Un inesperado flanco comunicacional se abrió en el futuro gabinete de José Antonio Kast tras las declaraciones de la próxima vocera de Gobierno, Mara Sedini. En una entrevista con La Tercera, Sedini afirmó que los contactos entre el presidente electo y la futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, databan de hace «un buen tiempo». El comentario encendió las alarmas en el actual oficialismo, debido al rol que desempeñaba Steinert como fiscal regional de Tarapacá, lo que obligó al futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, a intervenir para contener la controversia.
Alvarado contradijo la versión de Sedini, asegurando que la comunicación entre Kast y la exfiscal se produjo solo «pocas horas antes» de que ella aceptara el cargo. Según el jefe de gabinete entrante, el proceso fue transparente y se ajustó a los tiempos de la renuncia de la abogada al Ministerio Público. Tras estas declaraciones, la futura vocera debió rectificar sus dichos, acotando el margen temporal a «pocos días antes» de la nominación y calificando el revuelo como «absolutamente innecesario».
La polémica puso a prueba la coordinación del equipo de Kast a solo 44 días del cambio de mando. Sedini enfatizó que la construcción de los perfiles ministeriales es un proceso de meses, pero insistió en que el contacto directo con Steinert fue reciente para evitar especulaciones sobre posibles conflictos de interés. Este episodio marca el primer roce interno en la vocería, en un contexto donde el «gobierno de emergencia» busca proyectar una imagen de orden y profesionalismo frente a la ciudadanía.
Un inesperado flanco comunicacional se abrió en el futuro gabinete de José Antonio Kast tras las declaraciones de la próxima vocera de Gobierno, Mara Sedini. En una entrevista con La Tercera, Sedini afirmó que los contactos entre el presidente electo y la futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, databan de hace «un buen tiempo». El comentario encendió las alarmas en el actual oficialismo, debido al rol que desempeñaba Steinert como fiscal regional de Tarapacá, lo que obligó al futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, a intervenir para contener la controversia.. Alvarado contradijo la versión de Sedini, asegurando que la comunicación entre Kast y la exfiscal se produjo solo «pocas horas antes» de que ella aceptara el cargo. Según el jefe de gabinete entrante, el proceso fue transparente y se ajustó a los tiempos de la renuncia de la abogada al Ministerio Público. Tras estas declaraciones, la futura vocera debió rectificar sus dichos, acotando el margen temporal a «pocos días antes» de la nominación y calificando el revuelo como «absolutamente innecesario».. La polémica puso a prueba la coordinación del equipo de Kast a solo 44 días del cambio de mando. Sedini enfatizó que la construcción de los perfiles ministeriales es un proceso de meses, pero insistió en que el contacto directo con Steinert fue reciente para evitar especulaciones sobre posibles conflictos de interés. Este episodio marca el primer roce interno en la vocería, en un contexto donde el «gobierno de emergencia» busca proyectar una imagen de orden y profesionalismo frente a la ciudadanía.
Un inesperado flanco comunicacional se abrió en el futuro gabinete de José Antonio Kast tras las declaraciones de la próxima vocera de Gobierno, Mara Sedini. En una entrevista con La Tercera, Sedini afirmó que los contactos entre el presidente electo y la futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, databan de hace «un buen tiempo». El
Un inesperado flanco comunicacional se abrió en el futuro gabinete de José Antonio Kast tras las declaraciones de la próxima vocera de Gobierno, Mara Sedini. En una entrevista con La Tercera, Sedini afirmó que los contactos entre el presidente electo y la futura ministra de Seguridad, Trinidad Steinert, databan de hace «un buen tiempo». El comentario encendió las alarmas en el actual oficialismo, debido al rol que desempeñaba Steinert como fiscal regional de Tarapacá, lo que obligó al futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, a intervenir para contener la controversia.. Alvarado contradijo la versión de Sedini, asegurando que la comunicación entre Kast y la exfiscal se produjo solo «pocas horas antes» de que ella aceptara el cargo. Según el jefe de gabinete entrante, el proceso fue transparente y se ajustó a los tiempos de la renuncia de la abogada al Ministerio Público. Tras estas declaraciones, la futura vocera debió rectificar sus dichos, acotando el margen temporal a «pocos días antes» de la nominación y calificando el revuelo como «absolutamente innecesario».. La polémica puso a prueba la coordinación del equipo de Kast a solo 44 días del cambio de mando. Sedini enfatizó que la construcción de los perfiles ministeriales es un proceso de meses, pero insistió en que el contacto directo con Steinert fue reciente para evitar especulaciones sobre posibles conflictos de interés. Este episodio marca el primer roce interno en la vocería, en un contexto donde el «gobierno de emergencia» busca proyectar una imagen de orden y profesionalismo frente a la ciudadanía.
Política – Nuevo Poder
