“¡Aquí estamos!”, dijo Willian Pacho, “con un equipo muy resiliente”. El defensor ecuatoriano, un tipo inmutable, sobrio, intimidante, señaló que si el PSG logró la Champions por segunda vez consecutiva fue gracias a su capacidad de adaptación al desastre.. Seguir leyendo
El centrocampista portugués y sus colegas celebran un triunfo que convierte al PSG en un conjunto de época
“¡Aquí estamos!”, dijo Willian Pacho, “con un equipo muy resiliente”. El defensor ecuatoriano, un tipo inmutable, sobrio, intimidante, señaló que si el PSG logró la Champions por segunda vez consecutiva fue gracias a su capacidad de adaptación al desastre.. Sobrevivió el Paris Saint-Germain a una temporada que comenzó sin pretemporada. Sin preparación física específica después de la final perdida en Nueva Jersey, al cabo del Mundial de Clubes. Se amoldó el equipo de Luis Enrique a un calendario inaudito, futurista, destructor de voluntades y de músculos. Pacho dio fe cuando en plena fiesta se congratuló porque acababan de imponerse al Arsenal jugando deformados, forzados a improvisar con tres centrales contra la costumbre y el adiestramiento, sin Marquinhos, el capitán, sin Vitinha, el estratega, sin Dembélé, el Balón de Oro, y sin Kvaratskhelia, el futbolista más determinante de la plantilla en los últimos dos años. Con media cuadrilla acalambrada metieron a Arsenal, el equipo con la plantilla más larga del planeta, en su campo. Lo rindieron por primera vez en toda la temporada.. PSG PSG. 14. Ousmane Dembélé 64′ (p). Arsenal ARS. 13. Kai Havertz 5′. “Nos ha costado Dios y ayuda levantar el 1-0”, celebró Luis Enrique, “ese gol de fortuna que nos hicieron, que es lo más importante para ganar estas finales, ponía en ventaja al mejor equipo del mundo en la gestión de ventajas. Ellos demostraron ser muy competitivos. Pero nosotros estamos con la flor y nunca viene mal”.. Luis Enrique habló para las televisiones antes de que se lo tragara el remolino de champán y coros interminables que organizaron los jugadores en el vestuario del Puskas Arena de Budapest. Un estruendo de canciones y golpes de percusión que retumbaba en todos los pasillos mientras el estadio se vaciaba.. “Dolor”, dijo Arteta, cuando le preguntaron cómo se sentía. “Si te quedas tan cerca de ganar el trofeo más grande que existe después de haber completado la temporada sin una derrota, debes sentir dolor. Tuvimos una competición increíble. No nos fue bien en las áreas con el penalti que le dieron a Mosquera y el que no nos dieron a nosotros que le hicieron a Madueke”.. Arteta, que metió al Arsenal en su campo durante todo el partido, lamentó las decisiones arbitrales que —en su opinión— habían conspirado contra la quimera de conquistar la primera Champions para el club de Londres. El entrenador donostiarra compareció pálido y luctuoso en la sala de conferencias del estadio. Agotado. Sin apenas voz después de una temporada extenuante. El hombre se fue decepcionado con Daniel Siebert, el juez de la final. Pero en el aire flotó la idea de que el PSG había merecido una victoria que supone su 12º triunfo en un partido de eliminatoria. Algo que solo superó el United entre 2008 y 2009. Como dijo Vitinha: “Hemos demostrado que somos el mejor equipo del mundo”.. Luis Enrique y sus jugadores se habían propuesto repetir Champions en dos temporadas seguidas, algo que en los últimos 40 años solo han conseguido el Madrid de Zidane entre 2015 y 2018 y el Milan de Sacchi entre 1988 y 1990. “Quién nos lo diría”, dijo Fabián, “que íbamos a hacer historia y tan seguido. Estaba el Real Madrid y ahora también estamos nosotros. París lo merece. Hemos visto que el Arsenal defendía muy bien, han tenido una ocasión, la han convertido, luego han defendido todo el partido y el fútbol es justo. Esta final la ha ganado quien se lo merecía”.. Luis Enrique dedicó un homenaje a su plantilla, después de abrazarse a todos y de saltar como un poseído al ritmo de One More Time —Una Vez Más—de los franceses Daft Punk. “Estos jugadores son diferentes”, dijo el técnico en Movistar. “¡Los tengo que parar para que dejen de entrenar y siguen entrenando! Cuando alguien disfruta de lo que hace, el entrenador no tiene mérito. Para mí, este equipo va a competir el año que viene seguro, cuando uno disfruta de lo que hace no cuesta nada”.. Nunca se sabrá el recuerdo que habría dejado el Arsenal en los aficionados que no son hinchas si hubiera ganado su primera Champions. Es de suponer que sería débil. La doble victoria del PSG sitúa al club francés en otro nivel. Vitinha y sus socios ya ingresaron en el lugar reservado a los equipos de época, aquellos que provocan fascinación en los seguidores que miran el fútbol por placer y no por filiación a un escudo. No hay mejor propaganda que la del PSG para Qatar, el estado que financia el proyecto, dueño del club desde 2011. Tampoco hay mejor aliciente que la inmortalidad en la memoria de los seguidores para esos futbolistas que seguían cantando como si fueran irreductibles de la Curva Auteuil cuando todo el público había abandonado las gradas de Budapest.
Feed MRSS-S Noticias
