El Club España de Newark está a punto de venirse abajo. El gol de Ferran de la victoria, marcado a pocos minutos del final del partido y a tan solo 20 kilómetros de distancia de este local que reúne a migrantes de distintas generaciones, se vive aquí como una especie de revancha. Tantos años fuera del que un día fue su hogar y ahora pueden celebrarlo a lo grande. “Alegría, macho, esto es fucking alegría”, dice Roberto Almeida al constatar que España vuelva a ser campeona del mundo tras su victoria en Sudáfrica en 2010: “Llevaba 16 años esperando este momento”. Seguir leyendo
La locura se apodera de las 400 personas que abarrotan un local de Nueva Jersey, centro de la comunidad española en el país. “Llevaba 16 años esperando por esto”, asegura uno
La locura se apodera de las 400 personas que abarrotan un local de Nueva Jersey, centro de la comunidad española en el país. “Llevaba 16 años esperando por esto”, asegura unoEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.Fans de España mirando la final de la Copa Mundial de la FIFA en Club España, la peña de fútbol española más grande de Estados Unidos en Nueva Jersey. KLAUS GALIANOEl Club España de Newark está a punto de venirse abajo. El gol de Ferran de la victoria, marcado a pocos minutos del final del partido y a tan solo 20 kilómetros de distancia de este local que reúne a migrantes de distintas generaciones, se vive aquí como una especie de revancha. Tantos años fuera del que un día fue su hogar y ahora pueden celebrarlo a lo grande. “Alegría, macho, esto es fucking alegría”, dice Roberto Almeida al constatar que España vuelva a ser campeona del mundo tras su victoria en Sudáfrica en 2010: “Llevaba 16 años esperando este momento”. Las más de 400 personas reunidas en este local de Nueva Jersey, centro de la emigración española a Estados Unidos desde finales del siglo XIX, no han dejado de animar a su selección y de abuchear a Messi y a todo lo que parezca argentino en las dos últimas horas. Los “Yo soy español” durante el partido son constantes. Y al terminar no se pueden creer lo que acaban de presenciar. La euforia es absoluta.Aquí se congregan todos los fines de semana para celebrar la comida, la música y, sobre todo, el fútbol, del país que abandonaron ellos, sus padres o sus abuelos. Reina el acento gallego con constantes you know y I mean u otras muletillas del inglés. Las décadas en Estados Unidos, en muchos casos soñando con volver algún día al país de los padres, abuelos o bisabuelos no pasan en balde. “Poca gente vas a encontrar aquí que no quiera volver a España algún día”, asegura María Cameán. Pese a que la mayoría lleva en Estados Unidos casi toda su vida, muchos responden que, antes que nada, son españoles. Aquí, el patriotismo se palpa. Como cuando todos se levantan en homenaje al himno antes del partido, quizás una herencia involuntaria de su cultura estadounidense.Las personas se reunieron para celebrar que La Roja venciera a Argentina en la Copa del Mundo.Diego Radamés (Europa Press)Los festejos de los aficionados en la Plaza Colón. Gustavo Valiente (Europa Press)Celebración tras el partido entre España y Argentina, en el Movistar Arena.Carlos Luján (Europa Press)Uno de los festejos en España tras el triunfo de este domingo.César Vallejo Rodríguez (Europa Press)Aficionados de la selección española durante la final del Mundial, en Don Benito, Badajoz, Extremadura.Jorge Armestar (Europa Press)Aficionados españoles durante el partido de este domingo en la plaza del ayuntamiento de Valencia.Ana Escobar (EFE)Aficionados españoles durante las celebraciones.Ana Escobar
Feed MRSS-S Noticias
