El exministro y académico Edgardo Boeninger realizó una crítica evaluación del escenario político chileno, señalando que la centroizquierda perdió influencia en sectores populares y de clase media emergente, mientras la derecha consolidó su presencia electoral bajo el liderazgo del Partido Republicano.
En una reflexión sobre los últimos gobiernos, sostuvo que los años de mayor estabilidad política correspondieron al período comprendido entre las administraciones de Patricio Aylwin y el primer gobierno de Michelle Bachelet, destacando que durante ese ciclo la Concertación logró equilibrar el sistema político y atraer a la derecha hacia posiciones más moderadas. En contraste, manifestó una evaluación negativa de los segundos mandatos de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera.
Respecto de la actual configuración política, afirmó que la derecha tradicional terminó siendo absorbida por el proyecto republicano, fenómeno que ha modificado profundamente el mapa electoral chileno y ampliado la influencia de ese sector en espacios que anteriormente eran disputados por la centroizquierda.
El académico expresó además preocupación por la pérdida de conexión entre la centroizquierda y segmentos sociales que históricamente constituyeron su base electoral, particularmente aquellos sectores ubicados entre la pobreza y la consolidación de una clase media emergente. A su juicio, ese espacio político pasó a transformarse en uno de los principales territorios de disputa para la derecha.
En relación con el gobierno del presidente José Antonio Kast, observó señales que considera preocupantes en materias como seguridad e inmigración, aunque estimó que algunos de los elementos más controvertidos difícilmente prosperarán si existe una oposición capaz de reorganizarse y presentar propuestas consistentes en áreas como crecimiento económico, seguridad ciudadana y protección social.
Sobre las perspectivas electorales del oficialismo, proyectó que Kast mantendrá niveles de apoyo cercanos al 40%, porcentaje que considera suficiente para gobernar, pero insuficiente para impulsar transformaciones profundas de carácter refundacional.
El exministro también cuestionó lo que definió como una inspiración ideológica y moral presente en algunos sectores cercanos al núcleo de poder del Gobierno, señalando que existe una visión que presenta a Chile como un país que habría estado al borde de una crisis moral y social profunda, diagnóstico que considera exagerado.
En cuanto al proceso constitucional, sostuvo que tanto la izquierda como la centroizquierda no extrajeron todas las lecciones de los fracasos recientes y advirtió que ciertos sectores políticos continúan interpretando la política como una confrontación entre el bien y el mal, enfoque que calificó como perjudicial para la construcción de acuerdos.
Asimismo, identificó la coexistencia de dos sensibilidades dentro del Ejecutivo: una más ideológica y otra de carácter pragmático, representada por figuras que, a su juicio, estarían disponibles para impulsar rectificaciones y consensos en materias relevantes.
Respecto de la denominada megarreforma tributaria, planteó que podría transformarse en una oportunidad para alcanzar un acuerdo transversal en torno a la reducción de la tasa corporativa, siempre que dicha rebaja sea compensada mediante otros mecanismos fiscales. Sin embargo, manifestó dudas sobre la disposición del Gobierno a privilegiar los consensos por sobre la aprobación de la iniciativa con mayorías estrechas.
Finalmente, expresó mayor confianza en la recuperación económica que en la revitalización de la política, insistiendo en que la renovación del sistema político depende principalmente de la capacidad de la izquierda y la centroizquierda para reconstruir proyectos comunes. Advirtió que, de no producirse ese proceso, existe el riesgo de que el país enfrente un escenario de creciente populismo, fenómeno que calificó como una de las principales amenazas para la democracia chilena. (NP-ChatGPT-Ex Ante)
La entrada Exministro Correa advierte debilitamiento de la centroizquierda tras fin de política de acuerdos se publicó primero en Nuevo Poder.
El exministro y académico Edgardo Boeninger realizó una crítica evaluación del escenario político chileno, señalando que la centroizquierda perdió influencia en sectores populares y de clase media emergente, mientras la derecha consolidó su presencia electoral bajo el liderazgo del Partido Republicano.. En una reflexión sobre los últimos gobiernos, sostuvo que los años de mayor estabilidad política correspondieron al período comprendido entre las administraciones de Patricio Aylwin y el primer gobierno de Michelle Bachelet, destacando que durante ese ciclo la Concertación logró equilibrar el sistema político y atraer a la derecha hacia posiciones más moderadas. En contraste, manifestó una evaluación negativa de los segundos mandatos de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera.. Respecto de la actual configuración política, afirmó que la derecha tradicional terminó siendo absorbida por el proyecto republicano, fenómeno que ha modificado profundamente el mapa electoral chileno y ampliado la influencia de ese sector en espacios que anteriormente eran disputados por la centroizquierda.. El académico expresó además preocupación por la pérdida de conexión entre la centroizquierda y segmentos sociales que históricamente constituyeron su base electoral, particularmente aquellos sectores ubicados entre la pobreza y la consolidación de una clase media emergente. A su juicio, ese espacio político pasó a transformarse en uno de los principales territorios de disputa para la derecha.. En relación con el gobierno del presidente José Antonio Kast, observó señales que considera preocupantes en materias como seguridad e inmigración, aunque estimó que algunos de los elementos más controvertidos difícilmente prosperarán si existe una oposición capaz de reorganizarse y presentar propuestas consistentes en áreas como crecimiento económico, seguridad ciudadana y protección social.. Sobre las perspectivas electorales del oficialismo, proyectó que Kast mantendrá niveles de apoyo cercanos al 40%, porcentaje que considera suficiente para gobernar, pero insuficiente para impulsar transformaciones profundas de carácter refundacional.. El exministro también cuestionó lo que definió como una inspiración ideológica y moral presente en algunos sectores cercanos al núcleo de poder del Gobierno, señalando que existe una visión que presenta a Chile como un país que habría estado al borde de una crisis moral y social profunda, diagnóstico que considera exagerado.. En cuanto al proceso constitucional, sostuvo que tanto la izquierda como la centroizquierda no extrajeron todas las lecciones de los fracasos recientes y advirtió que ciertos sectores políticos continúan interpretando la política como una confrontación entre el bien y el mal, enfoque que calificó como perjudicial para la construcción de acuerdos.. Asimismo, identificó la coexistencia de dos sensibilidades dentro del Ejecutivo: una más ideológica y otra de carácter pragmático, representada por figuras que, a su juicio, estarían disponibles para impulsar rectificaciones y consensos en materias relevantes.. Respecto de la denominada megarreforma tributaria, planteó que podría transformarse en una oportunidad para alcanzar un acuerdo transversal en torno a la reducción de la tasa corporativa, siempre que dicha rebaja sea compensada mediante otros mecanismos fiscales. Sin embargo, manifestó dudas sobre la disposición del Gobierno a privilegiar los consensos por sobre la aprobación de la iniciativa con mayorías estrechas.. Finalmente, expresó mayor confianza en la recuperación económica que en la revitalización de la política, insistiendo en que la renovación del sistema político depende principalmente de la capacidad de la izquierda y la centroizquierda para reconstruir proyectos comunes. Advirtió que, de no producirse ese proceso, existe el riesgo de que el país enfrente un escenario de creciente populismo, fenómeno que calificó como una de las principales amenazas para la democracia chilena. (NP-ChatGPT-Ex Ante). La entrada Exministro Correa advierte debilitamiento de la centroizquierda tras fin de política de acuerdos se publicó primero en Nuevo Poder.
El exministro y académico Edgardo Boeninger realizó una crítica evaluación del escenario político chileno, señalando que la centroizquierda perdió influencia en sectores populares y de clase media emergente, mientras la derecha consolidó su presencia electoral bajo el liderazgo del Partido Republicano. En una reflexión sobre los últimos gobiernos, sostuvo que los años de mayor estabilidad La entrada Exministro Correa advierte debilitamiento de la centroizquierda tras fin de política de acuerdos se publicó primero en Nuevo Poder.
El exministro y académico Edgardo Boeninger realizó una crítica evaluación del escenario político chileno, señalando que la centroizquierda perdió influencia en sectores populares y de clase media emergente, mientras la derecha consolidó su presencia electoral bajo el liderazgo del Partido Republicano.. En una reflexión sobre los últimos gobiernos, sostuvo que los años de mayor estabilidad política correspondieron al período comprendido entre las administraciones de Patricio Aylwin y el primer gobierno de Michelle Bachelet, destacando que durante ese ciclo la Concertación logró equilibrar el sistema político y atraer a la derecha hacia posiciones más moderadas. En contraste, manifestó una evaluación negativa de los segundos mandatos de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera.. Respecto de la actual configuración política, afirmó que la derecha tradicional terminó siendo absorbida por el proyecto republicano, fenómeno que ha modificado profundamente el mapa electoral chileno y ampliado la influencia de ese sector en espacios que anteriormente eran disputados por la centroizquierda.. El académico expresó además preocupación por la pérdida de conexión entre la centroizquierda y segmentos sociales que históricamente constituyeron su base electoral, particularmente aquellos sectores ubicados entre la pobreza y la consolidación de una clase media emergente. A su juicio, ese espacio político pasó a transformarse en uno de los principales territorios de disputa para la derecha.. En relación con el gobierno del presidente José Antonio Kast, observó señales que considera preocupantes en materias como seguridad e inmigración, aunque estimó que algunos de los elementos más controvertidos difícilmente prosperarán si existe una oposición capaz de reorganizarse y presentar propuestas consistentes en áreas como crecimiento económico, seguridad ciudadana y protección social.. Sobre las perspectivas electorales del oficialismo, proyectó que Kast mantendrá niveles de apoyo cercanos al 40%, porcentaje que considera suficiente para gobernar, pero insuficiente para impulsar transformaciones profundas de carácter refundacional.. El exministro también cuestionó lo que definió como una inspiración ideológica y moral presente en algunos sectores cercanos al núcleo de poder del Gobierno, señalando que existe una visión que presenta a Chile como un país que habría estado al borde de una crisis moral y social profunda, diagnóstico que considera exagerado.. En cuanto al proceso constitucional, sostuvo que tanto la izquierda como la centroizquierda no extrajeron todas las lecciones de los fracasos recientes y advirtió que ciertos sectores políticos continúan interpretando la política como una confrontación entre el bien y el mal, enfoque que calificó como perjudicial para la construcción de acuerdos.. Asimismo, identificó la coexistencia de dos sensibilidades dentro del Ejecutivo: una más ideológica y otra de carácter pragmático, representada por figuras que, a su juicio, estarían disponibles para impulsar rectificaciones y consensos en materias relevantes.. Respecto de la denominada megarreforma tributaria, planteó que podría transformarse en una oportunidad para alcanzar un acuerdo transversal en torno a la reducción de la tasa corporativa, siempre que dicha rebaja sea compensada mediante otros mecanismos fiscales. Sin embargo, manifestó dudas sobre la disposición del Gobierno a privilegiar los consensos por sobre la aprobación de la iniciativa con mayorías estrechas.. Finalmente, expresó mayor confianza en la recuperación económica que en la revitalización de la política, insistiendo en que la renovación del sistema político depende principalmente de la capacidad de la izquierda y la centroizquierda para reconstruir proyectos comunes. Advirtió que, de no producirse ese proceso, existe el riesgo de que el país enfrente un escenario de creciente populismo, fenómeno que calificó como una de las principales amenazas para la democracia chilena. (NP-ChatGPT-Ex Ante)
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