Lionel Messi le dio más al fútbol que lo que el fútbol le dio a Messi pero el 10 argentino se encontró de repente ante una nueva misión, una casi más patriótica que deportiva: emular, 40 años después, el festejo de Diego Maradona ante Inglaterra, sus goles con las manos y los pies por los cuartos de final de México 1986, un partido jugado cuando faltaba un año para su nacimiento. Aunque su vitrina de hazañas parecía llena, Messi consiguió en Atlanta una victoria triple: al triunfo colectivo de un país por ganar el partido más sentimental, el 10 le agregó una victoria personal, la de emular a Maradona también contra Inglaterra y la de quedar a un paso de atrapar su segunda Copa del Mundo. El campeón en Qatar 2022 es finalista y se enfrentará a España.Seguir leyendo
El 10 lidera una épica remontada de la Albiceleste, que repite un 2-1 a los ingleses como hizo El Pelusa en México 86
Lionel Messi le dio más al fútbol que lo que el fútbol le dio a Messi pero el 10 argentino se encontró de repente ante una nueva misión, una casi más patriótica que deportiva: emular, 40 años después, el festejo de Diego Maradona ante Inglaterra, sus goles con las manos y los pies por los cuartos de final de México 1986, un partido jugado cuando faltaba un año para su nacimiento. Aunque su vitrina de hazañas parecía llena, Messi consiguió en Atlanta una victoria triple: al triunfo colectivo de un país por ganar el partido más sentimental, el 10 le agregó una victoria personal, la de emular a Maradona también contra Inglaterra y la de quedar a un paso de atrapar su segunda Copa del Mundo. El campeón en Qatar 2022 es finalista y se enfrentará a España.A sus 39 años, el máximo goleador histórico del torneo se despedirá de los Mundiales, y seguramente de la Albiceleste también —es decir del fútbol grande—, este domingo ante España en Nueva Jersey por la final del Mundial 2026. Messi, que a falta de remates al arco gestó la jugada del segundo gol con un centro a Lautaro Martínez, quedó a un paso también de una de las hazañas de Pelé. No hay bicampeones de Mundiales desde el Brasil 1958-1962, aunque entonces O Rei apenas tuvo participación en el torneo jugado en Chile, y Argentina intentará conseguirlo ante España.Ante el rival contra el que Messi aprendió a amar a Maradona, Argentina e Inglaterra comenzaron en Atlanta como si se hubieran estado esperando hace más de 20 años, dispuestos a jugar con el cuchillo entre las piernas. De hecho, el último enfrentamiento entre ambas selecciones había sido a inicios de 2005, cuando el 10 no había debutado en la selección. En medio de un partido a mitad de camino entre la lucha libre y el fútbol, en el primer tiempo no hubo remates al arco, un desierto en el área que no había ocurrido en ningún partido de Mundiales desde que se registran este tipo de estadísticas, en 1966, pero a la vez una designación de principios de ambos equipos: aunque para los neutrales fuera un tedio, para los protagonistas no había espacio para divertimentos. Tampoco para Messi.Pese a que encontrar espacios en el callejón oscuro de Atlanta era imposible en el primer tiempo, el 10 se tomó tan en serio que el partido se trataba de una cita con la historia que, todavía antes de que llegara la primera pausa de intervalo, intentó convertir un gol olímpico, la única especie que le falta en su carrera. Habría sido, además, el segundo en la historia de los Mundiales, tras el único que consiguió hasta ahora el colombiano Marcos Coll, en 1962. Pickford lo impidió.La selección argentina festeja el segundo gol de Lautaro Martínez.Agustin Marcarian (REUTERS)Lautaro Martínez abraza a Lionel Messi tras marcar el gol de la victoria.Patrick Smith – FIFA (FIFA via Getty Images)Atajada de Jordan Pickford durante el encuentro contra Argentina.Jeff Roberson (AP Photo/Jeff Roberson)Anthony G
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