Las sucesivas salidas de autoridades y los episodios de descoordinación registrados durante los primeros meses del gobierno del Presidente José Antonio Kast reflejarían dificultades que van más allá de problemas comunicacionales. Así lo planteó Marco Moreno, decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central de Chile, quien sostuvo que la instalación del Ejecutivo todavía no logra consolidarse.
El académico señaló que el primer cambio de gabinete, realizado a poco más de dos meses del inicio de la administración, parecía marcar el cierre de la etapa de instalación y el comienzo de una fase centrada en la implementación de las principales políticas gubernamentales. Sin embargo, las posteriores salidas de secretarios regionales ministeriales, subsecretarios y de la exministra del Deporte Natalia Duco evidenciarían que ese proceso continúa abierto.
Moreno advirtió que la situación adquiere especial importancia en regiones, donde los seremis cumplen un papel relevante en la ejecución territorial de las políticas públicas. A su juicio, la falta de estabilidad en esos equipos dificulta que el Gobierno pueda considerar definitivamente terminada su fase de instalación.
El especialista también analizó las diferencias que quedaron en evidencia entre autoridades del Ejecutivo durante la tramitación de la Ley de Reconstrucción Nacional ante el Tribunal Constitucional. En particular, apuntó al episodio en que el ministro del Interior, Claudio Alvarado, reconoció que no había sido informado oportunamente de una decisión relacionada con el proceso.
Para Moreno, este tipo de situaciones revelaría una dificultad en la arquitectura con que se adoptan las decisiones dentro de La Moneda. Según explicó, ministerios como Hacienda, Interior y la Segpres, junto con otras carteras sectoriales, estarían operando mediante circuitos que no siempre convergen antes de que las determinaciones gubernamentales sean comunicadas.
El académico definió este funcionamiento como una lógica de “silos”, en la cual distintas áreas toman decisiones de manera compartimentada. En ese escenario, sostuvo que existiría un “déficit de centro de gobierno”, entendido no solamente como ausencia de conducción presidencial, sino como una insuficiente articulación para priorizar decisiones, resolver diferencias y asegurar coherencia entre ministerios.
Moreno también abordó la estrategia comunicacional utilizada durante la Operación Cancerbero. A su juicio, el despliegue representó una forma de comunicación “performática” del Estado, mediante imágenes de policías, gendarmes y recursos tecnológicos destinadas a transmitir una señal de recuperación del control y autoridad estatal.
El experto advirtió, sin embargo, que esta estrategia implica riesgos si el impacto visual de las operaciones termina siendo superior a sus resultados efectivos. En su análisis, la sostenibilidad política de este tipo de acciones dependerá de que posteriormente se traduzcan en mejoras concretas y perceptibles para la ciudadanía en materia de seguridad.
Respecto de otros episodios recientes, incluidas las diferencias públicas entre ministros, Moreno insistió en que no deberían interpretarse únicamente como errores comunicacionales. A su juicio, el problema estaría en la forma en que se generan, coordinan y posteriormente comunican las decisiones del Ejecutivo.
Finalmente, el académico sostuvo que estas dificultades podrían terminar repercutiendo en la evaluación ciudadana del Gobierno. Según planteó, la aprobación de leyes o el despliegue comunicacional de determinadas políticas tienen un efecto limitado si las personas no perciben resultados concretos derivados de esas decisiones. (NP-ChatGT-Bio Bio)
La entrada Experto advierte “déficit de articulación” y problemas de coordinación en La Moneda se publicó primero en Nuevo Poder.
Las sucesivas salidas de autoridades y los episodios de descoordinación registrados durante los primeros meses del gobierno del Presidente José Antonio Kast reflejarían dificultades que van más allá de problemas comunicacionales. Así lo planteó Marco Moreno, decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central de Chile, quien sostuvo que la instalación del Ejecutivo todavía no logra consolidarse.. El académico señaló que el primer cambio de gabinete, realizado a poco más de dos meses del inicio de la administración, parecía marcar el cierre de la etapa de instalación y el comienzo de una fase centrada en la implementación de las principales políticas gubernamentales. Sin embargo, las posteriores salidas de secretarios regionales ministeriales, subsecretarios y de la exministra del Deporte Natalia Duco evidenciarían que ese proceso continúa abierto.. Moreno advirtió que la situación adquiere especial importancia en regiones, donde los seremis cumplen un papel relevante en la ejecución territorial de las políticas públicas. A su juicio, la falta de estabilidad en esos equipos dificulta que el Gobierno pueda considerar definitivamente terminada su fase de instalación.. El especialista también analizó las diferencias que quedaron en evidencia entre autoridades del Ejecutivo durante la tramitación de la Ley de Reconstrucción Nacional ante el Tribunal Constitucional. En particular, apuntó al episodio en que el ministro del Interior, Claudio Alvarado, reconoció que no había sido informado oportunamente de una decisión relacionada con el proceso.. Para Moreno, este tipo de situaciones revelaría una dificultad en la arquitectura con que se adoptan las decisiones dentro de La Moneda. Según explicó, ministerios como Hacienda, Interior y la Segpres, junto con otras carteras sectoriales, estarían operando mediante circuitos que no siempre convergen antes de que las determinaciones gubernamentales sean comunicadas.. El académico definió este funcionamiento como una lógica de “silos”, en la cual distintas áreas toman decisiones de manera compartimentada. En ese escenario, sostuvo que existiría un “déficit de centro de gobierno”, entendido no solamente como ausencia de conducción presidencial, sino como una insuficiente articulación para priorizar decisiones, resolver diferencias y asegurar coherencia entre ministerios.. Moreno también abordó la estrategia comunicacional utilizada durante la Operación Cancerbero. A su juicio, el despliegue representó una forma de comunicación “performática” del Estado, mediante imágenes de policías, gendarmes y recursos tecnológicos destinadas a transmitir una señal de recuperación del control y autoridad estatal.. El experto advirtió, sin embargo, que esta estrategia implica riesgos si el impacto visual de las operaciones termina siendo superior a sus resultados efectivos. En su análisis, la sostenibilidad política de este tipo de acciones dependerá de que posteriormente se traduzcan en mejoras concretas y perceptibles para la ciudadanía en materia de seguridad.. Respecto de otros episodios recientes, incluidas las diferencias públicas entre ministros, Moreno insistió en que no deberían interpretarse únicamente como errores comunicacionales. A su juicio, el problema estaría en la forma en que se generan, coordinan y posteriormente comunican las decisiones del Ejecutivo.. Finalmente, el académico sostuvo que estas dificultades podrían terminar repercutiendo en la evaluación ciudadana del Gobierno. Según planteó, la aprobación de leyes o el despliegue comunicacional de determinadas políticas tienen un efecto limitado si las personas no perciben resultados concretos derivados de esas decisiones. (NP-ChatGT-Bio Bio). La entrada Experto advierte “déficit de articulación” y problemas de coordinación en La Moneda se publicó primero en Nuevo Poder.
Las sucesivas salidas de autoridades y los episodios de descoordinación registrados durante los primeros meses del gobierno del Presidente José Antonio Kast reflejarían dificultades que van más allá de problemas comunicacionales. Así lo planteó Marco Moreno, decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central de Chile, quien sostuvo que la La entrada Experto advierte “déficit de articulación” y problemas de coordinación en La Moneda se publicó primero en Nuevo Poder.
Las sucesivas salidas de autoridades y los episodios de descoordinación registrados durante los primeros meses del gobierno del Presidente José Antonio Kast reflejarían dificultades que van más allá de problemas comunicacionales. Así lo planteó Marco Moreno, decano de la Facultad de Economía, Gobierno y Comunicaciones de la Universidad Central de Chile, quien sostuvo que la instalación del Ejecutivo todavía no logra consolidarse.. El académico señaló que el primer cambio de gabinete, realizado a poco más de dos meses del inicio de la administración, parecía marcar el cierre de la etapa de instalación y el comienzo de una fase centrada en la implementación de las principales políticas gubernamentales. Sin embargo, las posteriores salidas de secretarios regionales ministeriales, subsecretarios y de la exministra del Deporte Natalia Duco evidenciarían que ese proceso continúa abierto.. Moreno advirtió que la situación adquiere especial importancia en regiones, donde los seremis cumplen un papel relevante en la ejecución territorial de las políticas públicas. A su juicio, la falta de estabilidad en esos equipos dificulta que el Gobierno pueda considerar definitivamente terminada su fase de instalación.. El especialista también analizó las diferencias que quedaron en evidencia entre autoridades del Ejecutivo durante la tramitación de la Ley de Reconstrucción Nacional ante el Tribunal Constitucional. En particular, apuntó al episodio en que el ministro del Interior, Claudio Alvarado, reconoció que no había sido informado oportunamente de una decisión relacionada con el proceso.. Para Moreno, este tipo de situaciones revelaría una dificultad en la arquitectura con que se adoptan las decisiones dentro de La Moneda. Según explicó, ministerios como Hacienda, Interior y la Segpres, junto con otras carteras sectoriales, estarían operando mediante circuitos que no siempre convergen antes de que las determinaciones gubernamentales sean comunicadas.. El académico definió este funcionamiento como una lógica de “silos”, en la cual distintas áreas toman decisiones de manera compartimentada. En ese escenario, sostuvo que existiría un “déficit de centro de gobierno”, entendido no solamente como ausencia de conducción presidencial, sino como una insuficiente articulación para priorizar decisiones, resolver diferencias y asegurar coherencia entre ministerios.. Moreno también abordó la estrategia comunicacional utilizada durante la Operación Cancerbero. A su juicio, el despliegue representó una forma de comunicación “performática” del Estado, mediante imágenes de policías, gendarmes y recursos tecnológicos destinadas a transmitir una señal de recuperación del control y autoridad estatal.. El experto advirtió, sin embargo, que esta estrategia implica riesgos si el impacto visual de las operaciones termina siendo superior a sus resultados efectivos. En su análisis, la sostenibilidad política de este tipo de acciones dependerá de que posteriormente se traduzcan en mejoras concretas y perceptibles para la ciudadanía en materia de seguridad.. Respecto de otros episodios recientes, incluidas las diferencias públicas entre ministros, Moreno insistió en que no deberían interpretarse únicamente como errores comunicacionales. A su juicio, el problema estaría en la forma en que se generan, coordinan y posteriormente comunican las decisiones del Ejecutivo.. Finalmente, el académico sostuvo que estas dificultades podrían terminar repercutiendo en la evaluación ciudadana del Gobierno. Según planteó, la aprobación de leyes o el despliegue comunicacional de determinadas políticas tienen un efecto limitado si las personas no perciben resultados concretos derivados de esas decisiones. (NP-ChatGT-Bio Bio)
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