la administración Boric conocían previamente la posibilidad de sanciones estadounidenses. Sin embargo, la información disponible no permite establecer que el entonces Presidente Gabriel Boric hubiese recibido personalmente la advertencia o conocido anticipadamente la decisión de revocar las visas.
La advertencia también antecedió a la suspensión del proyecto, mientras posteriormente Washington concretó las restricciones anunciadas.
El episodio es presentado como parte de una estrategia estadounidense más amplia destinada a limitar la influencia china sobre infraestructura estratégica en América Latina.
El proyecto buscaba conectar Chile con Hong Kong mediante un cable submarino de aproximadamente 19.300 kilómetros, ampliando la conectividad internacional del país y considerando también la posibilidad de alcanzar Isla de Pascua.
Estados Unidos, sin embargo, manifestó reparos por los eventuales riesgos asociados a la participación china en infraestructura crítica de telecomunicaciones.
La controversia chilena no sería un caso aislado. El reportaje también menciona acciones estadounidenses relacionadas con la expansión de Huawei en Argentina y restricciones de visas contra legisladores de Costa Rica vinculadas a disputas sobre proveedores chinos de tecnología 5G.
VISAS COMO MECANISMO DE PRESIÓN
El caso también abre una discusión sobre el creciente empleo de las restricciones migratorias como herramienta de política exterior estadounidense.
El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, sostuvo que las medidas adoptadas por Washington “no fueron una sorpresa” y aseguró que estuvieron precedidas por conversaciones sobre el proyecto.
Según el diplomático, las restricciones no buscaban castigar, sino “cambiar el comportamiento”, objetivo que, a su juicio, se habría conseguido en el caso chileno.
Los nuevos antecedentes desplazan así el foco desde la aplicación de las sanciones hacia una cuestión políticamente relevante: qué autoridades chilenas conocieron las advertencias de Washington, cuándo fueron informadas y cómo influyeron esas presiones en la decisión de abandonar el proyecto con Hong Kong. (NP-ChatGPT-Bio Bio-NYT)
La entrada NYT: EE.UU. advirtió a Gbno. de Boric de posibles sanciones por cable con Hong Kong se publicó primero en Nuevo Poder.
Nuevos antecedentes sobre la controversia por el proyecto de cable submarino entre Chile y Hong Kong indican que funcionarios de la administración de Gabriel Boric fueron advertidos por Estados Unidos de posibles restricciones de viaje antes de que Washington concretara la revocación de visas.. Según un reportaje de The New York Times, en enero de 2026 un alto funcionario de la embajada estadounidense en Santiago se reunió con Guillermo Petersen, entonces jefe de gabinete de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), para transmitir las objeciones de Washington al proyecto de 19.300 kilómetros.. De acuerdo con el relato de Petersen recogido por el periódico, durante el encuentro se advirtió que continuar con la iniciativa podía derivar en una prohibición de ingreso a Estados Unidos para los funcionarios involucrados, además de sus cónyuges e hijos.. Washington sostenía que el proyecto podía incrementar los riesgos de ciberseguridad asociados a China. La reunión habría durado apenas seis minutos y el entonces subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, posteriormente calificó lo ocurrido como una amenaza.. Cerca de un mes después de esa advertencia, el Departamento de Estado anunció restricciones de entrada contra funcionarios chilenos relacionados con el proyecto y sus familiares, argumentando que sus actuaciones habían comprometido infraestructura crítica de telecomunicaciones y afectado la seguridad regional.. Entre los funcionarios afectados figuraron el entonces ministro Juan Carlos Muñoz, Claudio Araya y Guillermo Petersen.. Los nuevos antecedentes son relevantes porque muestran que integrantes de la administración Boric conocían previamente la posibilidad de sanciones estadounidenses. Sin embargo, la información disponible no permite establecer que el entonces Presidente Gabriel Boric hubiese recibido personalmente la advertencia o conocido anticipadamente la decisión de revocar las visas.. La advertencia también antecedió a la suspensión del proyecto, mientras posteriormente Washington concretó las restricciones anunciadas.. El episodio es presentado como parte de una estrategia estadounidense más amplia destinada a limitar la influencia china sobre infraestructura estratégica en América Latina.. El proyecto buscaba conectar Chile con Hong Kong mediante un cable submarino de aproximadamente 19.300 kilómetros, ampliando la conectividad internacional del país y considerando también la posibilidad de alcanzar Isla de Pascua.. Estados Unidos, sin embargo, manifestó reparos por los eventuales riesgos asociados a la participación china en infraestructura crítica de telecomunicaciones.. La controversia chilena no sería un caso aislado. El reportaje también menciona acciones estadounidenses relacionadas con la expansión de Huawei en Argentina y restricciones de visas contra legisladores de Costa Rica vinculadas a disputas sobre proveedores chinos de tecnología 5G.. VISAS COMO MECANISMO DE PRESIÓN. El caso también abre una discusión sobre el creciente empleo de las restricciones migratorias como herramienta de política exterior estadounidense.. El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, sostuvo que las medidas adoptadas por Washington “no fueron una sorpresa” y aseguró que estuvieron precedidas por conversaciones sobre el proyecto.. Según el diplomático, las restricciones no buscaban castigar, sino “cambiar el comportamiento”, objetivo que, a su juicio, se habría conseguido en el caso chileno.. Los nuevos antecedentes desplazan así el foco desde la aplicación de las sanciones hacia una cuestión políticamente relevante: qué autoridades chilenas conocieron las advertencias de Washington, cuándo fueron informadas y cómo influyeron esas presiones en la decisión de abandonar el proyecto con Hong Kong. (NP-ChatGPT-Bio Bio-NYT). La entrada NYT: EE.UU. advirtió a Gbno. de Boric de posibles sanciones por cable con Hong Kong se publicó primero en Nuevo Poder.
Nuevos antecedentes sobre la controversia por el proyecto de cable submarino entre Chile y Hong Kong indican que funcionarios de la administración de Gabriel Boric fueron advertidos por Estados Unidos de posibles restricciones de viaje antes de que Washington concretara la revocación de visas. Según un reportaje de The New York Times, en enero de La entrada NYT: EE.UU. advirtió a Gbno. de Boric de posibles sanciones por cable con Hong Kong se publicó primero en Nuevo Poder.
Nuevos antecedentes sobre la controversia por el proyecto de cable submarino entre Chile y Hong Kong indican que funcionarios de la administración de Gabriel Boric fueron advertidos por Estados Unidos de posibles restricciones de viaje antes de que Washington concretara la revocación de visas.. Según un reportaje de The New York Times, en enero de 2026 un alto funcionario de la embajada estadounidense en Santiago se reunió con Guillermo Petersen, entonces jefe de gabinete de la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel), para transmitir las objeciones de Washington al proyecto de 19.300 kilómetros.. De acuerdo con el relato de Petersen recogido por el periódico, durante el encuentro se advirtió que continuar con la iniciativa podía derivar en una prohibición de ingreso a Estados Unidos para los funcionarios involucrados, además de sus cónyuges e hijos.. Washington sostenía que el proyecto podía incrementar los riesgos de ciberseguridad asociados a China. La reunión habría durado apenas seis minutos y el entonces subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, posteriormente calificó lo ocurrido como una amenaza.. Cerca de un mes después de esa advertencia, el Departamento de Estado anunció restricciones de entrada contra funcionarios chilenos relacionados con el proyecto y sus familiares, argumentando que sus actuaciones habían comprometido infraestructura crítica de telecomunicaciones y afectado la seguridad regional.. Entre los funcionarios afectados figuraron el entonces ministro Juan Carlos Muñoz, Claudio Araya y Guillermo Petersen.. Los nuevos antecedentes son relevantes porque muestran que integrantes de la administración Boric conocían previamente la posibilidad de sanciones estadounidenses. Sin embargo, la información disponible no permite establecer que el entonces Presidente Gabriel Boric hubiese recibido personalmente la advertencia o conocido anticipadamente la decisión de revocar las visas.. La advertencia también antecedió a la suspensión del proyecto, mientras posteriormente Washington concretó las restricciones anunciadas.. El episodio es presentado como parte de una estrategia estadounidense más amplia destinada a limitar la influencia china sobre infraestructura estratégica en América Latina.. El proyecto buscaba conectar Chile con Hong Kong mediante un cable submarino de aproximadamente 19.300 kilómetros, ampliando la conectividad internacional del país y considerando también la posibilidad de alcanzar Isla de Pascua.. Estados Unidos, sin embargo, manifestó reparos por los eventuales riesgos asociados a la participación china en infraestructura crítica de telecomunicaciones.. La controversia chilena no sería un caso aislado. El reportaje también menciona acciones estadounidenses relacionadas con la expansión de Huawei en Argentina y restricciones de visas contra legisladores de Costa Rica vinculadas a disputas sobre proveedores chinos de tecnología 5G.. VISAS COMO MECANISMO DE PRESIÓN. El caso también abre una discusión sobre el creciente empleo de las restricciones migratorias como herramienta de política exterior estadounidense.. El embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, sostuvo que las medidas adoptadas por Washington “no fueron una sorpresa” y aseguró que estuvieron precedidas por conversaciones sobre el proyecto.. Según el diplomático, las restricciones no buscaban castigar, sino “cambiar el comportamiento”, objetivo que, a su juicio, se habría conseguido en el caso chileno.. Los nuevos antecedentes desplazan así el foco desde la aplicación de las sanciones hacia una cuestión políticamente relevante: qué autoridades chilenas conocieron las advertencias de Washington, cuándo fueron informadas y cómo influyeron esas presiones en la decisión de abandonar el proyecto con Hong Kong. (NP-ChatGPT-Bio Bio-NYT)
Política archivos – Nuevo Poder
