La elección de Gael Yeomans como nueva presidenta del Frente Amplio marcó un giro en los equilibrios internos de la colectividad y coronó una trayectoria política construida desde los movimientos estudiantiles, el trabajo territorial y sucesivas disputas dentro de la izquierda. Su triunfo sobre Constanza Martínez, alcanzado contra los pronósticos predominantes, fue interpretado por sus adherentes como una señal de cuestionamiento a las estructuras más tradicionales de poder dentro del partido.
La historia política de Yeomans comenzó tempranamente. A los 15 años se incorporó a las Juventudes Comunistas mientras estudiaba en el Instituto Sagrado Corazón de Rancagua, decisión que inicialmente mantuvo en reserva ante su familia, que atravesaba dificultades económicas.
La actual dirigente ha relatado que la inestabilidad laboral de su padre y las restricciones económicas de su hogar influyeron profundamente en su visión de la desigualdad. Durante su adolescencia comenzó a preguntarse por las diferencias de oportunidades entre jóvenes de su misma edad y por la posibilidad de que las dificultades económicas limitaran su acceso a la educación superior.
Su paso por las Juventudes Comunistas se extendió aproximadamente dos años. Durante la llamada revolución pingüina de 2006 terminó alejándose de la organización por diferencias políticas.
Posteriormente ingresó a estudiar Derecho en la Universidad de Chile y se trasladó a Santiago. Allí se encontró con una realidad social diferente a la que había conocido en Rancagua y en las movilizaciones secundarias, incluyendo compañeros provenientes de sectores de mayores ingresos y con trayectorias educacionales muy distintas a la suya.
Durante sus años universitarios participó en movilizaciones y colectivos políticos como Arrebol, espacios en los que comenzó a relacionarse con figuras que posteriormente serían centrales en el Frente Amplio, entre ellas Gabriel Boric, Gonzalo Winter y Constanza Martínez.
Las dificultades económicas de su familia continuaron durante esa etapa. Mientras parte de sus compañeros se concentraba en la actividad política universitaria, Yeomans debió compatibilizar sus estudios con trabajos como procuradora en estudios jurídicos para colaborar económicamente en su hogar.
Uno de esos trabajos fue en Enrique Barros y Compañía, un reconocido estudio de Las Condes. La propia Yeomans ha señalado que esa experiencia le producía contradicciones políticas, aunque consideraba indispensable trabajar para sostenerse y contribuir a los gastos familiares.
Con Gabriel Boric compartió desde temprano espacios políticos y una visión general sobre la necesidad de transformar la izquierda, aunque ambos provenían de corrientes diferentes. Yeomans militaba en Izquierda Libertaria, mientras Boric pertenecía al Movimiento Autonomista.
Las diferencias también se expresaban en sus estilos. Boric adquirió notoriedad gracias a su capacidad discursiva y exposición pública, mientras Yeomans desarrolló un perfil más centrado en el trabajo territorial, las reuniones con organizaciones sociales y los vínculos con dirigentes sindicales.
Desde ese espacio contribuyó a la incorporación de su corriente al Frente Amplio y en 2017 compitió por un escaño en la Cámara de Diputadas y Diputados por el Distrito 13 de la Región Metropolitana.
Su campaña estuvo centrada en comunas como El Bosque, La Cisterna, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Ramón. Contra las expectativas iniciales, obtuvo un 5,9% de los votos y consiguió uno de los escaños disponibles. Tenía entonces 27 años.
Su influencia interna aumentó durante 2019, cuando Convergencia Social, partido surgido de la fusión de distintas corrientes de izquierda, celebró su primera elección de directiva.
Yeomans enfrentó a Estephanie Peñaloza y se impuso en una competencia que funcionó también como una medición de fuerzas entre las distintas sensibilidades que componían la nueva colectividad.
Pocos meses después enfrentó una de las crisis más profundas de su trayectoria política: las negociaciones del Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019.
Mientras Gabriel Boric defendía la necesidad de suscribir el acuerdo que abrió el proceso constitucional, sectores importantes de Convergencia Social rechazaban sus condiciones. Yeomans quedó situada entre quienes apoyaban alcanzar una salida institucional y las corrientes internas que consideraban insuficiente el pacto.
Finalmente, Convergencia Social resolvió no respaldarlo. Boric, sin embargo, decidió firmar a título personal, acción que produjo una crisis al interior de la colectividad.
Al día siguiente, decenas de militantes abandonaron el partido, entre ellos dirigentes provenientes de Izquierda Libertaria y figuras vinculadas al entonces alcalde Jorge Sharp.
Como presidenta de Convergencia Social, Yeomans debió enviar el caso de Boric al Tribunal Supremo del partido, organismo que posteriormente lo suspendió temporalmente. Paralelamente tuvo que enfrentar el riesgo de una ruptura mayor dentro de una colectividad que recién comenzaba a consolidarse.
En ese período llegó incluso a plantear ante militantes que comprendía si estimaban que debía dejar la presidencia. La estructura partidaria, sin embargo, terminó respaldando su continuidad.
La crisis de 2019 obligó a una nueva generación de militantes a asumir responsabilidades internas ante la salida de numerosos dirigentes comunales. Ese proceso fortaleció el sector organizado en torno a Yeomans y permitió mantener con vida la estructura de Convergencia Social.
Su candidata, Alondra Arellano, logró sucederla en la conducción del partido en 2020. Un año después, Yeomans fue reelegida diputada por el Distrito 13.
Durante su segundo período parlamentario aumentó su cercanía política con Boric y llegó a compartir oficina con él. Para entonces, el denominado “gaelismo” había adquirido reconocimiento como un sector pequeño pero disciplinado y organizado dentro de la colectividad.
Aun así, Yeomans mantuvo diferencias con una parte importante de la dirigencia frenteamplista respecto de la prioridad que debía otorgarse al trabajo territorial frente a la política parlamentaria y a las estructuras centrales del partido.
Esas discrepancias adquirieron mayor relevancia después de la unificación del Frente Amplio como partido único en 2024 y durante la conducción de Constanza Martínez, dirigente cercana a Boric.
Uno de los momentos que expuso las dificultades estratégicas de la colectividad fue la primaria presidencial de 2025. Tras las negativas de Michelle Bachelet y Tomás Vodanovic a competir, Gonzalo Winter asumió la candidatura del Frente Amplio y Yeomans quedó a cargo de su campaña.
La experiencia terminó con un resultado adverso. Winter finalizó tercero, detrás de Jeannette Jara y Carolina Tohá, y solo superó a Jaime Mulet.
Integrantes de esa campaña han señalado que la participación simultánea de Yeomans en el Congreso dificultó la velocidad con que se adoptaban algunas decisiones. También recuerdan que su estilo tendía a ampliar las consultas antes de resolver, lo que en ciertas ocasiones retrasaba la estrategia electoral.
Sin embargo, dentro del propio equipo también se reconoce que los principales errores correspondieron a diagnósticos políticos compartidos, particularmente respecto de la forma de enfrentar a las figuras vinculadas a la antigua Concertación.
La derrota presidencial coincidió además con una caída en la militancia frenteamplista y con el triunfo de José Antonio Kast en la elección presidencial, configurando uno de los períodos más complejos para el partido desde su creación.
En ese contexto, Yeomans comenzó a interpretar que existía un creciente malestar en las bases con una estructura partidaria considerada demasiado concentrada en un grupo reducido de dirigentes y con una conexión insuficiente con los territorios y las regiones.
Esa lectura no era exclusivamente de su sector. La corriente De Cordillera a Mar, vinculada a figuras como Antonia Orellana y Diego Ibáñez, compartía parte importante de ese diagnóstico.
La disputa interna enfrentó finalmente a Yeomans con Constanza Martínez, respaldada por parte significativa del aparato partidario y por dirigentes cercanos al expresidente Boric.
La candidatura de Yeomans hizo de la democratización interna y de la ampliación de los espacios de participación militante uno de sus principales mensajes. Entre sus propuestas figuró la creación de una secretaría destinada a promover la participación de nuevos militantes y reducir la percepción de que los cargos internos eran distribuidos entre círculos previamente establecidos.
El 16 de agosto, Yeomans consiguió imponerse a Martínez en una elección en la que participó menos de una quinta parte del padrón del Frente Amplio.
Desde el sector derrotado, el resultado fue atribuido principalmente al desgaste de la conducción anterior y a la baja participación electoral. Entre los adherentes de Yeomans, en cambio, el triunfo fue presentado como una rebelión de las bases contra una estructura interna excesivamente concentrada.
La nueva presidenta llega así a la conducción del Frente Amplio con una trayectoria marcada por crisis partidarias, derrotas electorales, trabajo territorial y disputas con sectores más consolidados de la izquierda. Su principal desafío será transformar ese respaldo interno en una conducción capaz de ampliar la presencia territorial del partido y redefinir su papel dentro de una oposición que también enfrenta una etapa de reorganización. (NP-ChatGPT-La Tercera)
La entrada Gael Yeomans: de la JJ.CC. a la presidencia de un FA a la izquierda de Boric se publicó primero en Nuevo Poder.
La elección de Gael Yeomans como nueva presidenta del Frente Amplio marcó un giro en los equilibrios internos de la colectividad y coronó una trayectoria política construida desde los movimientos estudiantiles, el trabajo territorial y sucesivas disputas dentro de la izquierda. Su triunfo sobre Constanza Martínez, alcanzado contra los pronósticos predominantes, fue interpretado por sus adherentes como una señal de cuestionamiento a las estructuras más tradicionales de poder dentro del partido.. La historia política de Yeomans comenzó tempranamente. A los 15 años se incorporó a las Juventudes Comunistas mientras estudiaba en el Instituto Sagrado Corazón de Rancagua, decisión que inicialmente mantuvo en reserva ante su familia, que atravesaba dificultades económicas.. La actual dirigente ha relatado que la inestabilidad laboral de su padre y las restricciones económicas de su hogar influyeron profundamente en su visión de la desigualdad. Durante su adolescencia comenzó a preguntarse por las diferencias de oportunidades entre jóvenes de su misma edad y por la posibilidad de que las dificultades económicas limitaran su acceso a la educación superior.. Su paso por las Juventudes Comunistas se extendió aproximadamente dos años. Durante la llamada revolución pingüina de 2006 terminó alejándose de la organización por diferencias políticas.. Posteriormente ingresó a estudiar Derecho en la Universidad de Chile y se trasladó a Santiago. Allí se encontró con una realidad social diferente a la que había conocido en Rancagua y en las movilizaciones secundarias, incluyendo compañeros provenientes de sectores de mayores ingresos y con trayectorias educacionales muy distintas a la suya.. Durante sus años universitarios participó en movilizaciones y colectivos políticos como Arrebol, espacios en los que comenzó a relacionarse con figuras que posteriormente serían centrales en el Frente Amplio, entre ellas Gabriel Boric, Gonzalo Winter y Constanza Martínez.. Las dificultades económicas de su familia continuaron durante esa etapa. Mientras parte de sus compañeros se concentraba en la actividad política universitaria, Yeomans debió compatibilizar sus estudios con trabajos como procuradora en estudios jurídicos para colaborar económicamente en su hogar.. Uno de esos trabajos fue en Enrique Barros y Compañía, un reconocido estudio de Las Condes. La propia Yeomans ha señalado que esa experiencia le producía contradicciones políticas, aunque consideraba indispensable trabajar para sostenerse y contribuir a los gastos familiares.. Con Gabriel Boric compartió desde temprano espacios políticos y una visión general sobre la necesidad de transformar la izquierda, aunque ambos provenían de corrientes diferentes. Yeomans militaba en Izquierda Libertaria, mientras Boric pertenecía al Movimiento Autonomista.. Las diferencias también se expresaban en sus estilos. Boric adquirió notoriedad gracias a su capacidad discursiva y exposición pública, mientras Yeomans desarrolló un perfil más centrado en el trabajo territorial, las reuniones con organizaciones sociales y los vínculos con dirigentes sindicales.. Desde ese espacio contribuyó a la incorporación de su corriente al Frente Amplio y en 2017 compitió por un escaño en la Cámara de Diputadas y Diputados por el Distrito 13 de la Región Metropolitana.. Su campaña estuvo centrada en comunas como El Bosque, La Cisterna, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Ramón. Contra las expectativas iniciales, obtuvo un 5,9% de los votos y consiguió uno de los escaños disponibles. Tenía entonces 27 años.. Su influencia interna aumentó durante 2019, cuando Convergencia Social, partido surgido de la fusión de distintas corrientes de izquierda, celebró su primera elección de directiva.. Yeomans enfrentó a Estephanie Peñaloza y se impuso en una competencia que funcionó también como una medición de fuerzas entre las distintas sensibilidades que componían la nueva colectividad.. Pocos meses después enfrentó una de las crisis más profundas de su trayectoria política: las negociaciones del Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019.. Mientras Gabriel Boric defendía la necesidad de suscribir el acuerdo que abrió el proceso constitucional, sectores importantes de Convergencia Social rechazaban sus condiciones. Yeomans quedó situada entre quienes apoyaban alcanzar una salida institucional y las corrientes internas que consideraban insuficiente el pacto.. Finalmente, Convergencia Social resolvió no respaldarlo. Boric, sin embargo, decidió firmar a título personal, acción que produjo una crisis al interior de la colectividad.. Al día siguiente, decenas de militantes abandonaron el partido, entre ellos dirigentes provenientes de Izquierda Libertaria y figuras vinculadas al entonces alcalde Jorge Sharp.. Como presidenta de Convergencia Social, Yeomans debió enviar el caso de Boric al Tribunal Supremo del partido, organismo que posteriormente lo suspendió temporalmente. Paralelamente tuvo que enfrentar el riesgo de una ruptura mayor dentro de una colectividad que recién comenzaba a consolidarse.. En ese período llegó incluso a plantear ante militantes que comprendía si estimaban que debía dejar la presidencia. La estructura partidaria, sin embargo, terminó respaldando su continuidad.. La crisis de 2019 obligó a una nueva generación de militantes a asumir responsabilidades internas ante la salida de numerosos dirigentes comunales. Ese proceso fortaleció el sector organizado en torno a Yeomans y permitió mantener con vida la estructura de Convergencia Social.. Su candidata, Alondra Arellano, logró sucederla en la conducción del partido en 2020. Un año después, Yeomans fue reelegida diputada por el Distrito 13.. Durante su segundo período parlamentario aumentó su cercanía política con Boric y llegó a compartir oficina con él. Para entonces, el denominado “gaelismo” había adquirido reconocimiento como un sector pequeño pero disciplinado y organizado dentro de la colectividad.. Aun así, Yeomans mantuvo diferencias con una parte importante de la dirigencia frenteamplista respecto de la prioridad que debía otorgarse al trabajo territorial frente a la política parlamentaria y a las estructuras centrales del partido.. Esas discrepancias adquirieron mayor relevancia después de la unificación del Frente Amplio como partido único en 2024 y durante la conducción de Constanza Martínez, dirigente cercana a Boric.. Uno de los momentos que expuso las dificultades estratégicas de la colectividad fue la primaria presidencial de 2025. Tras las negativas de Michelle Bachelet y Tomás Vodanovic a competir, Gonzalo Winter asumió la candidatura del Frente Amplio y Yeomans quedó a cargo de su campaña.. La experiencia terminó con un resultado adverso. Winter finalizó tercero, detrás de Jeannette Jara y Carolina Tohá, y solo superó a Jaime Mulet.. Integrantes de esa campaña han señalado que la participación simultánea de Yeomans en el Congreso dificultó la velocidad con que se adoptaban algunas decisiones. También recuerdan que su estilo tendía a ampliar las consultas antes de resolver, lo que en ciertas ocasiones retrasaba la estrategia electoral.. Sin embargo, dentro del propio equipo también se reconoce que los principales errores correspondieron a diagnósticos políticos compartidos, particularmente respecto de la forma de enfrentar a las figuras vinculadas a la antigua Concertación.. La derrota presidencial coincidió además con una caída en la militancia frenteamplista y con el triunfo de José Antonio Kast en la elección presidencial, configurando uno de los períodos más complejos para el partido desde su creación.. En ese contexto, Yeomans comenzó a interpretar que existía un creciente malestar en las bases con una estructura partidaria considerada demasiado concentrada en un grupo reducido de dirigentes y con una conexión insuficiente con los territorios y las regiones.. Esa lectura no era exclusivamente de su sector. La corriente De Cordillera a Mar, vinculada a figuras como Antonia Orellana y Diego Ibáñez, compartía parte importante de ese diagnóstico.. La disputa interna enfrentó finalmente a Yeomans con Constanza Martínez, respaldada por parte significativa del aparato partidario y por dirigentes cercanos al expresidente Boric.. La candidatura de Yeomans hizo de la democratización interna y de la ampliación de los espacios de participación militante uno de sus principales mensajes. Entre sus propuestas figuró la creación de una secretaría destinada a promover la participación de nuevos militantes y reducir la percepción de que los cargos internos eran distribuidos entre círculos previamente establecidos.. El 16 de agosto, Yeomans consiguió imponerse a Martínez en una elección en la que participó menos de una quinta parte del padrón del Frente Amplio.. Desde el sector derrotado, el resultado fue atribuido principalmente al desgaste de la conducción anterior y a la baja participación electoral. Entre los adherentes de Yeomans, en cambio, el triunfo fue presentado como una rebelión de las bases contra una estructura interna excesivamente concentrada.. La nueva presidenta llega así a la conducción del Frente Amplio con una trayectoria marcada por crisis partidarias, derrotas electorales, trabajo territorial y disputas con sectores más consolidados de la izquierda. Su principal desafío será transformar ese respaldo interno en una conducción capaz de ampliar la presencia territorial del partido y redefinir su papel dentro de una oposición que también enfrenta una etapa de reorganización. (NP-ChatGPT-La Tercera). La entrada Gael Yeomans: de la JJ.CC. a la presidencia de un FA a la izquierda de Boric se publicó primero en Nuevo Poder.
La elección de Gael Yeomans como nueva presidenta del Frente Amplio marcó un giro en los equilibrios internos de la colectividad y coronó una trayectoria política construida desde los movimientos estudiantiles, el trabajo territorial y sucesivas disputas dentro de la izquierda. Su triunfo sobre Constanza Martínez, alcanzado contra los pronósticos predominantes, fue interpretado por sus La entrada Gael Yeomans: de la JJ.CC. a la presidencia de un FA a la izquierda de Boric se publicó primero en Nuevo Poder.
La elección de Gael Yeomans como nueva presidenta del Frente Amplio marcó un giro en los equilibrios internos de la colectividad y coronó una trayectoria política construida desde los movimientos estudiantiles, el trabajo territorial y sucesivas disputas dentro de la izquierda. Su triunfo sobre Constanza Martínez, alcanzado contra los pronósticos predominantes, fue interpretado por sus adherentes como una señal de cuestionamiento a las estructuras más tradicionales de poder dentro del partido.. La historia política de Yeomans comenzó tempranamente. A los 15 años se incorporó a las Juventudes Comunistas mientras estudiaba en el Instituto Sagrado Corazón de Rancagua, decisión que inicialmente mantuvo en reserva ante su familia, que atravesaba dificultades económicas.. La actual dirigente ha relatado que la inestabilidad laboral de su padre y las restricciones económicas de su hogar influyeron profundamente en su visión de la desigualdad. Durante su adolescencia comenzó a preguntarse por las diferencias de oportunidades entre jóvenes de su misma edad y por la posibilidad de que las dificultades económicas limitaran su acceso a la educación superior.. Su paso por las Juventudes Comunistas se extendió aproximadamente dos años. Durante la llamada revolución pingüina de 2006 terminó alejándose de la organización por diferencias políticas.. Posteriormente ingresó a estudiar Derecho en la Universidad de Chile y se trasladó a Santiago. Allí se encontró con una realidad social diferente a la que había conocido en Rancagua y en las movilizaciones secundarias, incluyendo compañeros provenientes de sectores de mayores ingresos y con trayectorias educacionales muy distintas a la suya.. Durante sus años universitarios participó en movilizaciones y colectivos políticos como Arrebol, espacios en los que comenzó a relacionarse con figuras que posteriormente serían centrales en el Frente Amplio, entre ellas Gabriel Boric, Gonzalo Winter y Constanza Martínez.. Las dificultades económicas de su familia continuaron durante esa etapa. Mientras parte de sus compañeros se concentraba en la actividad política universitaria, Yeomans debió compatibilizar sus estudios con trabajos como procuradora en estudios jurídicos para colaborar económicamente en su hogar.. Uno de esos trabajos fue en Enrique Barros y Compañía, un reconocido estudio de Las Condes. La propia Yeomans ha señalado que esa experiencia le producía contradicciones políticas, aunque consideraba indispensable trabajar para sostenerse y contribuir a los gastos familiares.. Con Gabriel Boric compartió desde temprano espacios políticos y una visión general sobre la necesidad de transformar la izquierda, aunque ambos provenían de corrientes diferentes. Yeomans militaba en Izquierda Libertaria, mientras Boric pertenecía al Movimiento Autonomista.. Las diferencias también se expresaban en sus estilos. Boric adquirió notoriedad gracias a su capacidad discursiva y exposición pública, mientras Yeomans desarrolló un perfil más centrado en el trabajo territorial, las reuniones con organizaciones sociales y los vínculos con dirigentes sindicales.. Desde ese espacio contribuyó a la incorporación de su corriente al Frente Amplio y en 2017 compitió por un escaño en la Cámara de Diputadas y Diputados por el Distrito 13 de la Región Metropolitana.. Su campaña estuvo centrada en comunas como El Bosque, La Cisterna, Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda, San Miguel y San Ramón. Contra las expectativas iniciales, obtuvo un 5,9% de los votos y consiguió uno de los escaños disponibles. Tenía entonces 27 años.. Su influencia interna aumentó durante 2019, cuando Convergencia Social, partido surgido de la fusión de distintas corrientes de izquierda, celebró su primera elección de directiva.. Yeomans enfrentó a Estephanie Peñaloza y se impuso en una competencia que funcionó también como una medición de fuerzas entre las distintas sensibilidades que componían la nueva colectividad.. Pocos meses después enfrentó una de las crisis más profundas de su trayectoria política: las negociaciones del Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución del 15 de noviembre de 2019.. Mientras Gabriel Boric defendía la necesidad de suscribir el acuerdo que abrió el proceso constitucional, sectores importantes de Convergencia Social rechazaban sus condiciones. Yeomans quedó situada entre quienes apoyaban alcanzar una salida institucional y las corrientes internas que consideraban insuficiente el pacto.. Finalmente, Convergencia Social resolvió no respaldarlo. Boric, sin embargo, decidió firmar a título personal, acción que produjo una crisis al interior de la colectividad.. Al día siguiente, decenas de militantes abandonaron el partido, entre ellos dirigentes provenientes de Izquierda Libertaria y figuras vinculadas al entonces alcalde Jorge Sharp.. Como presidenta de Convergencia Social, Yeomans debió enviar el caso de Boric al Tribunal Supremo del partido, organismo que posteriormente lo suspendió temporalmente. Paralelamente tuvo que enfrentar el riesgo de una ruptura mayor dentro de una colectividad que recién comenzaba a consolidarse.. En ese período llegó incluso a plantear ante militantes que comprendía si estimaban que debía dejar la presidencia. La estructura partidaria, sin embargo, terminó respaldando su continuidad.. La crisis de 2019 obligó a una nueva generación de militantes a asumir responsabilidades internas ante la salida de numerosos dirigentes comunales. Ese proceso fortaleció el sector organizado en torno a Yeomans y permitió mantener con vida la estructura de Convergencia Social.. Su candidata, Alondra Arellano, logró sucederla en la conducción del partido en 2020. Un año después, Yeomans fue reelegida diputada por el Distrito 13.. Durante su segundo período parlamentario aumentó su cercanía política con Boric y llegó a compartir oficina con él. Para entonces, el denominado “gaelismo” había adquirido reconocimiento como un sector pequeño pero disciplinado y organizado dentro de la colectividad.. Aun así, Yeomans mantuvo diferencias con una parte importante de la dirigencia frenteamplista respecto de la prioridad que debía otorgarse al trabajo territorial frente a la política parlamentaria y a las estructuras centrales del partido.. Esas discrepancias adquirieron mayor relevancia después de la unificación del Frente Amplio como partido único en 2024 y durante la conducción de Constanza Martínez, dirigente cercana a Boric.. Uno de los momentos que expuso las dificultades estratégicas de la colectividad fue la primaria presidencial de 2025. Tras las negativas de Michelle Bachelet y Tomás Vodanovic a competir, Gonzalo Winter asumió la candidatura del Frente Amplio y Yeomans quedó a cargo de su campaña.. La experiencia terminó con un resultado adverso. Winter finalizó tercero, detrás de Jeannette Jara y Carolina Tohá, y solo superó a Jaime Mulet.. Integrantes de esa campaña han señalado que la participación simultánea de Yeomans en el Congreso dificultó la velocidad con que se adoptaban algunas decisiones. También recuerdan que su estilo tendía a ampliar las consultas antes de resolver, lo que en ciertas ocasiones retrasaba la estrategia electoral.. Sin embargo, dentro del propio equipo también se reconoce que los principales errores correspondieron a diagnósticos políticos compartidos, particularmente respecto de la forma de enfrentar a las figuras vinculadas a la antigua Concertación.. La derrota presidencial coincidió además con una caída en la militancia frenteamplista y con el triunfo de José Antonio Kast en la elección presidencial, configurando uno de los períodos más complejos para el partido desde su creación.. En ese contexto, Yeomans comenzó a interpretar que existía un creciente malestar en las bases con una estructura partidaria considerada demasiado concentrada en un grupo reducido de dirigentes y con una conexión insuficiente con los territorios y las regiones.. Esa lectura no era exclusivamente de su sector. La corriente De Cordillera a Mar, vinculada a figuras como Antonia Orellana y Diego Ibáñez, compartía parte importante de ese diagnóstico.. La disputa interna enfrentó finalmente a Yeomans con Constanza Martínez, respaldada por parte significativa del aparato partidario y por dirigentes cercanos al expresidente Boric.. La candidatura de Yeomans hizo de la democratización interna y de la ampliación de los espacios de participación militante uno de sus principales mensajes. Entre sus propuestas figuró la creación de una secretaría destinada a promover la participación de nuevos militantes y reducir la percepción de que los cargos internos eran distribuidos entre círculos previamente establecidos.. El 16 de agosto, Yeomans consiguió imponerse a Martínez en una elección en la que participó menos de una quinta parte del padrón del Frente Amplio.. Desde el sector derrotado, el resultado fue atribuido principalmente al desgaste de la conducción anterior y a la baja participación electoral. Entre los adherentes de Yeomans, en cambio, el triunfo fue presentado como una rebelión de las bases contra una estructura interna excesivamente concentrada.. La nueva presidenta llega así a la conducción del Frente Amplio con una trayectoria marcada por crisis partidarias, derrotas electorales, trabajo territorial y disputas con sectores más consolidados de la izquierda. Su principal desafío será transformar ese respaldo interno en una conducción capaz de ampliar la presencia territorial del partido y redefinir su papel dentro de una oposición que también enfrenta una etapa de reorganización. (NP-ChatGPT-La Tercera)
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