Normalmente bullicioso y alocado, hubo un momento en que el Madison Square Garden parecía anoche un funeral. Los New York Knicks perdían de 22 puntos y restaban menos de ocho minutos en el reloj. Pero de alguna manera, gracias al tesón y liderazgo de Jalen Brunson, autor de 38 puntos y seis asistencias, los locales remontaron contra todo pronóstico el primer partido de la final del Este, forzando la prórroga y llevándose la victoria ante los Cleveland Cavaliers por 115-104. Se trata de la segunda mayor remontada en unos playoffs en las últimas tres décadas.. Seguir leyendo
Nueva York supera un déficit de 22 puntos en el último cuarto con 38 tantos del base y se adelanta en la final del Este contra Cleveland tras rematar en la prórroga (1-0)
Normalmente bullicioso y alocado, hubo un momento en que el Madison Square Garden parecía anoche un funeral. Los New York Knicks perdían de 22 puntos y restaban menos de ocho minutos en el reloj. Pero de alguna manera, gracias al tesón y liderazgo de Jalen Brunson, autor de 38 puntos y seis asistencias, los locales remontaron contra todo pronóstico el primer partido de la final del Este, forzando la prórroga y llevándose la victoria ante los Cleveland Cavaliers por 115-104. Se trata de la segunda mayor remontada en unos playoffs en las últimas tres décadas.. El base y cabecilla de los neoyorquinos, tres veces All Star, sacó del cementerio y trasladó a la discoteca a la afición, enterrando por el camino la defensa del último MVP estadounidense de la competición, un James Harden retratado en ocho posesiones consecutivas en las que el rival buscó el cambio defensivo tras bloqueo para atacarle. Todas terminaron en canasta local, con un parcial de 18-1 que espoleó la remontada y al que luego Brunson añadió la guinda con la canasta para empatar el duelo a 18 segundos del final (101-101).. Con las gradas al borde del delirio, los Knicks pisaron el acelerador con nueve puntos seguidos para arrancar la prórroga y dejar visto para sentencia el choque, que les acerca a tres victorias de sus primeras Finales de la NBA desde 1999. El título se le resiste a una de las franquicias más célebres de la competición desde hace más de medio siglo. “Hay que luchar, hay que seguir remando. No se puede remontar en una sola posesión”, les dijo Brunson a sus compañeros en el tiempo muerto que desató la remontada. “Nunca hay que darse por vencido, jamás, siempre hay que tener fe los unos con los otros”, reflexionaba luego el líder del grupo.. Anoche estuvo acompañado por Mikal Bridges, autor de 18 puntos, y un Landry Shamet que acertó sus tres intentos de triples partiendo desde el banquillo cuando el balón quemaba. El resto del quinteto titular neoyorquino aportó 13 tantos por cabeza. El rival, con el neoyorquino Donovan Mitchell y sus 29 puntos y seis robos por bandera, deshizo su magnífico trabajo en el Madison en apenas 12 minutos. “Esto no puede pasar, pero pasó. No podemos dejar que esto mate nuestro impulso, lo que venimos haciendo”, comentó el cabecilla de los Cavaliers.. Mitchell arrancó inspirado, pero la presión defensiva permitió a los Knicks robar más de una cartera en Manhattan y ponerse en cabeza a los siete minutos de juego, pasando del 4-10 en contra a un 23-16 a favor al cierre del primer cuarto, donde no entraron los triples para ninguno de los dos equipos. Los Cavs llegaron a verse 11 abajo en el primer tiempo, pero se encendieron a la que empezaron a entrar los triples para irse al descanso con ventaja (46-50). En el tercer período, los visitantes se acomodaron con una ventaja de dobles dígitos gracias a la maestría de Mitchell y Harden, letales a la hora de penetrar para anotar a placer o dividir el balón a sus interiores. Ampliaron la ventaja hasta el 68-83.. Aunque los Cavs lideraban cómodamente, ni Harden ni Evan Mobley (15 puntos para cada uno) estaban teniendo el mejor de los partidos. Fallaron tres cuartas partes de los tiros que intentaron (11-32 entre ambos), y en el último cuarto terminaron de difuminarse cuando Brunson desató sobre ellos la remontada. El parcial definitivo desde el 71-93 a 7:52 del bocinazo del último cuarto hasta el 115-104 al cierre de la prórroga fue de 44-11.. Los Knicks encadenan ocho encuentros sin conocer la derrota en estos playoffs tras haber superado las dos rondas previas por un margen de 194 puntos sobre sus competidores, los Hawks y los Sixers. Nueva York, que mantiene su grupo intacto y solo cambió al entrenador Tom Thibodeau por Mike Brown, ya firmó el año pasado tres remontadas de más de 20 puntos en los playoffs. Anoche lograron la mejor de su historia en un último periodo.
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