La fuente de la eterna juventud está en Tenerife. Bebe de ella la plantilla de La Laguna, la más veterana de la ACB, un grupo con mucha mili y 12 jugadores por encima de los 30 años. Dos de sus muchachos, el eterno Marcelinho Huertas, de 42, y Aaron Doornekamp, de 40, son los dos únicos cuarentones de la Liga. Y a la pandilla se acaba de unir Patty Mills, el genial base australiano de 37 años que ha regresado al baloncesto después de cerrar el pasado verano una larga etapa en la NBA. Marcelinho y Mills, ocho Juegos Olímpicos y ocho Mundiales entre ambos, son la pareja de bases de más edad en la historia de la competición liguera, superando a la dupla de André Turner (42) y Patricio Reynés (36) que reunió el Menorca en la temporada 2005-06.. Seguir leyendo
El australiano, con 1.020 partidos y un anillo de la NBA con los Spurs, forma con Marcelinho Huertas la pareja de bases de más edad en la historia de la Liga de baloncesto
La fuente de la eterna juventud está en Tenerife. Bebe de ella la plantilla de La Laguna, la más veterana de la ACB, un grupo con mucha mili y 12 jugadores por encima de los 30 años. Dos de sus muchachos, el eterno Marcelinho Huertas, de 42, y Aaron Doornekamp, de 40, son los dos únicos cuarentones de la Liga. Y a la pandilla de acaba de unir Patty Mills, el genial base australiano de 37 años que ha regresado al baloncesto después de cerrar el pasado verano una larga etapa en la NBA. Marcelinho y Mills, ocho Juegos Olímpicos y ocho Mundiales entre ambos, son la pareja de bases de más edad en la historia de la competición liguera, superando a la dupla de André Turner (42) y Patricio Reynés (36) que reunió el Menorca en la temporada 2005-06.. La Laguna Tenerife ha pescado hasta final de curso a un pez gordo. El chico nuevo no es un cualquiera, sino un hombre con 1.020 partidos jugados en la NBA en 16 campañas, con paradas en Portland, San Antonio, Nets, Atlanta, Miami, Utah y una última en Los Ángeles Clippers, y ganador del anillo en 2014 con unos Spurs inolvidables: Tony Parker, Manu Ginóbili, Kawhi Leonard, Tim Duncan, Tiago Splitter, Nando de Colo… y Gregg Popovich en el banquillo.. La falta de ofertas que le convencieran para seguir en Estados Unidos y el nacimiento de su hija le llevaron a un tiempo de reposo en Australia. De ese retiro le sacó el conjunto tinerfeño para convertirlo en el nuevo socio de Marcelinho y presumir de una pareja de sabios. El brasileño intervino en su fichaje con una llamada telefónica que contribuyó al pelotazo. “Fue todo muy rápido”, cuenta Nico Richotti, director deportivo de La Laguna Tenerife; “quisimos fichar a Kenny Williams pero no pasó el reconocimiento médico por un problema de rodilla y entonces nos llegó que Patty Mills estaba en el mercado. Directamente, se me empezó a caer la baba. ¡Es un ídolo! Encontré a alguien muy dispuesto, con ilusión de competir. Le gustaba mucho el proyecto y se había informado sobre el club y la isla. No hubo mucha negociación”.. El bombazo sacudió al baloncesto español por la llegada de un jugador que ha brillado en la escena internacional tanto en la NBA como con su selección. “Para nosotros tiene una gran repercusión. Es un emblema, otro extraterrestre como Marce. Nunca imaginé que podíamos tener un jugador así y encima se ha adaptado muy bien, con humildad. Quiere escuchar y aprender, acoplarse a un sistema de juego que en nuestro caso cuenta con un peso muy grande de la táctica”, comenta Richotti, y destaca también su “facilidad para anotar y su espíritu competitivo, el orgullo por ganar y hacer mejores a los demás”.. Marcelinho Huertas y Patty Mills. Álvaro Cabrera (EFE). Parte de esas cualidades las exhibió Mills en su estreno liguero con el equipo de Txus Vidorreta el pasado sábado. Y no en una plaza cualquiera, sino en el Martín Carpena contra el Unicaja Málaga. Pese a lo exigente de la cita, los meses de inactividad y el escaso rodaje con sus nuevos compañeros, el australiano dejó clara su condición de estrella con 24 puntos (cuatro de seis en triples), el mejor debut amarillo en este siglo, y una victoria de peso por 70-95. Su complicidad con Huertas anticipa un baloncesto de muchos quilates y refuerza el sello de veteranía de un equipo que en ese encuentro contra el Unicaja juntó en la pista a un quinteto (Mills, Huertas, Scrubb, Doornekamp y Shermadini) con 192 años en el dni. “Mills y Marce son jugadores que te marean pasando el balón, llegas tarde a todo. Meter un tirador en el Tenerife, con los manejadores que ya tiene, les viene como anillo al dedo”, expuso el técnico del equipo malagueño, Ibon Navarro.. En el horizonte asoma un reencuentro de altura en la ACB, el de Mills con otro viejo rockero que ha recobrado la ilusión por la canasta, Ricky Rubio. Ambos protagonizaron el choque de trenes que fue la semifinal del Mundial de 2019, resuelta a favor de España contra Australia después de dos prórrogas (95-88). Ricky, entonces rival en la NBA, sumó 19 puntos, 7 rebotes y 12 asistencias en aquel encuentro que le condujo después al oro y al MVP del torneo. Mills aportó 34 puntos, 3 rebotes y dos asistencias en un precioso duelo entre dos de los mejores bases del mundo.. A Mills le mueve precisamente otro reto con su selección, el de alcanzar los Juegos de Los Ángeles 2028, allí donde acabó su trayectoria en la NBA, y cazar a Rudy Fernández como el único baloncestista en categoría masculina con seis citas olímpicas. Si hacia allí van sus pasos, el hombre ha caído en el lugar exacto. En Tenerife no pasa el tiempo.
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