Algo no va bien en el Baskonia. Inéditos silbidos a Josean Querejeta en el Buesa Arena en su 38º aniversario como presidente, la peor racha de derrotas en una década, una plantilla sin cerrar, una asistencia al pabellón en mínimos y decisiones directivas impopulares como la destitución del entrenador Paolo Galbiati. Una presión en forma de pañolada a la que Querejeta, presidente con amplios poderes y sin oposición, no está acostumbrado y que le ha hecho plantearse la dimisión. “37 años al mando. 4 Ligas ACB, 6 Copas del Rey, 4 Supercopas de España y 1 Copa Saporta. Que venga uno y lo iguale”, escribió en Instagram su hijo, Joseba Querejeta, tras la pitada del pabellón en el partido de Euroliga ante el Real Madrid. Actualmente el club no ha querido ofrecer declaraciones.. Seguir leyendo
El club estuvo a punto de destituir a Galbiati en noviembre, le buscó relevo en paralelo y pidió un millón de euros al Barça por él en verano, mientras la estructura deportiva estaba en conflicto
Algo no va bien en el Baskonia. Inéditos silbidos a Josean Querejeta en el Buesa Arena en su 38º aniversario como presidente, la peor racha de derrotas en una década, una plantilla sin cerrar, una asistencia al pabellón en mínimos y decisiones directivas impopulares como la destitución del entrenador Paolo Galbiati. Una presión en forma de pañolada a la que Querejeta, presidente con amplios poderes y sin oposición, no está acostumbrado y que le ha hecho plantearse la dimisión. “37 años al mando. 4 Ligas ACB, 6 Copas del Rey, 4 Supercopas de España y 1 Copa Saporta. Que venga uno y lo iguale”, escribió en Instagram su hijo, Joseba Querejeta, tras la pitada del pabellón en el partido de Euroliga ante el Real Madrid. Actualmente el club no ha querido ofrecer declaraciones.. La salida de Galbiati fue la chispa que encendió la mecha. Tras ganar la última Copa del Rey, el primer título para el Baskonia en 17 años a excepción de la Liga en pandemia, se convirtió en ídolo local. Su carisma y su carácter apasionado conectaron tanto con la ciudad que acabó siendo uno de los encargados de lanzar el chupinazo de las fiestas patronales de la Blanca el 4 de agosto. El 14 de octubre, bajo acusaciones por parte de la directiva de que el entrenador ponía excusas y no estaba comprometido, llegó la destitución. Los aficionados no lo entendieron.. Pero para entender la profunda crisis del cuarto equipo con más títulos en España, hay que remontarse unos años atrás. En 2024, el Baskonia se quedó fuera de los playoffs de la ACB por primera vez en 40 años. Fue el punto de inflexión después de cuatro temporadas sin resultados y Querejeta tomó cartas en el asunto. Fichó a Pablo Laso como entrenador y subió un 33% la capacidad salarial del equipo. Pero una vez concluida la siguiente temporada, otro golpe de timón. Entonces sonó el teléfono de Xevi Pujol. Al artífice del éxito del Manresa, defensor de un baloncesto moderno, diferente al que se venía viendo en Vitoria, Querejeta le entregó la secretaría técnica, hasta entonces en manos de Alfredo Salazar, que pasó a ser asesor del presidente.. Fuentes conocedoras de su fichaje aseguran que Querejeta le prometió plenos poderes deportivos, solo supervisados por él. Y su llegada en esas circunstancias fue explosiva. El fichaje de Pujol truncó el plan de sucesión previsto, según el cual Juan Pedro Cazorla, hombre de confianza de Salazar, heredaría el puesto. Además, restaba poder al director deportivo, Félix Fernández. La guerra interna estaba servida.. La primera gran decisión fue relevar a Laso, despedido en agosto de 2025. Tras tantear a entrenadores con experiencia en la Euroliga, el club se decantó por Paolo Galbiati, debutante en la ACB y en la Copa de Europa. El Baskonia empezó la temporada con fichajes de última hora y lesiones importantes, como las de Markus Howard y Trent Forrest. Perdió sus seis primeros partidos de la Euroliga y cinco de los nueve primeros en la Liga. Con la sucesión de derrotas, parte de la dirección deportiva empezó a cuestionar la experiencia europea del entrenador y del secretario técnico. Las críticas también alcanzaron a algunos fichajes de Pujol, como el pívot Mamadi Diakité, cuyo perfil moderno, más atlético y con menos presencia en la pintura, no convencía en los despachos. En noviembre de 2025, con el Baskonia hundido en la Euroliga, el club estuvo a punto de destituir a Galbiati. Querejeta buscó relevo y llamó personalmente a un entrenador en activo en la ACB para ofrecerle el banquillo con efecto inmediato. El técnico rechazó la oferta porque, a pesar de la diferencia de millones, consideraba que su proyecto era más sólido, y además aseguró que solo trabaja con su director deportivo. Ante su negativa, una persona cercana a Querejeta tanteó a ese director deportivo. Sin éxito. El Baskonia lleva cambiando de entrenador cada año desde 2012, a excepción del año de la pandemia. Entrenadores como Dusko Ivanovic y Velimir Perasovic han pasado por el banquillo de Baskonia en cuatro etapas distintas.. La relación estaba rota, pero llegó la sorpresa de la victoria en la Copa del Rey. “Por cómo empezó la temporada en noviembre pudieron echarme. Soy un superviviente”, explicó Galbiati en la rueda de prensa tras la final el 22 de febrero. La Copa no cerró la brecha, sino que la agrandó. Según fuentes conocedoras de la situación, algunos miembros de la estructura deportiva dejaron de hablarse.. En las semanas posteriores, el nivel del equipo bajó. Una de las fuentes explica que los jugadores más destacados empezaron a pensar en posibles ofertas millonarias. El 13 de marzo el Baskonia ya estaba eliminado matemáticamente del play-in de la Euroliga y acabó decimoctavo, con el peor porcentaje de victorias en su historia en la competición. Y las críticas contra Galbiati se incrementaron. Su juego, más moderno, no gustaba en los despachos. El Baskonia quedó tercero en la fase regular de la Liga Endesa y cayó en cuartos.. Paolo Galbiati durante un partido de la Euroliga con el Baskonia. ADRIAN RUIZ HIERRO (EFE). A primeros de junio se hizo público el interés del Barça por Pujol. El secretario técnico comunicó su marcha con un preaviso de dos meses (le quedaban dos años de contrato). El Baskonia reclamaba 300.000 euros como compensación por romper el contrato de forma unilateral. Félix Fernández habló de “competencia desleal”. Sin acuerdo entre las partes y con amenaza de acudir a los tribunales, Pujol fue presentado como director deportivo del Barça el 3 de agosto.. Durante el verano, el Barça también se interesó por Galbiati. Fuentes conocedoras de la negociación indican que el Baskonia pidió un millón de euros por su salida y que, al negarse el Barça a pagar, la negociación acabó rompiéndose a principios de julio. El comienzo de temporada dejó un Galbiati más combativo ante la prensa. El técnico se quejó públicamente de la corta rotación que tenía para competir. Tras una derrota en Euroliga, preguntado por lo que necesitaba, contestó: “Millones, experiencia y adaptación, eso es lo que nos falta”.. El 14 de octubre fue despedido cuando acumulaba cuatro derrotas y una victoria en la Euroliga y con pleno de triunfos, tres, en la Liga Endesa. “Cuando utilizas la excusa, cuando utilizas un mensaje derrotista, nosotros como Baskonia no nos lo podemos permitir”, explicó Fernández. Ese mismo día llegó Perasovic, libre después de que el 1 de julio ejecutara una cláusula de rescisión para dejar el Unics Kazán. El técnico croata negó en la rueda de prensa de presentación con el Baskonia que el equipo se hubiera puesto en contacto con él en verano y afirmó que la primera llamada se produjo el 13 de octubre, un día antes de que se hiciera oficial su contratación. Desde su llegada, el Baskonia suma cinco derrotas en la Euroliga y una victoria y dos derrotas en la Liga Endesa.
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