El nuevo escándalo que sacude el Mundial de 2026 no está sobre el terreno de juego. En esta ocasión salpica al máximo dirigente del fútbol mundial, Gianni Infantino, por la decisión del organismo de retirar una sanción por tarjeta roja a Folarin Balogun, el máximo goleador de la selección de Estados Unidos, después de una llamada de su amigo Donald Trump.Seguir leyendo
La vieja amistad entre el mandatario estadounidense y el de la FIFA alimenta las sospechas por la retirada de la sanción al futbolista
El nuevo escándalo que sacude el Mundial de 2026 no está sobre el terreno de juego. En esta ocasión salpica al máximo dirigente del fútbol mundial, Gianni Infantino, por la decisión del organismo de retirar una tarjeta roja a Folarin Balogun, el máximo goleador de la selección de Estados Unidos, después de una llamada de su amigo Donald Trump.El delantero estadounidense queda exonerado de la sanción que le obligaba a quedarse fuera del decisivo partido de su selección contra Bélgica (octavos de final: en la madrugada de este martes, a las 2.00 en España) tras recibir una tarjeta roja durante la victoria de su equipo ante Bosnia-Herzegovina (2-0). La insólita decisión ha suscitado numerosas críticas por un supuesto trato de favor a Estados Unidos, el único país anfitrión que queda en el torneo tras la eliminación de Canadá y México, y la especial relación que mantienen Trump e Infantino.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este lunes al polémico caso. “Lo único que hice fue pedir [a la FIFA] que se revisara la jugada, porque no me pareció que fuera falta. Y, bueno, creo que tengo buen ojo para estas cosas. No me pareció una falta; vi a dos grandes atletas que chocaron entre sí y quedaron enredados. No fue alguien dándole un puñetazo a otro en la cara ni nada parecido”, dijo el mandatario. Con esta controversia, la FIFA parece reescribir las reglas del fútbol mundial en un caso insólito en la historia de este deporte. “Me parece que habría sido terrible impedir que un gran jugador, quizá el mejor o uno de los mejores del equipo, pudiera jugar. Eso fue lo único que les transmití. No le dije a nadie lo que tenía que hacer. No puedo decirle a nadie lo que tiene que hacer. No creo que la decisión la tomara una sola persona; creo que fue un comité, y tomaron la decisión correcta. Primero, porque no era falta. Y, segundo, porque la gente quiere ver un partido con los mejores jugadores sobre el campo”, apostilló el magnate.“¿Cómo se sentirían si sacáramos a Messi porque chocó con alguien? ¿O a [Cristiano] Ronaldo porque se dio un golpe con otro jugador? O a Harry Kane: ‘Harry, vas fuera porque golpeaste a alguien un poco más fuerte de la cuenta’. No se puede hacer eso», justificó mientras cuestionaba las reglas disciplinarias del fútbol. Durante una presentación en la Casa Blanca de unas cuentas de ahorro para bebés, Trump aprovechó para entrar de lleno en el escándalo que salpica al Mundial: “Lo que me pareció horrible fue la actuación del árbitro. De eso nadie habla. Todo el mundo habla de la tarjeta roja como si fuera lo normal, pero nadie habla de la decisión del árbitro. Yo ni siquiera sabía qué demonios era una tarjeta roja. Cuando me lo explicaron, dije: `Tiene que ser una broma. Este tipo simplemente levanta la mano y, de repente, tu mejor jugador no puede jugar la semana siguiente o el próximo partido. Luego miré su historial y, bueno, digamos que
Feed MRSS-S Noticias
