Ociosos entrenadores de atletismo que se pasean en chándal por los canales deberían postrarse ante la estatua dorada de James Watts, miembro de la sociedad lunar de Birmingham e inventor del vatio que tanto apasiona a los fisiólogos jóvenes, y grandes posters recuerdan en las calles a Ozzy Osbourne, el príncipe de las tinieblas. En una de sus plazas antiguas decenas de banderas jamaicanas, en el fin de semana de la patria, se impregnan del humo de las muchas barbacoas en las que los caribeños expatriados fríen porciones de jerk de pollo, y el olor invade el aire, y da a la ciudad un algo de cosmopolita que completan las banderas que anuncian que esta semana se celebran unos grandes campeonatos de atletismo, unos Europeos que, como el eclipse en la isla –91,79% de superficie del sol a la sombra el miércoles a las 19.12, hora del vecino meridiano de Greenwich—no serán completos, pero casi. No son unos Mundiales ni unos Juegos, pero casi. Estará, entre otros, Mondo Duplantis, que salta hasta Marte, por lo menos. Temperatura media prevista, seis grados por encima de la media histórica. Y ocres, tan secos, los pastos del Warwickshire alrededor.. Seguir leyendo
Duplantis, Ingebrigtsen, Warholm, Werro, Hodgkinson, Pichardo, Tentoglu… grandes figuras en los campeonatos de Birmingham, a los que España acude esperanzada de igualar las ocho medallas de Roma 24
Ociosos entrenadores de atletismo que se pasean en chándal por los canales deberían postrarse ante la estatua dorada de James Watts, miembro de la sociedad lunar de Birmingham e inventor del vatio que tanto apasiona a los fisiólogos jóvenes, y grandes posters recuerdan en las calles a Ozzy Osbourne, el príncipe de las tinieblas. En una de sus plazas antiguas decenas de banderas jamaicanas, en el fin de semana de la patria, se impregnan del humo de las muchas barbacoas en las que los caribeños expatriados fríen porciones de jerk de pollo, y el olor invade el aire, y da a la ciudad un algo de cosmopolita que completan las banderas que anuncian que esta semana se celebran unos grandes campeonatos de atletismo, unos Europeos que, como el eclipse en la isla –91,79% de superficie del sol a la sombra el miércoles a las 19.12, hora del vecino meridiano de Greenwich—no serán completos, pero casi. No son unos Mundiales ni unos Juegos, pero casi. Estará, entre otros, Mondo Duplantis, que salta hasta Marte, por lo menos. Temperatura media prevista, seis grados por encima de la media histórica. Y ocres, tan secos, los pastos del Warwickshire alrededor.. En el Alexander Stadium, de gran fama en la Commonwealth, competirán durante siete días algunas de las grandes estrellas planetarias, encabezadas por el number one, el que reclama todos los focos mientras compite, él solo en el estadio buscando un récord mundial tantas veces,Duplantis, en unos Europeos a los que España contribuye con 93 atletas, el equipo más numeroso de su historia, más mujeres que hombres y las mismas esperanzas. Regresan, tras dos años de penurias, lesiones, dolores, desesperanzas y una persistencia única, tenaz, dos de las españolas de la generación 2000, María Vicente, camino de recuperar sus marcas en el heptatlón (viernes y sábado), y Sara Gallego, que sigue progresando en 400m vallas (final, miércoles tras el eclipse y el ocaso, a las 22.00), y también regresa, a escala universal, el deseado Jakob Ingebrigtsen, también, como Vicente, operado del tendón de Aquiles. Su última aparición con dorsal fue breve y dura, en los fallidos Mundiales de Tokio, el verano pasado. Revelado para el mundo, como Duplantis, también adolescente genial, en los Europeos de Berlín 2018, con doble victoria en 1.500m y 5.000m, y después de lograr dos veces más el doblete en una competición en la que está imbatido, Ingebrigtsen solo correrá los 5.000m en Birmingham, donde no habrá españoles. No correrá los 1.500m, como tampoco lo hará la gran figura mundial del momento y su gran rival en finales mundiales y olímpicas, el escocés Josh Kerr, que el 18 de julio batió en Londres el histórico récord mundial de la milla, borrando, con una marca de 3m 42,66s, los 3m 43,13s de El Guerruj hace 27 años.. Jakob Ingebrigtsen celebra el oro en los 5000 metros en los Juegos Olímpicos de 2024.Ashley Landis (AP Photo/Ashley Landis). En el punto de mira de los españoles, pese a las ausencias de Jordan Díaz y Ana Peleteiro, las ocho medallas de Roma 24. Y la marcha, como punta de lanza, la imperial María Pérez, varias veces campeona mundial, europea y olímpica de todas las distancias, y el joven ya maduro Paul McGrath, medallista mundial y europeo a los 24 años. Sus aventuras por Victoria Square (sábado, 8.30) estarán, sin embargo, tan oscurecidas como el sol el 12 al atardecer porque en un ataque de desatino la federación europea decidió que hombres y mujeres compitieran a la vez en las dos distancias recién inventadas en una especialidad que lucha para no desaparecer del programa olímpico, media maratón y maratón: cuatro oros, 12 medallas, en disputa en un laberinto de un kilómetro. Una competición degradada e ininteligible.. Más clara serán la pértiga estelar y otros concursos en el estadio. Competirá Duplantis contra el griego Manolo Karalis en una nueva puesta en escena de las últimas finales olímpicas y mundiales (domingo, 20.30, y entradas a 6,31 libras, un guiño al récord actual), y en el foso de arena saltarán en triple (sábado, 21.17) Pichardo y Andy Díaz, cubanos de bandera portuguesa e italiana, plata y bronce en los Juegos de París, lo que resaltará más la ausencia del compatriota de bandera española Jordan Díaz, ausente y perdido por los caminos de Guadalajara que recorre a pie todas las mañanas desde el doble oro en los últimos Europeos (Roma 24) y un mes después en París. En longitud, los tres españoles magníficos -Cáceres, Guerra y Lescay- chocarán (martes, 21.16) contra los jefes mundiales de los últimos años -Tentoglu (8,66m este año), Saraboyukov (8,49m), Ehammer (8,51m) y Furlani (8,43m)-; y las españolas que crecen con Pedroso en Guadalajara, Diamé (6,85m) y Ebosele (6,86m), tendrán enfrente en la misma arena (domingo, 21.05) a dos de las mejores del mundo, Iapichino (7,12m) y Mihambo (7,05m).. Otro campeón olímpico y recordman mundial escandinavo, el noruego Karsten Warholm, volará sobre las vallas bajas en los 400m, prueba en la que emerge paciente el canario de Alex Codina Jesús Delgado, el Flaco, que intentará medir ante los 45,94s del vikingo el peso de su récord nacional de 48,11s en la final del viernes (21.40). Buscará su resurrección Marcell Jacobs, el esprínter italiano que ganó el oro de los 100m en Tokio 21 (martes, 22.47), y todas las pruebas imaginables no serán para los aficionados más concienzudos sino un prefacio de la que se anuncia como la gran carrera de los Europeos, nivel de final olímpica para la lucha entre la suiza Audrey Werro (22 años), la inglesa Keely Hodgkinson (24) y la holandesa Femke Bol (26) en los 800m (viernes, 22.46). Apretándose mutuamente en sus duelos en la Diamond League, Werro (1m 53,80s) y Hodgkinson (1m 54,33s) se han acercado hasta casi quemarse al récord del mundo del siglo pasado, otros tiempos para los anabolizantes, de la checa Jarmila Kratochvilova (1m 53,28s), mientras que la neerlandesa, después de revolucionar junto a Sydney McLaughlin los 400m vallas, se ha lanzado en el año valle camino de los próximos Juegos Olímpicos a la aventura de iniciarse en la prueba de las dos vueltas a la pista. A los pocos meses, 1m 55,60s, la 24ª mejor marca de la historia. Como ella, Rocío Arroyo (23 años, 1m 59,17s), una de las españolas en progresión en la distancia, proviene de los 400m, y en un duro año de confirmación en la elite, intentará pasar a la final, objetivo también de Marta Mitjans (19, 1m 59,28s) otra mujer de futuro. Los 800m es, gracias a ellas y a algunos hombres, la distancia de referencia en el mediofondo español. Un manchego de Puertollano, Alejandro Ríos, de 19 años, ha ganado esta madrugada pasada una medalla de bronce en Oregón, en los Mundiales júnior, y ya anuncia el futuro en una prueba cuyas series comienzan este lunes, en la que progresa el extremeño David Barroso (24 años, 1m 43,60s) y en la que el cántabro Moha Attaoui (24 también) ya se estableció entre la crème de la crème mundial hace dos años, con su récord de 1m 42,04s y finales olímpicas y mundiales. Aunque su verano no ha sido el soñado, Attaoui, que rozó en invierno el récord mundial de 1.000m en pista cubierta, y plata en los últimos Europeos, se considera favorito para el oro (jueves, 22.28).
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