En las difíciles, Álex Baena. Hay talentos llamados a tocar las puertas del cielo en los momentos complicados. Por ejemplo, cuando todo se complica en el escaparate más exclusivo del fútbol, un Mundial. De la Fuente lo tiene claro: “Hay jugadores que son de selección”. Después del fallido experimento de colocar a Gavi como extremo para reemplazar a Nico Williams —el domingo realizó casi todo el entrenamiento junto a sus compañeros—, Baena (Roquetas de Mar, Almería; 24 años) se instaló en el ala izquierda de España. Y ya nadie lo movió. Jugó frente a Arabia, marcó ante Uruguay y asistió contra Austria. Ahora apunta contra la Portugal de Cristiano.Seguir leyendo
“Hay jugadores que son de selección”, elogia De la Fuente a un hombre acostumbrado a superar adversidades que se ha hecho con un lugar en el once: jugó frente a Arabia, marcó ante Uruguay y asistió contra Austria
Mundial de Fútbol“Hay jugadores de selección”, elogia De la Fuente a un hombre acostumbrado a superar adversidadesEl audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.Baena, disputa un balón contra Romano Schmid en el duelo ante Austria, el jueves.Alejandro RuesgaEn las difíciles, Álex Baena. Hay talentos llamados a tocar las puertas del cielo en los momentos complicados. Por ejemplo, cuando todo se complica en el escaparate más exclusivo del fútbol, un Mundial. De la Fuente lo tiene claro: “Hay jugadores que son de selección”. Después del fallido experimento de colocar a Gavi como extremo para reemplazar a Nico Williams —el domingo realizó casi todo el entrenamiento junto a sus compañeros—, Baena se instaló en el ala izquierda de España. Y ya nadie lo movió. Jugó frente a Arabia, marcó ante Uruguay y asistió contra Austria. Ahora apunta contra la Portugal de Cristiano.PortugalPOREspañaESPLunes, 06/07/202621:00CETEse carácter tímido pero rebelde, arisco pero entrañable, difícil de quebrar, empezó a forjarlo Baena cuando el fútbol aún era un juego. En esa etapa compleja en la que los niños comienzan a perseguir la quimera del profesionalismo. “Nunca olvidaré que en el coche a Villarreal mi madre y yo no parábamos de llorar”, recordaba el internacional. Después, silencio y soledad: “Por las noches me venía el bajón”. Tenía 11 años.No sería su primera prueba de resistencia. Habitual en las distintas categorías de la Rojita, a Baena se le atragantó el salto al primer equipo del Villarreal. Encontró refugio en el Girona, por entonces en Segunda. Mostró fútbol, también carácter. Claro. Así lo recuerda Quique Cárcel, director deportivo del cuadro catalán: “Vino muy joven y fue muy determinante a nivel mental en los momentos clave. Desarrolló ese gen competitivo, de agresividad en los últimos metros: robar, liderazgo, goles, asistencias”.Del Girona saltó al primer equipo del Villarreal. Y, cuando parecía que ya estaba aferrado al fútbol de élite, la incertidumbre volvió a revolotear por su cabeza. “Pensé en dejar el fútbol”, confesó después de su polémico y nunca aclarado enfrentamiento con Valverde tras un Madrid-Villarreal. Conoció entonces un nuevo lado oscuro del fútbol. Y nada menos que contra el altavoz más potente de todos: el Madrid. “Críticas, amenazas de muerte a mí y a mi familia, encender la tele y verme. Era la primera vez que tenía tanta repercusión. Al final, es el Madrid. Fue un caso que me dolió mucho, mucho”.De la Fuente apareció a su rescate. Lo llamó para la absoluta y la Roja le devolvió la confianza: campeón de la Eurocopa, oro en París 2024. Una segunda prueba superada. “El psicólogo me hizo salir de pensamientos de dejarlo todo”, confesó tiempo después. Llegó el Atlético y un nuevo salto en el escaparate. Tampoco fue fácil. Ni la adaptación al si
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