Durante el viaje de tres semanas de Tadej Pogacar hacia su quinto Tour ha habido tantos momentos extraordinarios —récords de ascensión del Tourmalet y a Alpe d’Huez, ascensiones en solitario de kilómetros aniquilando a los mejores ciclistas del mundo, los sueños del futuro— que científicos y entrenadores se han pasado un rato cada día haciendo operaciones con la calculadora del móvil. Tantos metros de desnivel, tantos minutos de ascensión, tanto peso, tanta altitud, uno por otro, partido por el siguiente y un resultado en vatios, 430 en 40 minutos, 450 en 20 minutos, y así, números que los dejaban admirados, con la boca abierta, y creerían equivocados si no fuera porque pertenecen al único e inimitable esloveno que domina el ciclismo mundial en todas sus conjugaciones desde hace seis años.Seguir leyendo
El esloveno y su entrenador desdeñan por “exagerado” el cálculo científico que concluye que el esloveno posee un VO2max que ronda los 100 ml, el mayor nunca medido en ningún deportista
Durante el viaje de tres semanas de Tadej Pogacar hacia su quinto Tour ha habido tantos momentos extraordinarios —récords de ascensión del Tourmalet y a Alpe d’Huez, ascensiones en solitario de kilómetros aniquilando a los mejores ciclistas del mundo, los sueños del futuro— que científicos y entrenadores se han pasado un rato cada día haciendo operaciones con la calculadora del móvil. Tantos metros de desnivel, tantos minutos de ascensión, tanto peso, tanta altitud, uno por otro, partido por el siguiente y un resultado en vatios, 430 en 40 minutos, 450 en 20 minutos, y así, números que los dejaban admirados, con la boca abierta, y creerían equivocados si no fuera porque pertenecen al único e inimitable esloveno que domina el ciclismo mundial en todas sus conjugaciones desde hace seis años.El motor de Tadej Pogacar, su maquinaria fisiológica, es tan extraordinario, y tan alto el rendimiento que le extrae su cabeza de campeón, su técnica, su inteligencia de carrera, que para describirle, Javier Sola, el sevillano de Alcalá de Guadaira que le ha entrenado los tres últimos años, solo tiene una expresión: “Tadej está tocado por una varita mágica”.Ni de su boca ni de la de su entrenador sale un número concreto, ningún dato del ordenador de su bici o de su pulsómetro, que sacie la sed y la curiosidad de los científicos que, cuantificando las dotes físicas, perfeccionan los entrenamientos, la nutrición, todos los factores que influyen en el rendimiento, y así avanza el mundo. Todos los datos que adoban los relatos son estimaciones más o menos científicas o trabajadas.Y hasta alguna revista científica prestigiosa en el campo de la fisiología ha abierto sus páginas a estos cálculos, tal como ha hecho el International Journal of Sports Physiology and Performance, que ha aprobado para su publicación un estudio realizado por Pedro Valenzuela, de la Universidad de Alcalá de Alcalá de Henares, junto con los investigadores Sebastian Sitko y Ole Kristian Berg. Después de estimar de forma indirecta los datos de una serie de ascensiones espectaculares -Plateau de Beille e Isola 2000 (Tour del 24), Peyragudes (Tour del 25) y Ganda (Giro de Lombardía 25)-, con duraciones de entre 17 y 40 minutos. Las estimaciones de VO2máx fueron, respectivamente, 96, 97, 94 y 98 ml/kg/min, lo que arroja una media global de 96 ml/kg/min, la capacidad más alta conocida –aunque el triatleta noruego Blummenfelt publicó en sus redes recientemente un pantallazo de un resultado superior a 100 alcanzado en una prueba de esfuerzo, sin mayor explicación ni protocolo- no solo en el ciclismo. “Y son cálculos conservadores, porque parten de una eficiencia normal en el uso del oxígeno, inferior al 23%, cuando seguramente será mayor”, matiza Valenzuela. “Porque incluso es posible que su VO2max alcance los 102… Pero que quede claro que, aunque creemos que son números muy lógicos, no dejan de ser estimaciones, aunque quizás sean m
Feed MRSS-S Noticias
