Javier Aguirre desplegó todo su poder de seducción en su presentación en Mestalla. El nuevo entrenador del Valencia, un hombre muy divertido y con una cabeza muy ágil, fue colando su mensaje entre chascarrillo y chascarrillo. “Yo puedo decir aquí mil cosas que pondrían contenta a la gente, pero si no gano, no valdrían para nada”, soltó cuando intentaron convertirlo en preso de sus palabras. Pero el técnico mexicano tiene 67 años y cerca de 900 partidos a sus espaldas, tablas de sobra para no dejarse atrapar. “Mi único objetivo es ganar en El Sardinero el día 11”.. Seguir leyendo
El Vasco saca toda su simpatía en su presentación y asegura que a los jugadores solo les pide que se vacíen en el campo
Javier Aguirre desplegó todo su poder de seducción en su presentación en Mestalla. El nuevo entrenador del Valencia, un hombre muy divertido y con una cabeza muy ágil, fue colando su mensaje entre chascarrillo y chascarrillo. “Yo puedo decir aquí mil cosas que pondrían contenta a la gente, pero si no gano, no valdrían para nada”, soltó cuando intentaron convertirlo en preso de sus palabras. Pero el técnico mexicano tiene 67 años y cerca de 900 partidos a sus espaldas, tablas de sobra para no dejarse atrapar. “Mi único objetivo es ganar en El Sardinero el día 11”.. A su lado, Braulio Vázquez, CEO de fútbol del club del murciélago y su principal valedor, sonreía al escucharle y reía sin disimulo sus ocurrencias. “Cuando empezamos a hablar, a los ocho minutos ya me cortaba para decirme que venía. Nos hablamos de dinero: solo quería saber cuándo cogía el avión”. Mientras, en la primera fila, atendían discretamente los dos colaboradores que se ha traído el mexicano: su ayudante, Toni Flor, y el preparador físico, Pol Ferrer.. El Vasco Aguirre está feliz con un destino que le satisface a él y a su pareja inseparable, Silvia Carrión, con quien ha cumplido 40 años de matrimonio. “Nunca le puedes decir que no al Valencia. Es un histórico de la Liga y del fútbol mundial. Tiene una afición brutal. Yo he venido aquí y el estadio acojona. Quiero que el equipo vuelva al plano que merece, en el que ha estado a lo largo de su historia. Es el Valencia, le dije a mi mujer, vámonos. Antes había dejado pasar cuatro ofertas”.. El Valencia le ha firmado un año de contrato y otro más si el equipo alcanza la Europa League. Pero Aguirre cree que todo es mucho más simple. “Me gusta ir paso a paso. Estoy centradito en el Sardinero. Lo que diga el papelito (el contrato)… Si estamos todos cómodos al final de temporada, seguiremos”, dijo un hombre de fútbol que domina el escenario, que saluda a cada periodista por su nombre —“Háblame de tú”, exige—, y que sabe que su simpatía suma muchos adeptos. Y si Braulio sonríe a su lado, la afición lo hace en toda la ciudad: el primer triunfo de Aguirre, antes incluso de que ruede el balón, ha sido ilusionar a la afición valencianista. Una hinchada que, casi de golpe, ha recuperado la fe pese a que el Valencia ha protagonizado el peor arranque de su historia. “Me da mucho gusto ser recibido tan bien. La gente me da la bienvenida y notas que hay una atmósfera positiva”.. En el césped, en cambio, los futbolistas no son tan volátiles y ahí Aguirre ha encontrado un reto mayor. “Mi primera ocupación es recuperar a los lesionados, sobre todo mentalmente. Vi a varios que no podían seguir con esa cara, no sonreían”, explicó el entrenador que, después de salvar a equipos como Osasuna, Espanyol, Zaragoza o Mallorca, sabe de la importancia del plano mental por encima del táctico. También comentó que valora el peso de la veteranía. “Cuando llegué al Espanyol, el equipo estaba en una situación extrema y recurrí a cuatro o cinco veteranos que estaban aparcados. En el Valencia, que tengo 31 partidos por delante, van a jugar los que mejor estén”.. Su primer vistazo al equipo desde dentro ha reforzado su confianza. “Hay mucho talento individual y una gran cantera, chicos muy implicados con la institución. Lo único que hay que hacer es convencerlos, que se crean importantes, hacerles ver que están en una institución muy importante. Con la historia de este club no puedes deambular por el campo. Me gustan mucho los canteranos. Hay siete o ocho chicos que pueden jugar en Primera, pero no sé cómo se llaman…”. Aunque su prioridad es otra. “Es verdad que me preocupa siempre la gente que no juega tanto; los necesito a todos. Estoy muy pendiente de ellos, que no los perdamos porque en cualquier momento pueden ser importantes. En Mallorca tenía un portero que no jugaba y salvó la temporada sacando una mano en Sevilla”.. Aguirre no cree que el peso de una camiseta con tanta historia sea una presión añadida. “Más que el peso de la camiseta, esta tiene que ser un orgullo”. El entrenador solo pide que los jugadores se vacíen en el campo. “No entiendo el fútbol si no hay entrega, sacrificio o amor por la camiseta. Un jugador que lo ves pasivo, que no corre, la grada lo percibe. Y la prensa. No puede haber un jugador que le dé igual ganar o perder. Y más en casa. Yo fui un futbolista torpe pero que se dejaba hasta la última gota de sudor”.. Aguirre, chispeante, que recordó que hace años casi se lía a trompazos en Mestalla con Rafa Benítez y Pako Ayestarán, demostró estar feliz de nuevo en la Liga, aunque sea una vez más para salvar a un equipo angustiado. Su carrera en la Liga casi siempre ha sido así, una situación que no ha chocado contra su ego. “Si llegas con mucho ego a un lugar, la caída es más fuerte. Yo soy quien soy. No tengo ningún problema. Tanto si estoy el último como el primero, siempre seré Javier Aguirre. Y no me ha ido mal”.
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