A comienzos de año (lógico) proliferaban las voces que vaticinaban otra sucesión de éxitos por parte de Jannik Sinner y Carlos Alcaraz. Y así ha sido, pero a medias. El español empezó como un tiro —cerró el círculo del Grand Slam en Australia, el más joven en conseguirlo— y el italiano, indiscutible líder del circuito en los últimos tiempos, hizo un majestuoso desfile por la gira de tierra hasta que pinchó en Roland Garros; al parecer, mero accidente, porque inmediatamente después triunfó en Wimbledon. Y entre un acontecimiento y otro llegó (sin verlo venir) Alexander Zverev, que el domingo posaba en Nueva York con otro grande entre las manos. Casi treinta años le costó hacerse con el primero; en tres meses se ha hecho con dos.. Seguir leyendo. DIABETES Y BOTES, MÁS Y MÁS BOTES. Zverev, diagnosticado de diabetes a los cuatro años, quiso acordarse de su madre, que no ve sus partidos pero ha sido fundamental: “Hay que ser una mujer muy fuerte para salir de una consulta médica y decir: ‘Mi hijo será lo que él quiera ser. Esa enfermedad no nos va a acondicionar”.. Ese niño es hoy una figura que se inyecta la insulina durante los partidos y que de aquí a final de temporada, puede discutirle el número uno a Sinner. La diferencia entre ambos en el ranking es de 1.810 puntos, con todavía dos meses más de competición por delante. Sinner deberá defender 3.550, por los 1.080 del alemán.. Su compatriota Boris Becker auguró en sus redes sociales que ascenderá a lo más alto “pronto”, e incluso se atrevió a precisar cuándo sucederá el cambio de liderato: “Creo que lo será antes de Turín [en noviembre, marco de la Copa de Maestros]”.. Estos días, su tendencia a repetir el bote antes de sacar —se le han contabilizado hasta 25— ha generado debate. Shelton afirmó que el restador no puede estar tanto tiempo en tensión, y su rival en semifinales, el ruso Karen Khachanov, lo criticó: “Molesta a muchos jugadores”.. Él alega: “No lo hago a propósito. No tengo ni idea… No estoy contándolos en mi cabeza, no busco un número concreto ni nada por el estilo. Intento reducir la cifra, pero a veces se me olvida y después aumenta… Vi la estadística, llegué a botar la pelota unas 12.000 veces en las cinco primeras rondas…”.. Zverev se embolsó 5,5 millones por el título en un torneo cuyo historial ofrece una variedad incomparable en los últimos años. Desde 2008, fecha en la que Federer culminó un repóquer, el US Open ha registrado a 12 ganadores diferentes, por los seis de Australia, Roland Garros y Wimbledon en el mismo periodo.. Por otra parte, la actualización del listado sitúa a Shelton en la cuarta posición —sube desde la novena— y también la caída de Djokovic. El serbio, de 39 años, desciende al duodécimo puesto y sale del top-10, circunstancia que no se daba desde julio de 2018.
El alemán, ganador de dos grandes este curso, es el que más triunfos totales suma y también en los cuatro ‘majors’. De aquí a final de año peleará por el número uno
A comienzos de año, y con toda lógica, proliferaban las voces que vaticinaban otra sucesión de éxitos por parte de Jannik Sinner y Carlos Alcaraz. Y así ha sido, pero a medias. El español empezó como un tiro —cerró el círculo del Grand Slam en Australia, el más joven en conseguirlo— y el italiano, indiscutible líder del circuito en los últimos tiempos, hizo un majestuoso desfile por la gira de tierra hasta que pinchó en Roland Garros; al parecer, mero accidente, porque inmediatamente después triunfó en Wimbledon. Y entre un acontecimiento y otro llegó (sin verlo venir) Alexander Zverev, que el domingo posaba en Nueva York con otro grande entre las manos. Casi treinta años le costó hacerse con el primero; en tres meses se ha hecho con dos.. De golpe, un tenista que parecía estar ko se ha levantado con fuerza y ha demostrado una madurez profesional hasta ahora desconocida. En su día, David Ferrer le inculcó una ética de trabajo —entre julio de 2020 y enero de 2021— a la que el alemán era alérgico; la fórmula le enriqueció, pero la recompensa de un major se le seguía negando. La frustración derivó en una crisis personal y hace poco más de un año, cuando fue eliminado en la primera ronda de Wimbledon, se abría: “Estoy intentando encontrar el camino para salir del agujero. Me siento muy, muy solo en la vida”. Posteriormente viajó a Manacor y allí mantuvo un encuentro catártico con Rafael Nadal y su tío Toni que le ayudó a cambiar de mentalidad. Entonces nació otro Zverev.. Más información. Para triunfar, a veces no hace falta ser el mejor. “Mi contestación fue rotunda: ‘podrás hacerlo’, aunque debes aceptar que Alcaraz (23) y Sinner (25) son superiores a ti. Pero Federer, Rafael y Nole también eran superiores al resto de los jugadores, y tampoco se lo pusieron fácil a los rivales”. “Aun así, Wawrinka, que pienso ha sido un jugador inferior a ti, fue capaz de ganar en Roland Garros, Australia y Nueva York”. Ese jugador “lleno de dudas” y “apesadumbrado” que describe el técnico interiorizó el mensaje y aprovechando la coyuntura, el mal endémico de las lesiones, se coronó en Roland Garros —donde no intervino el murciano, por lesión— y ahora en el US Open —sin el italiano, también de baja—.. Difícilmente se hubiera imaginado la situación, pero el caso es que Zverev es el competidor que más victorias suma esta temporada —53, por las 44 de Sinner, segundo—, el que lidera la carrera anual —con 700 puntos de renta sobre el pelirrojo— y también el más productivo en los grandes escenarios —con 25 triunfos y dos derrotas, una de ellas en la final de Wimbledon—.. Zverev celebra un punto durante la final.Adam Hunger (AP Photo/Adam Hunger). Después de batir al norteamericano Ben Shelton, un periodista le planteaba si se considera el mejor del mundo en estos momentos. Y él, que en otros tiempos seguramente hubiera soltada una bravuconada en otra de esas muestras de altivez a las que acostumbraba cuando se decía que sería el siguiente elegido, contextualizaba lo conseguido. “Hay que tenerlo todo en cuenta. Con Jannik lesionado y Carlos volviendo tras cuatro meses de baja, probablemente sí. Pero si ambos estuvieran sanos y en plena forma, quizá no. Quiero decir, hace cuatro o cinco meses, cuando los dos estaban en plena forma, yo no lo estaba; perdía contra Jannik todos los partidos… Así que si todos estamos en plena forma”, matizaba, “creo que Sinner seguiría por encima. Es tan sencillo como eso”.. Disfrutar perdiendo. La cumbre de Roland Garros lo cambió todo para Zverev, cuyo enfoque dio un giro y lo que antes se traducía en sufrimiento, ahora es disfrute. “En cierto modo, las secuelas de lo de 2020 [la dolorosa derrota contra Dominic Thiem en el desenlace de Nueva York] desaparecieron después de ganar en París. Fue un alivio enorme. Aunque después perdí la final de Wimbledon [ante Sinner], disfruté del partido, disfruté de jugar esa la final y de todo lo que la rodea. Jugué con libertad, con alegría”, apuntaba. “Me gustó mucho. En cambio, antes de ganar [en París] sentía mucho estrés todo el tiempo, porque siempre había ahí un interrogante: ‘¿lo conseguiré alguna vez?’. Lo que siento ahora es alegría por disputar ese tipo de finales”, agregaba.. En paralelo, Shelton elogiaba su capacidad de sacrificio —“es un deportista y un trabajador increíble”— y el compromiso que está demostrando dentro y fuera de la pista. Tutelado por su padre y por su hermano Mischa, el alemán empezó a comprender que para subir de nivel necesitaba una vuelta de tuerca en el trabajo diario.. Zverev besa el trofeo de campeón de Roland Garros.DPA vía Europa Press (DPA vía Europa Press). “No creo que yo sea el que más talento tiene, en ningún sentido; no creo que tenga un talento innato como lo tienen otros jugadores… Pero la mayor parte del éxito se debe al trabajo duro, a la cantidad de horas que invierto en la pista y también en el gimnasio”, expone el campeón, cuya reputación se ensució a raíz de una doble acusación de maltrato por parte de dos exparejas, ambos casos en 2020; el primero —su entonces novia— se cerró al no haber “evidencias suficientes”, según la ATP, y el segundo —la madre de su hija— derivó en los tribunales, aunque al final se zanjó mediante un acuerdo económico.. Ahora más centrado, Zverev exprime este presente próspero en el que todo parece haberse alineado a su favor: unos u otros fallan y Alcaraz y Sinner van y vienen, pero en contra de lo que sucedía en otros tiempos, él, firme, ha sabido estar ahí. No obstante, todavía tiene una asignatura pendiente, puesto que su rendimiento revela una debilidad contra los más fuertes. Su balance este año frente a rivales del top-10 es desfavorable, 2-8, si bien es cierto cinco de esas ocho derrotas fueron contra Sinner y siempre en las estaciones finales. En cualquier caso, el alemán compite liberado y abraza su momento, este 2026 que apuntaba en una dirección clara y que por fin ha a un tenista que lo merecía.. xxx. A. C. | Nueva York
Feed MRSS-S Noticias
