Hay algo estrambótico en el hecho de que un secretario técnico se vea obligado a pedir perdón por señalar a Lamine Yamal como su favorito para ganar el próximo Balón de Oro. No es un aficionado cualquiera: se le presupone conocimiento, se le intuye buen gusto y de su cargo se espera que todas las decisiones adoptadas estén respaldadas por razones más o menos poderosas, más o menos objetivas. Imaginen al bueno de Monchi —se dice mucho esto de “el bueno de Monchi” en las tertulias, supongo que será cierto— defendiendo que el máximo trofeo individual de este deporte debería ser para Dayot Upamecano. O para Julián Quiñones. Ahora imaginen la cara del propietario del Espanyol la próxima vez que Monchi acudiera a su despacho para decirle que acaba de encontrar a la nueva perla del fútbol mundial y que habrá que rascarse el bolsillo.. Seguir leyendo
Lo incómodo no son las campañas a favor o en contra del catalán, sino que debajo de toda la propaganda hay un futbolista descomunal
Alienación Indebida. Opinión. Texto en el que el autor aboga por ideas y saca conclusiones basadas en su interpretación de hechos y datos. Lo incómodo no son las campañas a favor o en contra del catalán, sino que debajo de toda la propaganda hay un futbolista descomunal. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. Lamine Yamal celebra una anotación en el partido de la Nations League entre España y Croacia Marcelo del Pozo (REUTERS). Hay algo estrambótico en el hecho de que un secretario técnico se vea obligado a pedir perdón por señalar a Lamine Yamal como su favorito para ganar el próximo Balón de Oro. No es un aficionado cualquiera: se le presupone conocimiento, se le intuye buen gusto y de su cargo se espera que todas las decisiones adoptadas estén respaldadas por razones más o menos poderosas, más o menos objetivas. Imaginen al bueno de Monchi —se dice mucho esto de “el bueno de Monchi” en las tertulias, supongo que será cierto— defendiendo que el máximo trofeo individual de este deporte debería ser para Dayot Upamecano. O para Julián Quiñones. Ahora imaginen la cara del propietario del Espanyol la próxima vez que Monchi acudiera a su despacho para decirle que acaba de encontrar a la nueva perla del fútbol mundial y que habrá que rascarse el bolsillo.. Basta con un repaso superficial a lo dicho y escrito estas últimas semanas en nuestro país para detectar una pequeña anomalía. En realidad, ya no se trata de que Lamine Yamal vaya a ganar el Balón de Oro, algo que a estas alturas nadie puede saber. Ni tampoco de si lo merece más que otros, con candidatos y argumentos para todos los gustos expuestos sobre la mesa. Lo curioso del caso es que aquí, en España, pueda resultar comprometedor verbalizar aquello que fuera de nuestras fronteras parece comprender todo el mundo sin necesidad de recurrir a la traducción simultánea: que uno de los mejores jugadores del planeta, estrella indiscutible del Barça y de la selección española, se haya ganado el derecho a ser reconocido como el mejor futbolista del año y llevarse, por lo tanto, el galardón.. Es un fenómeno bastante nuestro el de la proximidad como defecto: en lugar de servirnos para apreciar la excepcionalidad, nos empuja a sospechar de ella. Hay gente que se aburrió de Messi en cuanto dibujó varios cientos de obras maestras y comenzó a contarle los pasos y las carreras. Lo mismo les ocurre a los talentos que surgen de nuestras canteras, los primeros en la lista de sospechosos habituales cuando se tuercen las cosas. Conocemos todo de ellos y terminamos dando demasiada importancia a los excesos de sus entornos, las campañas interesadas, los malos partidos… A Lamine Yamal se le ha llegado a criticar porque su padre compartía recetas de macarrones en Instagram y ese es un nivel de escrutinio que jamás recibirán aquellos que nos llegan procesados por su prestigio internacional y vacunados contra el ruido.. Casi todo es ruido alrededor del futbolista catalán. Lo produce su club, naturalmente, porque los grandes clubes llevan toda la vida anunciando al mundo que sus futbolistas son los mejores. Pero también los medios, las redes sociales y una industria que necesita fabricar acontecimientos incluso cuando el acontecimiento sucede cada fin de semana delante de nuestras narices. Lo incómodo no son las campañas a favor o en contra de Lamine Yamal, sino que debajo de toda la propaganda hay un futbolista descomunal. Que haya que pedir perdón por decirlo nos invita a pensar que la discusión hace tiempo que dejó de ser futbolística para convertirse en una pelea tribal.. Puede que Lamine Yamal no gane el próximo Balón de Oro. Puede incluso que, llegado el momento, existan razones poderosas para que no lo haga. Lo que no será tan sencillo de explicar es que alguien haya tenido que disculparse por opinar lo contrario, sobre todo si se dedica profesionalmente a reconocer buenos futbolistas cuando los ve.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Lamine Yamal. Fútbol. Futbolistas. Entrenadores. Competiciones. Deportes. Monchi. FC Barcelona. RCD Espanyol. LaLiga EA Sports. Premio Balón de Oro. Upamecano. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Feed MRSS-S Noticias
