Hay pesadillas que se pegan al sueño sin remedio aparente, hasta la extenuación. Y un buen día, generalmente cuando menos apetece, justo entonces, al límite de las fuerzas, en la frontera del abismo, cuando un nuevo tropezón aboca a profundidades peligrosas, se presenta la oportunidad de dejarlo todo atrás de un plumazo, o más bien, de un buen zapatazo, remates de cabeza o derivados legales. Y el Atlético pudo quitarse la espinita de la final de Copa de La Cartuja, en la que perdieron ante la Real, a duras penas, cuando el partido pintaba muy mal, ante un sólido equipo txuri urdin y un Atlético que no apareció hasta el minuto 75. Un 0-3 que visto lo visto en el campo parece un resultado de otro encuentro.. Seguir leyendo
Una mano de Ochieng en el área da la vuelta a un encuentro bastante igualado en Anoeta
Hay pesadillas que se pegan al sueño sin remedio aparente, hasta la extenuación. Y un buen día, generalmente cuando menos apetece, justo entonces, al límite de las fuerzas, en la frontera del abismo, cuando un nuevo tropezón aboca a profundidades peligrosas, se presenta la oportunidad de dejarlo todo atrás de un plumazo, o más bien, de un buen zapatazo, remates de cabeza o derivados legales. Y el Atlético pudo quitarse la espinita de la final de Copa de La Cartuja, en la que perdieron ante la Real, a duras penas, cuando el partido pintaba muy mal, ante un sólido equipo txuri urdin y un Atlético que no apareció hasta el minuto 75. Un 0-3 que visto lo visto en el campo parece un resultado de otro encuentro.. RSOR. Sociedad. Álex Remiro, Sergio Gómez, Luken Beitia, Jon Aramburu, Mamadou Sarr, Gonçalo Guedes (Takefusa Kubo, min. 71), Carlos Soler (Jon Gorrotxategi, min. 77), Yangel Herrera (Arsen Zakharyan, min. 84), Luka Sucic, Ander Barrenetxea (Job Ochieng, min. 71) y Mikel Oyarzabal (Orri Óskarsson, min. 78). ATMAtlético. 3. Jan Oblak, Marc Pubill, Cristian Romero, Dávid Hancko, Alejandro Grimaldo, Marcos Llorente (Jonathan David, min. 59), Giuliano Simeone, Morten Hjulmand, Lee Kang-In (Koke, min. 59), Álex Baena (Johnny Cardoso, min. 58) y Ademola Lookman (Arnau Ortiz, min. 76). Goles 0-1 min. 83: Grimaldo. 0-2 min. 89: Jonathan David. 0-3 min. 94: Giuliano. Arbitro Juan Martínez Munuera. Tarjetas amarillas Yangel Herrera (min. 17), Matarazzo (min. 71), Johnny (min. 74), Oyarzabal (min. 78). El partido dejó claro desde bien temprano que no iba a ser un camino de rosas para ninguno de los dos equipos. Ambos empezaron con vocación ofensiva, disputándose la posesión del balón, hasta ese punto en el que el partido cae de un lado o del otro. En el Atlético, algo falto de ideas, se fue haciendo evidente el temor que recaía sobre este partido. Sin Pablo Barrios, que es baja por lesión, sin su originalidad y visión de juego, sin su batuta, la música de este Atlético no suena igual. Y pasó lo esperable: repliegue, cesión del balón y haciéndose el animal herido, como carcomidos por una pulsión de muerte. Los de Matarazzo movían y movían, con buenas combinaciones en el centro del campo, pero en el tercio superior se encontraban con los rojiblancos aplomados, a la defensiva, pero efectivos. El tiempo fue extendiéndose como un chicle, más y más. De vez en cuando algún chispazo, que electrificaba las venas de los aficionados, pero poco más.. Con el paso de los minutos se fue haciendo presente en Anoeta algo así como un derroche de optimismo. Los de Simeone ya anquilosados, empezaron con las primeras imprecisiones defensivas, y los espacios y las oportunidades para los donostiarras fueron cayendo, poco a poco, pero cada vez más cerca. La tuvo Oyarzabal, con un disparo que tenía toda la maldad del mundo, pero que se estrelló en la zaga rojiblanca. El partido siguió con los 11 de la Real contra los 11 del Atlético, más sus 11 fantasmas, cada vez más grandes.. Para que luego digan que de los errores se aprende, este Atlético, que está de penitencia, salió en los primeros minutos de la segunda parte tal y como salió en los dos partidos anteriores, adormilado. Centro de Barrenetxea desde la banda derecha que llega a pies de un Sucic que, completamente solo, se trastabilló y no la metió casi por pudor.. A los 10 minutos de la segunda parte, Simeone dijo basta. Sacó a Baena, Kang-In Lee y Marcos Llorente y metió a Cardoso, Koke y Jonathan David. Surtió su efecto. Una recuperación de Koke en medio del campo, con su maestría característica, sirvió para una buena combinación de pases. Fue la premonición de un cambio de tendencia. Al poco, la banda de Grimaldo sirvió como teatro de operaciones para los juegos eléctricos de los rojiblancos. Un escalofrío recorrió San Sebastián. Y con razón.. Bastó un rechace a centro de Grimaldo, en los primeros buenos minutos de los de Simeone en el campo, para que el balón golpeara la mano de Ochieng. Penalti y ejecución de Grimaldo. Ya con la Real volcada llegó el segundo de la mano de David y ya sobre la bocina el tercero, de Giuliano. En el fútbol, como en otras tantas ocasiones, no gana el mejor, ni el más elegante, sino el que no perdona. Y el Atlético fue mucho más efectivo.
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