Ferran Torres ha regresado a Nueva York, la ciudad donde hace poco más de dos semanas firmó la jugada de su vida, esta vez por motivos bastante más terrenales: una gira promocional con Under Armour, la marca que patrocina. Pero el viaje de negocios se ha convertido también en un ejercicio de contención de daños. El delantero se ha visto obligado a explicar, micrófono de la CNN mediante, por qué se puso una gorra roja con el lema “Make Spain Great Again” durante los festejos por el título mundial en Madrid, una imagen que llevaba días circulando por redes y que había derivado en una lectura política que él mismo, asegura, nunca buscó.Seguir leyendo
El delantero dice no saber de política, resta importancia a la prenda que lució en la celebración del Mundial y, de paso, vuelve a dejar su futuro en manos de una decisión que aún no ha tomado
Ferran Torres ha regresado a Nueva York, la ciudad donde hace poco más de dos semanas firmó la jugada de su vida, esta vez por motivos bastante más terrenales: una gira promocional con Under Armour, la marca que patrocina. Pero el viaje de negocios se ha convertido también en un ejercicio de contención de daños. El delantero se ha visto obligado a explicar, micrófono de la CNN mediante, por qué se puso una gorra roja con el lema “Make Spain Great Again” durante los festejos por el título mundial en Madrid, una imagen que llevaba días circulando por redes y que había derivado en una lectura política que él mismo, asegura, nunca buscó.Torres se despachó con una explicación sencilla: la gorra no tenía nada que ver con Trump ni con ninguna ideología, sino con las ganas de ver a España otra vez arriba del todo. Añadió, con tono desenfadado, que de política entiende más bien poco. La explicación llega, en todo caso, después de que la Casa Blanca compartiera un vídeo del futbolista con la gorra puesta y de que el propio Trump haya repescado esas imágenes en varias ocasiones desde su red social. En España, el episodio también generó cruce de acusaciones entre partidos, incluida una información sobre sus negocios inmobiliarios que resultó ser incorrecta.Lo llamativo es que, mientras trataba de quitarle hierro a la gorra, Torres no ha hecho lo mismo con la otra pregunta que le perseguía en cada parada de esta gira: la de su futuro. Consultado por la cadena NBC, el de Foyos volvió a dejar la puerta entornada. Tiene contrato con el Barcelona hasta 2027, dijo, pero en este deporte nunca hay nada escrito del todo, y él todavía no sabe qué va a hacer. No es la primera vez que lo dice en las últimas semanas, y cada repetición suena menos a frase hecha y más a aviso. Preguntado por el interés del PSG, el propio Torres fue claro: “Que te quieran en estos equipos es bueno. Yo tengo contrato con el Barcelona. Es verdad que en el fútbol nunca sabes qué puede pasar, pero lo bueno es que como tengo contrato, puedo esperar y decidir por mi cuenta”. El futbolista fue más allá al ser preguntado por lo que tendría que hacer el club para retenerle: “Mostrar que me quieren, que vengan a negociar y al final todo es hablar”, respondió, dejando claro que la pelota, en parte, también está en el tejado del Barça.El contexto no ayuda a que esas palabras se lean como un simple gesto de cautela. El PSG de Luis Enrique lleva tiempo rondando al extremo, y en el Barça son conscientes de que cualquier movimiento en la delantera este verano pasa, antes que nada, por saber qué hará Ferran. Lo confirmó el propio Hansi Flick el lunes, durante la última jornada del stage de pretemporada en St. George’s Park, antes de que la expedición emprendiera el regreso a Barcelona: el club sabe que necesita un delantero tras la marcha de Lewandowski, pero el técnico alemán fue claro en que la operación está condicionada a la decis
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