“Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen terribles, pero en realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no son los reaccionarios sino el pueblo quien es realmente poderoso”.. Seguir leyendo
Sería ingenuo esperar mucho de este fútbol adocenado y genuflexo ante el capital. Sería pueril volver a creer en futbolistas que levanten el puño para expresar aquello que creen de verdad
FUTBOLISTAS. Opinión. Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos. Sería ingenuo esperar mucho de este fútbol adocenado y genuflexo ante el capital. Sería pueril volver a creer en futbolistas que levanten el puño para expresar aquello que creen de verdad. Un oficial de policía en la plaza de Tiananmen en Pekin, con el retrato del líder comunista chino Mao Zedong de fondo, este martes.JESSICA LEE (EFE). “Todos los reaccionarios son tigres de papel. Parecen terribles, pero en realidad no son tan poderosos. Visto en perspectiva, no son los reaccionarios sino el pueblo quien es realmente poderoso”.. (Citas del Presidente Mao Tsé-Tung). Compré mi ejemplar del Libro rojo de Mao en un tenderete a los pies de la Gran Muralla. El día anterior acababa de cubrir los Juegos Olímpicos de Pekín con la ceremonia de clausura en el Nido. Yo venía de estudiar un Máster en la China contemporánea. Sabía bien quién era Mao.. Sabía de las purgas a intelectuales, a disidentes, a terratenientes y a todo aquel que no fuese muy maoísta en la China maoísta. Sabía de aquella campaña de las Cien Flores en la que se invitó a criticar al Partido Comunista de una manera constructiva para después recompensar a los críticos con la cárcel o el campo de trabajo forzado. Sabía, en fin, de la Revolución Cultural y de aquellas imágenes brutales de profesores o de artistas linchados por la calle con la cara pintada, carteles colgados del cuello con frases denigrantes y cabezas coronadas con un gorro inquisitorial. Sabía de la Guardia Roja y de sus torturas a los enemigos de clase. Bastan unas páginas de Jung Chang o de Frank Dikötter para sentir el helor de aquella dictadura brutal y reírse –o llorar– ante los europeos de izquierdas que se declaraban maoístas en la fiebre del 68. Gauche divine con un plato de caliente y periódicos libres.. Todavía conservo mi ejemplar con las citas de Mao y me he acordado de una de ellas, la de los tigres de papel. Eso decía Mao: que a veces los poderosos no lo son tanto y que, aunque parezcan terribles, no son más que tigres de papel. He pensado en esa metáfora en varias direcciones.. He visto a Mbappé, el futbolista de la conciencia social, el deportista que dice no al fascismo y al racismo estructural, el jugador comprometido con la democracia que rechaza a Le Pen y se niega a vestir la camiseta manipulada por Florentino contra los inmigrantes de Ceuta. Lo he visto ahora pedir disculpas a China por haber llamado dictador a Mao. Dice que fue un comentario desacertado, que ha herido a muchos chinos y que siente un profundo respeto por la historia china. Después he visto al presidente de LaLiga, Javier Tebas, lamentar profundamente la ofensa que ha causado el comentario de Mbappé entre los aficionados chinos. Por supuesto, ambas reacciones han venido después de que marcas chinas hayan cancelado grandes contratos de patrocinio con el delantero del Real Madrid y después de que la televisión china haya anunciado que suspende las emisiones de LaLiga.. Sería ingenuo esperar mucho de este fútbol adocenado y genuflexo ante el capital. Sería pueril volver a creer en futbolistas que levanten el puño –el que sea– para expresar aquello que creen de verdad y que está por encima de una pelota y de sus billetes manchados de petrodólares, apuestas deportivas, machismo o el lucro insaciable que expulsa a los aficionados de los estadios. La futbolítica es hoy la obediencia al capital.. A Mao le sucedió en el trono rojo Deng Xiaoping, que hizo fortuna con aquella quintaesencia del pragmatismo amoral: “No importa que el gato sea blanco o negro con tal de que cace ratones”. Eso quiere el fútbol de élite: seguir cazando ratones. Aunque para ello prescinda del pueblo, porque ya lo ha perdido, y se apoye en los reaccionarios. Como los jerarcas chinos. Como Tebas. Como Mbappé. Pobres tigres de papel.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Fútbol. Futbolistas. Entrenadores. Competiciones. Deportes. Kylian Mbappé. Real Madrid. China. Mao Zedong. Comunismo. Maoísmo. LaLiga EA Sports. Javier Tebas. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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