La jueza que investiga a Joan Laporta y a otras tres personas por la presunta estafa a una mujer que invirtió unos 100.000 euros en negocios promovidos por el presidente del FC Barcelona ha archivado la causa. El auto, al que ha accedido EL PAÍS, concluye que no hay indicios de que los investigados engañaran a la mujer a propósito de inversiones que prometían una alta rentabilidad promocionando el ascenso del CF Reus y creando una especie de La Masía en China. Los negocios, sencillamente, no fueron como se esperaban, tanto por los malos resultados deportivos del Reus como por la pandemia de coronavirus, afirma la resolución.Seguir leyendo
La investigación exonera a los cuatro investigados y señala que las inversiones vinculadas al Reus y a una ‘Masía’ en China salieron mal por la pandemia
JOAN LAPORTALa investigación exonera a los cuatro investigados y señala que las inversiones vinculadas al Reus y a una ‘Masía’ en China salieron mal por la pandemiaEl presidente del FC Barcelona, Joan Laporta, tras su declaración como investigado por estafa.Toni Albir (EFE)La jueza que investiga a Joan Laporta y a otras tres personas por la presunta estafa a una mujer que invirtió unos 100.000 euros en negocios promovidos por el presidente del FC Barcelona ha archivado la causa. El auto, al que ha accedido EL PAÍS, concluye que no hay indicios de que los investigados engañaran a la mujer a propósito de inversiones que prometían una alta rentabilidad promocionando el ascenso del CF Reus y creando una especie de La Masía en China. Los negocios, sencillamente, no fueron como se esperaban, tanto por los malos resultados deportivos del Reus como por la pandemia de coronavirus, afirma la resolución.Una agente de banca privada aconsejó a María Teresa A. invertir en dos oportunidades de negocio con “condiciones atractivas”. Una era Core Store, la propietaria del CF Reus, que ofrecía un 6% de rentabilidad mediante un plan para “promover el ascenso deportivo” del equipo. La otra era a través de CSSB, una empresa con sede en Hong Kong que preveía crear una academia de formación de futbolistas inspirada en la famosa Masía del FC Barcelona. La mujer invirtió alrededor de 100.000 euros. Pero los proyectos naufragaron y no obtuvo el rendimiento esperado.María Teresa A. presentó una querella por estafa contra las personas que promovieron esos proyectos: además de Joan Laporta, quien era entonces su número dos en el Barça, Rafa Yuste, el economista Xavier Sala i Martín y el exdirector de TV3 y expresidente del Reus Joan Oliver, que era además el responsable de la empresa CSSB. El juzgado archivó la querella al no apreciar indicios de delito pero, en noviembre de 2025, la Audiencia de Barcelona le obligó a reabrirla y a practicar diligencias de investigación.Ocho meses después, el resultado es el mismo: Marta Bo Jané, magistrada de la plaza 22 de instrucción de Barcelona, afirma que no hubo engaño ni existen “suficientes indicios” para hablar de delito. Se trató de una “desacertada relación de negocios buscando una alta rentabilidad”. La magistrada sí señala que hubo “un actuar un tanto especulativo” por parte de los investigados en cuanto al éxito de los proyectos. Y apunta a que puede incluso haber un “incumplimiento contractual” que, en todo caso, deberá dirimirse en la vía civil y no en la penal.El auto recuerda que, en el caso del Reus, la mujer llegó a cobrar intereses y a renovar el contrato, y que acabó recuperando “buena parte de la inversión”. En el caso del proyecto de China, subraya que el “estallido de la pandemia”, con la afectación a la liga de fútbol, fue clave en el fiasco. Y pese a todo, los inversores “recibieron información” y se abrieron negociaciones para ?
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