Lo que debía ser un cónclave de unidad para la alianza de gobierno del Presidente Gabriel Boric terminó en una fractura expuesta. La cita, programada para este viernes 23 de enero, fue cancelada debido a la profunda molestia del Partido Socialista (PS) con el Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC). En su lugar, la senadora Paulina Vodanovic (PS) convocó a una reunión exclusiva con el PPD, el Partido Liberal, Radicales, la FRVS y la DC. Esta movida busca consolidar una «centroizquierda moderna» que actúe como una oposición propositiva y distanciada de los sectores que promueven movilizaciones prematuras contra el futuro gobierno de José Antonio Kast.
ACUSACIONES DE «NARCISISMO» Y FRACASO POLÍTICO
La tensión escaló tras la filtración de documentos del FA que atribuyen el daño a la credibilidad del gobierno de Boric a cuadros de partidos con «supuesta experiencia», aludiendo indirectamente al Socialismo Democrático. La respuesta no se hizo esperar: desde la bancada PPD, el diputado Jaime Araya tildó de «narcisistas» a los dirigentes del FA y afirmó que su legado es haber entregado el país a la «ultraderecha». Mientras el PC defiende la legitimidad de la movilización social, el bloque liderado por el PS y el PPD apuesta por ser un eje de articulación responsable, marcando el inicio de lo que expertos ya califican como una «oposición dividida en dos».
El quiebre entre las fuerzas que sustentaron al gobierno de Gabriel Boric no es solo un conflicto de convivencia, sino un cambio estructural que favorece directamente la gobernabilidad de José Antonio Kast. Al consolidarse dos oposiciones —una «propositiva» liderada por el Socialismo Democrático (SD) y otra «de resistencia» encabezada por el PC y el Frente Amplio—, el nuevo Ejecutivo encontrará un espacio de negociación en el centro que antes parecía bloqueado por la unidad del bloque oficialista.
EL ROL DEL SOCIALISMO DEMOCRÁTICO COMO «BISAGRA»
Para el gobierno de Kast, la existencia de una centroizquierda que busca alejarse del «narcisismo» y la «impericia» del FA representa una oportunidad de oro. En temas como la agenda de seguridad, la reforma a la «permisología» y el crecimiento económico, el Ejecutivo podría encontrar en el PS, el PPD y la DC a interlocutores dispuestos a pactar acuerdos nacionales, dejando aislada a la izquierda más radical. Esta estrategia de «dividir para reinar» permitiría al futuro oficialismo aprobar leyes sin depender de una mayoría absoluta propia en el Congreso.
DESAFÍOS Y RIESGOS DE LA «OPOSICIÓN VIGILANTE»
Sin embargo, este escenario también presenta desafíos. El Socialismo Democrático ha advertido que, aunque será propositivo, se mantendrá «vigilante». Esto implica que Kast deberá moderar sus propuestas más extremas para atraer los votos de este bloque. Por otro lado, la presión de la «calle» y las movilizaciones convocadas por el PC podrían empujar al SD a endurecer su postura si perciben que el gobierno sobrepasa ciertos límites democráticos. La habilidad del futuro ministro Segpres, José García Ruminot, será fundamental para administrar estas dos almas opositoras.
EL BLOQUE BUSCA COORDINAR UNA POSTURA «PROPOSITIVA PERO VIGILANTE»
La fractura en la actual alianza de gobierno parece profundizarse. Este viernes, en la sede del Partido Socialista, se llevará a cabo una reunión clave convocada por la senadora Paulina Vodanovic (PS), a la que asistirán representantes del PPD, el Partido Radical, el Partido Liberal y la Democracia Cristiana (DC). La cita destaca por la exclusión deliberada del Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC), agrupaciones a las que el Socialismo Democrático recrimina haber roto el «fair play» tras las duras críticas recibidas por la aprobación de la Ley Naín-Retamal y el fallo judicial que absolvió a Claudio Crespo.
Para la timonel del PS, Paulina Vodanovic, la reunión es un paso necesario para «aquilatar las condiciones» de la nueva oposición. Si bien recalcó que el PS siempre ha sido artífice de la unidad, reconoció que las heridas por las recriminaciones de sus aliados no han sido superadas. Además de la convivencia interna, el bloque pondrá sobre la mesa temas de alta complejidad legislativa, como la reforma al sistema político. Esta discusión mantiene divididos a los senadores de los llamados «partidos chicos», quienes temen que los cambios al sistema electoral puedan mermar su representación.
CRÍTICAS AL ROL DEL EJECUTIVO
Desde el PPD, el senador Jaime Quintana fue más punzante al señalar que el «germen de unidad» que intentaron cultivar figuras como el Presidente Boric y la ministra Jeannette Jara fue «arrancado de cuajo». Quintana acusó al actual Gobierno de «tomar palco» frente a la crisis de la coalición y exigió un rol más protagónico de La Moneda para intentar recomponer los lazos antes del 11 de marzo. Por su parte, desde el Frente Amplio, su secretario general Andrés Couble intentó bajar el perfil a la división, asegurando que las diferencias son parte de lo que «enriquece» al campo de la izquierda y que estas deben ser trabajadas más que simplemente superadas. (NP-Gemini-La Tercera-Emol)
Lo que debía ser un cónclave de unidad para la alianza de gobierno del Presidente Gabriel Boric terminó en una fractura expuesta. La cita, programada para este viernes 23 de enero, fue cancelada debido a la profunda molestia del Partido Socialista (PS) con el Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC). En su lugar, la senadora Paulina Vodanovic (PS) convocó a una reunión exclusiva con el PPD, el Partido Liberal, Radicales, la FRVS y la DC. Esta movida busca consolidar una «centroizquierda moderna» que actúe como una oposición propositiva y distanciada de los sectores que promueven movilizaciones prematuras contra el futuro gobierno de José Antonio Kast.. ACUSACIONES DE «NARCISISMO» Y FRACASO POLÍTICO. La tensión escaló tras la filtración de documentos del FA que atribuyen el daño a la credibilidad del gobierno de Boric a cuadros de partidos con «supuesta experiencia», aludiendo indirectamente al Socialismo Democrático. La respuesta no se hizo esperar: desde la bancada PPD, el diputado Jaime Araya tildó de «narcisistas» a los dirigentes del FA y afirmó que su legado es haber entregado el país a la «ultraderecha». Mientras el PC defiende la legitimidad de la movilización social, el bloque liderado por el PS y el PPD apuesta por ser un eje de articulación responsable, marcando el inicio de lo que expertos ya califican como una «oposición dividida en dos».. El quiebre entre las fuerzas que sustentaron al gobierno de Gabriel Boric no es solo un conflicto de convivencia, sino un cambio estructural que favorece directamente la gobernabilidad de José Antonio Kast. Al consolidarse dos oposiciones —una «propositiva» liderada por el Socialismo Democrático (SD) y otra «de resistencia» encabezada por el PC y el Frente Amplio—, el nuevo Ejecutivo encontrará un espacio de negociación en el centro que antes parecía bloqueado por la unidad del bloque oficialista.. EL ROL DEL SOCIALISMO DEMOCRÁTICO COMO «BISAGRA». Para el gobierno de Kast, la existencia de una centroizquierda que busca alejarse del «narcisismo» y la «impericia» del FA representa una oportunidad de oro. En temas como la agenda de seguridad, la reforma a la «permisología» y el crecimiento económico, el Ejecutivo podría encontrar en el PS, el PPD y la DC a interlocutores dispuestos a pactar acuerdos nacionales, dejando aislada a la izquierda más radical. Esta estrategia de «dividir para reinar» permitiría al futuro oficialismo aprobar leyes sin depender de una mayoría absoluta propia en el Congreso.. DESAFÍOS Y RIESGOS DE LA «OPOSICIÓN VIGILANTE». Sin embargo, este escenario también presenta desafíos. El Socialismo Democrático ha advertido que, aunque será propositivo, se mantendrá «vigilante». Esto implica que Kast deberá moderar sus propuestas más extremas para atraer los votos de este bloque. Por otro lado, la presión de la «calle» y las movilizaciones convocadas por el PC podrían empujar al SD a endurecer su postura si perciben que el gobierno sobrepasa ciertos límites democráticos. La habilidad del futuro ministro Segpres, José García Ruminot, será fundamental para administrar estas dos almas opositoras.. EL BLOQUE BUSCA COORDINAR UNA POSTURA «PROPOSITIVA PERO VIGILANTE». La fractura en la actual alianza de gobierno parece profundizarse. Este viernes, en la sede del Partido Socialista, se llevará a cabo una reunión clave convocada por la senadora Paulina Vodanovic (PS), a la que asistirán representantes del PPD, el Partido Radical, el Partido Liberal y la Democracia Cristiana (DC). La cita destaca por la exclusión deliberada del Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC), agrupaciones a las que el Socialismo Democrático recrimina haber roto el «fair play» tras las duras críticas recibidas por la aprobación de la Ley Naín-Retamal y el fallo judicial que absolvió a Claudio Crespo.. Para la timonel del PS, Paulina Vodanovic, la reunión es un paso necesario para «aquilatar las condiciones» de la nueva oposición. Si bien recalcó que el PS siempre ha sido artífice de la unidad, reconoció que las heridas por las recriminaciones de sus aliados no han sido superadas. Además de la convivencia interna, el bloque pondrá sobre la mesa temas de alta complejidad legislativa, como la reforma al sistema político. Esta discusión mantiene divididos a los senadores de los llamados «partidos chicos», quienes temen que los cambios al sistema electoral puedan mermar su representación.. CRÍTICAS AL ROL DEL EJECUTIVO. Desde el PPD, el senador Jaime Quintana fue más punzante al señalar que el «germen de unidad» que intentaron cultivar figuras como el Presidente Boric y la ministra Jeannette Jara fue «arrancado de cuajo». Quintana acusó al actual Gobierno de «tomar palco» frente a la crisis de la coalición y exigió un rol más protagónico de La Moneda para intentar recomponer los lazos antes del 11 de marzo. Por su parte, desde el Frente Amplio, su secretario general Andrés Couble intentó bajar el perfil a la división, asegurando que las diferencias son parte de lo que «enriquece» al campo de la izquierda y que estas deben ser trabajadas más que simplemente superadas. (NP-Gemini-La Tercera-Emol)
Lo que debía ser un cónclave de unidad para la alianza de gobierno del Presidente Gabriel Boric terminó en una fractura expuesta. La cita, programada para este viernes 23 de enero, fue cancelada debido a la profunda molestia del Partido Socialista (PS) con el Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC). En su lugar,
Lo que debía ser un cónclave de unidad para la alianza de gobierno del Presidente Gabriel Boric terminó en una fractura expuesta. La cita, programada para este viernes 23 de enero, fue cancelada debido a la profunda molestia del Partido Socialista (PS) con el Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC). En su lugar, la senadora Paulina Vodanovic (PS) convocó a una reunión exclusiva con el PPD, el Partido Liberal, Radicales, la FRVS y la DC. Esta movida busca consolidar una «centroizquierda moderna» que actúe como una oposición propositiva y distanciada de los sectores que promueven movilizaciones prematuras contra el futuro gobierno de José Antonio Kast.. ACUSACIONES DE «NARCISISMO» Y FRACASO POLÍTICO. La tensión escaló tras la filtración de documentos del FA que atribuyen el daño a la credibilidad del gobierno de Boric a cuadros de partidos con «supuesta experiencia», aludiendo indirectamente al Socialismo Democrático. La respuesta no se hizo esperar: desde la bancada PPD, el diputado Jaime Araya tildó de «narcisistas» a los dirigentes del FA y afirmó que su legado es haber entregado el país a la «ultraderecha». Mientras el PC defiende la legitimidad de la movilización social, el bloque liderado por el PS y el PPD apuesta por ser un eje de articulación responsable, marcando el inicio de lo que expertos ya califican como una «oposición dividida en dos».. El quiebre entre las fuerzas que sustentaron al gobierno de Gabriel Boric no es solo un conflicto de convivencia, sino un cambio estructural que favorece directamente la gobernabilidad de José Antonio Kast. Al consolidarse dos oposiciones —una «propositiva» liderada por el Socialismo Democrático (SD) y otra «de resistencia» encabezada por el PC y el Frente Amplio—, el nuevo Ejecutivo encontrará un espacio de negociación en el centro que antes parecía bloqueado por la unidad del bloque oficialista.. EL ROL DEL SOCIALISMO DEMOCRÁTICO COMO «BISAGRA». Para el gobierno de Kast, la existencia de una centroizquierda que busca alejarse del «narcisismo» y la «impericia» del FA representa una oportunidad de oro. En temas como la agenda de seguridad, la reforma a la «permisología» y el crecimiento económico, el Ejecutivo podría encontrar en el PS, el PPD y la DC a interlocutores dispuestos a pactar acuerdos nacionales, dejando aislada a la izquierda más radical. Esta estrategia de «dividir para reinar» permitiría al futuro oficialismo aprobar leyes sin depender de una mayoría absoluta propia en el Congreso.. DESAFÍOS Y RIESGOS DE LA «OPOSICIÓN VIGILANTE». Sin embargo, este escenario también presenta desafíos. El Socialismo Democrático ha advertido que, aunque será propositivo, se mantendrá «vigilante». Esto implica que Kast deberá moderar sus propuestas más extremas para atraer los votos de este bloque. Por otro lado, la presión de la «calle» y las movilizaciones convocadas por el PC podrían empujar al SD a endurecer su postura si perciben que el gobierno sobrepasa ciertos límites democráticos. La habilidad del futuro ministro Segpres, José García Ruminot, será fundamental para administrar estas dos almas opositoras.. EL BLOQUE BUSCA COORDINAR UNA POSTURA «PROPOSITIVA PERO VIGILANTE». La fractura en la actual alianza de gobierno parece profundizarse. Este viernes, en la sede del Partido Socialista, se llevará a cabo una reunión clave convocada por la senadora Paulina Vodanovic (PS), a la que asistirán representantes del PPD, el Partido Radical, el Partido Liberal y la Democracia Cristiana (DC). La cita destaca por la exclusión deliberada del Frente Amplio (FA) y el Partido Comunista (PC), agrupaciones a las que el Socialismo Democrático recrimina haber roto el «fair play» tras las duras críticas recibidas por la aprobación de la Ley Naín-Retamal y el fallo judicial que absolvió a Claudio Crespo.. Para la timonel del PS, Paulina Vodanovic, la reunión es un paso necesario para «aquilatar las condiciones» de la nueva oposición. Si bien recalcó que el PS siempre ha sido artífice de la unidad, reconoció que las heridas por las recriminaciones de sus aliados no han sido superadas. Además de la convivencia interna, el bloque pondrá sobre la mesa temas de alta complejidad legislativa, como la reforma al sistema político. Esta discusión mantiene divididos a los senadores de los llamados «partidos chicos», quienes temen que los cambios al sistema electoral puedan mermar su representación.. CRÍTICAS AL ROL DEL EJECUTIVO. Desde el PPD, el senador Jaime Quintana fue más punzante al señalar que el «germen de unidad» que intentaron cultivar figuras como el Presidente Boric y la ministra Jeannette Jara fue «arrancado de cuajo». Quintana acusó al actual Gobierno de «tomar palco» frente a la crisis de la coalición y exigió un rol más protagónico de La Moneda para intentar recomponer los lazos antes del 11 de marzo. Por su parte, desde el Frente Amplio, su secretario general Andrés Couble intentó bajar el perfil a la división, asegurando que las diferencias son parte de lo que «enriquece» al campo de la izquierda y que estas deben ser trabajadas más que simplemente superadas. (NP-Gemini-La Tercera-Emol)
Política – Nuevo Poder
