Inés Lorenzo (Zaragoza, 15 años) andaba dándole vueltas: ¿tendré que dejar el baloncesto? Las ganas seguían intactas, ella disfruta jugando en el CB Zaragoza. Pero un miedo lícito empujaba en dirección contraria: quiere estudiar Medicina, el curso próximo afronta la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) y la nota media que necesita es altísima. ¿No interferirán las horas de entrenamiento con el tiempo de estudio?. Seguir leyendo
Tras las de Vic y Granada, este martes se inauguró la tercera Sala de Estudio Endesa en Zaragoza. Un proyecto que ya ha demostrado su éxito para combatir el abandono prematuro del baloncesto en jugadoras adolescentes y que busca expandirse
Inés Lorenzo (Zaragoza, 15 años) andaba dándole vueltas: ¿tendré que dejar el baloncesto? Las ganas seguían intactas, ella disfruta jugando en el CB Zaragoza. Pero un miedo lícito empujaba en dirección contraria: quiere estudiar Medicina, el curso próximo afronta la Prueba de Acceso a la Universidad (PAU) y la nota media que necesita es altísima. ¿No interferirán las horas de entrenamiento con el tiempo de estudio?. Cuando llega la adolescencia, seis de cada diez chicas que abandonan la práctica deportiva lo hacen por esa dificultad de compaginar el parqué con las demandas del aula, dato derivado de un informe que dio origen al proyecto Basket Girlz, impulsado por Endesa y la Federación Española de Baloncesto (FEB) y que, con la colaboración de la investigadora y exbase internacional Mar Rovira, busca combatir el abandono prematuro del baloncesto entre las jóvenes adolescentes. Porque también aquí existe una brecha de género: en ellos, las cifras de renuncia entre los más jóvenes no resultan tan dramáticas.. Inés Lorenzo, que cursa primero de bachillerato, estudiando en la nueva sala de estudio del pabellón zaragozano.Endesa. Dentro de este programa, las salas de estudio se han convertido “en una verdadera solución”. Así califica Lorenzo la recientemente inaugurada en el pabellón CDM Mudéjar de Zaragoza. Para ella, llega justo a tiempo, porque compagina las sesiones en pista y de preparación física con la formación para obtener el título de entrenadora. Además, como varias de sus compañeras, ejerce de voluntaria en el club: ayuda cuando el equipo masculino profesional que disputa la 2ª FEB juega en casa, arbitra en partidos amistosos o echa una mano en la mesa de estadísticas. Todo, sin esquivar las horas que a diario reserva para las clases y el estudio. La cuestión, por tanto, es cómo evitar acabar exhausta y rendirse. Cómo organizarse.. Si algo demuestran las experiencias previas en Vic y Granada es que habilitar una sala bien equipada como las promovidas por Endesa —escritorios, sillas, armarios, conexión a internet…— funciona. Cambia el juego. “A mí me habría encantado disponer de un espacio así en el pabellón”, suspira la hermana de Inés, Laia Lorenzo. Laia es exjugadora del club y ahora entrenadora en su escuela de cantera. Y cursa segundo de Medicina. Un verdadero referente para su hermana pequeña. Durante sus dos años como júnior tuvo que compatibilizar la exigencia académica del bachillerato con entrenamientos de alto nivel y la preparación para el Campeonato de España. Había días en los que, sencillamente, tenía que sacar tiempo de donde parecía no haberlo.. Imagen del acto de inauguración del pasado martes de la nueva sala en el pabellón CDM Mudéjar.Endesa. “Sé perfectamente lo que está viviendo Inés”, cuenta quien, por supuesto, conoce de primera mano lo mucho de sí que pueden dar las horas muertas en el pabellón, las esperas que transcurren entre entrenamientos, los intervalos aprovechables entre que las alumnas salen del instituto y comienzan la actividad deportiva… El esfuerzo será semejante en ambas hermanas; pero Inés podrá organizarse y encontrar esos huecos de una forma mucho más sencilla.. “No quería dejar de jugar”, confiesa la benjamina de las Lorenzo, “pero me preocupaba no tener tiempo. Pensaba que quizá no podría llegar a todo. Ahora, gracias a las horas que puedo aprovechar en el pabellón, lo veo de otra manera”.. Para quienes viven lejos del lugar de entrenamiento, tener que regresar a casa a mediodía tras las clases para perder luego otro precioso tiempo en el viaje hasta el pabellón consumía una porción significativa de sus tardes. En esos casos, también se beneficiarán de la nueva sala. Ahora, apuntan desde el CD Zaragoza, que cuenta en total con más de 300 jugadoras, podrán cambiar sus rutinas: ir directas al pabellón, estudiar allí en buenas condiciones y, sin demora, en minutos, calzarse las zapatillas y estar listas para entrenar.. Entrenamiento de las jugadoras del CB Zaragoza.Endesa. Con 163.770 licencias federativas el pasado curso, según el Consejo Superior de Deportes (CSD), el baloncesto es el deporte más practicado entre mujeres. Y, si bien estas dificultades de conciliación afectan a todas las adolescentes que juegan, hasta ahora las que más opciones tenían para esquivar el obstáculo eran justamente aquellas que militaban en grandes canteras, con el horizonte de la profesionalidad a la vista. Ahí sí resulta más o menos frecuente que las jugadoras reciban ayuda para encajar en sus horarios entrenos y aulas.. Esta iniciativa del programa Basket Girlz de Endesa, tal como lo explica Rosa Nogales, portavoz de Endesa, justamente busca democratizar esa posibilidad de acceso. Extenderla a clubes modestos donde las chicas puedan jugar por pura diversión o como ejercicio físico. Porque, como señala el informe Basket Girlz, algunos de los beneficios de la práctica de un deporte colectivo como el baloncesto van mucho más allá de la pura salud; aprendizajes cruciales como el valor del trabajo en equipo, la toma de decisiones bajo presión, la gestión emocional, la capacidad para ponerte en la piel de otro… Enseñanzas útiles también para la vida fuera de la cancha, a las que no deberían tener que renunciar las adolescentes para sacar buenas notas en el instituto.. Jugadoras en la sala de estudio del pabellón de Vic.. En la ciudad nazarí, en el seno del Granada Más Baloncesto (GMASB), son más de 300 familias las que hacen uso diario de la sala que, de la mano de Endesa, abrieron hace un año. Esta segunda temporada, cuentan fuentes del club, la demanda se ha disparado. Padres e hijos, cuando organizan sus días, cuando trazan sus planes, la tienen ya en mente y saben por tanto que podrán aprovechar las tardes ahí. Igual que hacen algunos entrenadores del club que, de la misma forma que sacan un ratito ahí para repasarse los apuntes de la universidad, emplean el espacio para reunir a sus jugadores y explicarles conceptos y táctica baloncestística.. En Vic, la primera ciudad que inauguró una de estas salas de estudio hace tres años, la cosa marcha estupendamente. El aula no para de tener tránsito. A todas horas. Jugadoras y entrenadoras del Femení Osona le sacan partido, y también sus parientes quienes, en vez de dejar a las niñas en el entrenamiento y marcharse luego, pueden encender ahí el portátil y terminar la jornada laboral sin tener que llevarse trabajo a casa. En el club, afirman, están muy contentos de que el proyecto continúe y avance por otras ciudades de España. Porque el objetivo, dicen, es común a todos los equipos femeninos de formación: lograr la conciliación; vencer en esta carrera de fondo contra el abandono prematuro del básquet.
Feed MRSS-S Noticias
