La llamada “prescripción diferida” es un comodín avalado por la evidencia científica, pero muy poco utilizado en España frente al mal uso de los antibióticos y el desarrollo de las superbacterias, responsables de 1,2 millones de muertes al año en el mundo. Esta estrategia consiste en que el médico prescribe el tratamiento al paciente con una infección respiratoria, pero le pide que esté atento a su evolución y espere hasta 72 horas antes de ir a buscarlo a la farmacia y empezar a tomarlo. Si los síntomas remiten en este tiempo —como suele ocurrir con los procesos víricos detrás de la mayoría de las consultas—, se evita tomar un antibiótico innecesario. Si se mantienen o agravan, el paciente ya tiene la receta que necesita sin tener que volver a pedir cita.. Seguir leyendo
Sanidad y las comunidades impulsan la prescripción diferida para las infecciones respiratorias, una medida segura para prevenir las resistencias bacterianas que se topa con las reticencias de los pacientes
La llamada “prescripción diferida” es un comodín avalado por la evidencia científica, pero muy poco utilizado en España frente al mal uso de los antibióticos y el desarrollo de las superbacterias, responsables de 1,2 millones de muertes al año en el mundo. Esta estrategia consiste en que el médico prescribe el tratamiento al paciente con una infección respiratoria, pero le pide que esté atento a su evolución y espere hasta 72 horas antes de ir a buscarlo a la farmacia y empezar a tomarlo. Si los síntomas remiten en este tiempo —como suele ocurrir con los procesos víricos detrás de la mayoría de las consultas—, se evita tomar un antibiótico innecesario. Si se mantienen o agravan, el paciente ya tiene la receta que necesita sin tener que volver a pedir cita.. “Es la medida más coste-efectiva que se puede hacer en Atención Primaria para reducir el uso de antimicrobianos y el problema de las resistencias. Pero esto [su implantación] supone un desafío que todavía no hemos logrado superar”, resumió Antonio López, coordinador de Salud Humana del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), en el congreso nacional del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, celebrado la semana pasada en Oviedo.. Las reticencias de los pacientes, pero también las limitaciones de tiempo, medios y formación de algunos profesionales —además de razones de tipo técnico de los sistemas de prescripción—, han frenado hasta ahora la medida en España. Una situación que ahora quieren empezar a cambiar el Ministerio de Sanidad y las comunidades, que hace dos semanas crearon un grupo de trabajo específico, han confirmado a este diario fuentes de la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS).. “Vamos a trabajar con las comunidades y las profesiones sanitarias, entre las que estará la farmacia, para ver cómo somos capaces de implementar la prescripción diferida”, concluyó López. La decisión sigue a otras como la eliminación de los envases más grandes de antibiótico para evitar la automedicación con las pastillas sobrantes que se acumulan en los hogares.. El despliegue de esta estrategia lo analiza un informe de la Red Española de Agencias de Evaluación de Tecnologías Sanitarias y Prestaciones del Sistema Nacional de Salud (RedETS) que destaca que en España “se estima que entre el 30% y el 50% de las prescripciones son inadecuadas”. El problema se concentra en Atención Primaria: nueve de cada 10 antibióticos se recetan fuera del hospital y la mitad son para infecciones respiratorias, a pesar de que más del 90% de los procesos comunes —faringitis, laringitis, sinusitis…— “están causados por virus”, frente a los que el fármaco es inútil.. José María Molero, portavoz de infecciones de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC), apunta a la falta de formación ciudadana como otra de las causas. Según el Eurobarómetro de 2022, el “46% de los españoles cree que los antibióticos curan infecciones causadas por virus” y “el 36% que son eficaces frente a los catarros”. Para este facultativo, “estos datos muestran que no se ha abordado de forma eficiente la educación sobre su uso”.. “El paciente quiere estar bien cuanto antes. Desde la farmacia cuesta hacerle entender que la fiebre o el dolor son síntomas propios de un virus y que el antibiótico no los quitará”, añade Iván Espada, del Consejo General de Colegios Farmacéuticos. Los expertos recuerdan que cada toma indebida no solo alimenta las resistencias, sino que supone un gasto público ineficiente y provoca daños en la microbiota intestinal.. Molero destaca que “muchas veces” el facultativo percibe que el paciente entra en la consulta con la expectativa de salir con una receta, lo que da pie a escenarios complejos cuando no está indicado. No prescribirlo “puede minar la relación médico-paciente”, mientras que hacerlo para no defraudarle es alejarse de la buena práctica médica. “Esta misma percepción dificulta la prescripción diferida, porque el médico puede pensar que el paciente ignorará sus instrucciones y empezará a tomar el antibiótico desde el primer día”, explica este facultativo.. En este punto adquiere especial relevancia el papel del farmacéutico, defiende Espada. “La responsabilidad de la prescripción es siempre del médico, pero a menudo el paciente tiene dudas después de salir de la consulta. En un proceso como la prescripción diferida, esto será aún más frecuente, así que el farmacéutico puede ayudarle a tomar las mejores decisiones. Si los mensajes de médicos y farmacéuticos están alineados, podrá avanzarse más rápido hacia el uso adecuado de los antibióticos”, sostiene.. Allí donde se ha aplicado, la prescripción diferida ha obtenido buenos resultados. En el Reino Unido, esta estrategia está muy consolidada y se aplica en cerca de la mitad de las infecciones respiratorias. Los datos de las escasas iniciativas llevadas a cabo en España son también positivos. La Comunidad Valenciana, por ejemplo, puso en marcha en 2023 una herramienta para llevarla a cabo y resumió sus conclusiones en una nota de prensa con las siguientes palabras: “Entre los pacientes en los que se ha empleado la prescripción diferida […], tan sólo un 35,02% de los pediátricos y un 49,5% de los adultos necesitaron finalmente tratamiento antibiótico, y se ha registrado una reducción del consumo de antimicrobianos”.. El informe de la RedETS llevó a cabo una revisión sistemática que incluyó 12 ensayos clínicos aleatorizados, con datos de 3.750 pacientes. La AEMPS se basa en este trabajo para defender que “la prescripción diferida reduce significativamente el uso de antibióticos frente a la prescripción inmediata, sin [que haya] diferencias relevantes en el control global de los síntomas”.. Como punto desfavorable, “el dolor y el malestar pueden ser algo mayores a corto plazo con la prescripción diferida, especialmente entre el tercer y el sexto día, pero la duración de los síntomas es similar con ambas estrategias”. En todo caso, “la satisfacción de los pacientes con la prescripción diferida es similar a la de la prescripción inmediata y mayor que con la no prescripción”.. Otra de las conclusiones del estudio es que “la tasa de reconsulta también es similar entre las distintas estrategias” y que “no se observaron más complicaciones ni diferencias relevantes en efectos adversos como vómitos, diarrea o erupciones cutáneas” al utilizar la prescripción diferida.. La AEMPS destaca que la prescripción diferida puede ser una “herramienta especialmente útil en aquellas situaciones en las que existe incertidumbre sobre la necesidad de tratamiento antibiótico”, ya que da más tiempo para que el proceso infeccioso evolucione y sea posible valorar la necesidad o no de tomar un antibiótico. Todo ello manteniendo la seguridad del paciente y sin aumentar innecesariamente el consumo de antibióticos.. Con ese fin, en septiembre se lanzó un nuevo grupo de trabajo con todas las comunidades autónomas para validar los indicadores de consumo que existen, conocer el grado de implantación de esta estrategia en los distintos servicios de salud e impulsar su desarrollo allí donde todavía no está plenamente integrada. Como complemento, desde el PRAN se lanzarán diferentes iniciativas para informar a la ciudadanía de la utilidad de la prescripción diferida, en línea con sus campañas anuales para concienciar de que los antibióticos no sirven para todo y deben usarse únicamente cuando son necesarios, para tratar infecciones bacterianas.
Feed MRSS-S Noticias
