El Presidente José Antonio Kast presentó una comisión transversal destinada a diseñar una nueva arquitectura del Estado, iniciativa que forma parte de los compromisos anunciados en su primera Cuenta Pública y que apunta, entre otros objetivos, a reducir el número de ministerios.
La instancia reúne a expertos independientes, exautoridades y dirigentes vinculados a sectores políticos que abarcan desde el Partido Nacional Libertario hasta el Partido Socialista. Al presentar la comisión, Kast sostuvo que una transformación de esta magnitud debe proyectarse más allá de los cuatro años de su administración y contar con una mirada de mediano y largo plazo.
Sin embargo, la conformación de la mesa generó cuestionamientos debido a la ausencia del Frente Amplio y el Partido Comunista. Desde ambas colectividades aseguran que no recibieron invitaciones del Ejecutivo para participar en el proceso.
Una de las primeras críticas provino desde la propia comisión. La exministra de Defensa Adriana Delpiano (PPD) planteó que una instancia definida como transversal debería incorporar las distintas posiciones políticas representadas en el Congreso.
Delpiano sostuvo que incluir al FA y al PC no solo permitiría conocer sus planteamientos durante la elaboración de las propuestas, sino que también podría facilitar posteriormente la discusión legislativa de las reformas que surjan de la comisión.
La diputada y presidenta electa del Frente Amplio, Gael Yeomans, cuestionó igualmente la exclusión de su colectividad. Afirmó que una reforma destinada a trascender al actual Gobierno difícilmente podrá conseguir ese propósito si comienza dejando fuera a determinados sectores.
Yeomans manifestó que el Frente Amplio está disponible para discutir una modernización que permita contar con un Estado más eficiente y capaz de responder a las necesidades ciudadanas. No obstante, acusó al Ejecutivo de buscar un debilitamiento del aparato estatal más que su modernización.
La parlamentaria adelantó que, una vez que las conclusiones de la comisión lleguen al Congreso, su colectividad analizará las propuestas y presentará sus propias alternativas.
Desde el Partido Comunista, el diputado y exministro de Desarrollo Social Marcos Barraza también criticó la composición de la instancia. Señaló que tanto el PC como el Frente Amplio cuentan con experiencia en gestión pública que podría contribuir al debate sobre una eventual reorganización estatal.
Barraza sostuvo que excluir esas experiencias refleja un sesgo del Ejecutivo en una discusión que, por su relevancia institucional, debería considerar una diversidad mayor de posiciones.
En La Moneda descartan que haya existido una decisión formal destinada a marginar a ambas colectividades. Fuentes de Palacio señalan que el principal criterio para conformar la comisión fue seleccionar exautoridades y especialistas con experiencia en el funcionamiento del Estado.
De acuerdo con esa explicación, las invitaciones fueron realizadas a título personal y no mediante negociaciones con las directivas de los partidos políticos. Sin embargo, otras versiones dentro del oficialismo señalan que la decisión de no incorporar figuras del FA y el PC estaría relacionada con la dura posición que ambas colectividades han mantenido frente al Gobierno.
En sectores opositores también surgieron cuestionamientos sobre la forma en que se organizó la comisión. Algunas voces acusaron improvisación debido a que determinados integrantes habrían recibido la invitación pocas horas antes de que la instancia fuera anunciada públicamente.
Delpiano, por ejemplo, señaló que el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García, se comunicó con ella recién el lunes para invitarla a participar.
El exministro Osvaldo Andrade (PS), también integrante de la comisión, tomó distancia de parte de las críticas. Aclaró que entiende su participación como una invitación personal y que no considera que esté representando institucionalmente al Partido Socialista.
Andrade manifestó que sería deseable contar con una instancia lo más amplia posible, aunque destacó especialmente la presencia de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), debido a la relación directa de sus trabajadores con el funcionamiento del aparato público.
La composición de la comisión también es interpretada por algunos sectores como una nueva señal de que el Ejecutivo privilegia los acuerdos con fuerzas del Socialismo Democrático. Esa estrategia ya se ha observado en negociaciones relacionadas con la reforma económica, la Agenda Contra el Crimen Organizado y Terrorismo y la reforma constitucional de seguridad.
Desde el Gobierno, en cambio, atribuyen esa dinámica a las dificultades para incorporar al Frente Amplio y al Partido Comunista a distintas conversaciones impulsadas por La Moneda.
La instalación de la comisión tampoco estuvo libre de diferencias dentro del Socialismo Democrático. En sectores del Partido Socialista causó molestia que no existiera una definición institucional previa respecto de la participación de figuras vinculadas a la colectividad.
Las dudas apuntan especialmente a la disposición efectiva del Gobierno para incorporar las propuestas de la oposición. Algunos dirigentes socialistas advierten que participar sin claridad sobre los alcances y objetivos finales de la instancia podría terminar siendo interpretado como un respaldo anticipado a una reforma todavía desconocida.
La comisión comienza así su trabajo con el desafío de elaborar una propuesta de reorganización estatal capaz de proyectarse más allá de la administración Kast, pero enfrentando desde su instalación cuestionamientos respecto de su representatividad política y el grado de consenso que podrá alcanzar. (NP-ChatGPT-La Tercera)
La entrada Ausencia del FA y del PC en la Comisión para modernizar el Estado desata polémica se publicó primero en Nuevo Poder.
El Presidente José Antonio Kast presentó una comisión transversal destinada a diseñar una nueva arquitectura del Estado, iniciativa que forma parte de los compromisos anunciados en su primera Cuenta Pública y que apunta, entre otros objetivos, a reducir el número de ministerios.. La instancia reúne a expertos independientes, exautoridades y dirigentes vinculados a sectores políticos que abarcan desde el Partido Nacional Libertario hasta el Partido Socialista. Al presentar la comisión, Kast sostuvo que una transformación de esta magnitud debe proyectarse más allá de los cuatro años de su administración y contar con una mirada de mediano y largo plazo.. Sin embargo, la conformación de la mesa generó cuestionamientos debido a la ausencia del Frente Amplio y el Partido Comunista. Desde ambas colectividades aseguran que no recibieron invitaciones del Ejecutivo para participar en el proceso.. Una de las primeras críticas provino desde la propia comisión. La exministra de Defensa Adriana Delpiano (PPD) planteó que una instancia definida como transversal debería incorporar las distintas posiciones políticas representadas en el Congreso.. Delpiano sostuvo que incluir al FA y al PC no solo permitiría conocer sus planteamientos durante la elaboración de las propuestas, sino que también podría facilitar posteriormente la discusión legislativa de las reformas que surjan de la comisión.. La diputada y presidenta electa del Frente Amplio, Gael Yeomans, cuestionó igualmente la exclusión de su colectividad. Afirmó que una reforma destinada a trascender al actual Gobierno difícilmente podrá conseguir ese propósito si comienza dejando fuera a determinados sectores.. Yeomans manifestó que el Frente Amplio está disponible para discutir una modernización que permita contar con un Estado más eficiente y capaz de responder a las necesidades ciudadanas. No obstante, acusó al Ejecutivo de buscar un debilitamiento del aparato estatal más que su modernización.. La parlamentaria adelantó que, una vez que las conclusiones de la comisión lleguen al Congreso, su colectividad analizará las propuestas y presentará sus propias alternativas.. Desde el Partido Comunista, el diputado y exministro de Desarrollo Social Marcos Barraza también criticó la composición de la instancia. Señaló que tanto el PC como el Frente Amplio cuentan con experiencia en gestión pública que podría contribuir al debate sobre una eventual reorganización estatal.. Barraza sostuvo que excluir esas experiencias refleja un sesgo del Ejecutivo en una discusión que, por su relevancia institucional, debería considerar una diversidad mayor de posiciones.. En La Moneda descartan que haya existido una decisión formal destinada a marginar a ambas colectividades. Fuentes de Palacio señalan que el principal criterio para conformar la comisión fue seleccionar exautoridades y especialistas con experiencia en el funcionamiento del Estado.. De acuerdo con esa explicación, las invitaciones fueron realizadas a título personal y no mediante negociaciones con las directivas de los partidos políticos. Sin embargo, otras versiones dentro del oficialismo señalan que la decisión de no incorporar figuras del FA y el PC estaría relacionada con la dura posición que ambas colectividades han mantenido frente al Gobierno.. En sectores opositores también surgieron cuestionamientos sobre la forma en que se organizó la comisión. Algunas voces acusaron improvisación debido a que determinados integrantes habrían recibido la invitación pocas horas antes de que la instancia fuera anunciada públicamente.. Delpiano, por ejemplo, señaló que el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García, se comunicó con ella recién el lunes para invitarla a participar.. El exministro Osvaldo Andrade (PS), también integrante de la comisión, tomó distancia de parte de las críticas. Aclaró que entiende su participación como una invitación personal y que no considera que esté representando institucionalmente al Partido Socialista.. Andrade manifestó que sería deseable contar con una instancia lo más amplia posible, aunque destacó especialmente la presencia de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), debido a la relación directa de sus trabajadores con el funcionamiento del aparato público.. La composición de la comisión también es interpretada por algunos sectores como una nueva señal de que el Ejecutivo privilegia los acuerdos con fuerzas del Socialismo Democrático. Esa estrategia ya se ha observado en negociaciones relacionadas con la reforma económica, la Agenda Contra el Crimen Organizado y Terrorismo y la reforma constitucional de seguridad.. Desde el Gobierno, en cambio, atribuyen esa dinámica a las dificultades para incorporar al Frente Amplio y al Partido Comunista a distintas conversaciones impulsadas por La Moneda.. La instalación de la comisión tampoco estuvo libre de diferencias dentro del Socialismo Democrático. En sectores del Partido Socialista causó molestia que no existiera una definición institucional previa respecto de la participación de figuras vinculadas a la colectividad.. Las dudas apuntan especialmente a la disposición efectiva del Gobierno para incorporar las propuestas de la oposición. Algunos dirigentes socialistas advierten que participar sin claridad sobre los alcances y objetivos finales de la instancia podría terminar siendo interpretado como un respaldo anticipado a una reforma todavía desconocida.. La comisión comienza así su trabajo con el desafío de elaborar una propuesta de reorganización estatal capaz de proyectarse más allá de la administración Kast, pero enfrentando desde su instalación cuestionamientos respecto de su representatividad política y el grado de consenso que podrá alcanzar. (NP-ChatGPT-La Tercera). La entrada Ausencia del FA y del PC en la Comisión para modernizar el Estado desata polémica se publicó primero en Nuevo Poder.
El Presidente José Antonio Kast presentó una comisión transversal destinada a diseñar una nueva arquitectura del Estado, iniciativa que forma parte de los compromisos anunciados en su primera Cuenta Pública y que apunta, entre otros objetivos, a reducir el número de ministerios. La instancia reúne a expertos independientes, exautoridades y dirigentes vinculados a sectores políticos La entrada Ausencia del FA y del PC en la Comisión para modernizar el Estado desata polémica se publicó primero en Nuevo Poder.
El Presidente José Antonio Kast presentó una comisión transversal destinada a diseñar una nueva arquitectura del Estado, iniciativa que forma parte de los compromisos anunciados en su primera Cuenta Pública y que apunta, entre otros objetivos, a reducir el número de ministerios.. La instancia reúne a expertos independientes, exautoridades y dirigentes vinculados a sectores políticos que abarcan desde el Partido Nacional Libertario hasta el Partido Socialista. Al presentar la comisión, Kast sostuvo que una transformación de esta magnitud debe proyectarse más allá de los cuatro años de su administración y contar con una mirada de mediano y largo plazo.. Sin embargo, la conformación de la mesa generó cuestionamientos debido a la ausencia del Frente Amplio y el Partido Comunista. Desde ambas colectividades aseguran que no recibieron invitaciones del Ejecutivo para participar en el proceso.. Una de las primeras críticas provino desde la propia comisión. La exministra de Defensa Adriana Delpiano (PPD) planteó que una instancia definida como transversal debería incorporar las distintas posiciones políticas representadas en el Congreso.. Delpiano sostuvo que incluir al FA y al PC no solo permitiría conocer sus planteamientos durante la elaboración de las propuestas, sino que también podría facilitar posteriormente la discusión legislativa de las reformas que surjan de la comisión.. La diputada y presidenta electa del Frente Amplio, Gael Yeomans, cuestionó igualmente la exclusión de su colectividad. Afirmó que una reforma destinada a trascender al actual Gobierno difícilmente podrá conseguir ese propósito si comienza dejando fuera a determinados sectores.. Yeomans manifestó que el Frente Amplio está disponible para discutir una modernización que permita contar con un Estado más eficiente y capaz de responder a las necesidades ciudadanas. No obstante, acusó al Ejecutivo de buscar un debilitamiento del aparato estatal más que su modernización.. La parlamentaria adelantó que, una vez que las conclusiones de la comisión lleguen al Congreso, su colectividad analizará las propuestas y presentará sus propias alternativas.. Desde el Partido Comunista, el diputado y exministro de Desarrollo Social Marcos Barraza también criticó la composición de la instancia. Señaló que tanto el PC como el Frente Amplio cuentan con experiencia en gestión pública que podría contribuir al debate sobre una eventual reorganización estatal.. Barraza sostuvo que excluir esas experiencias refleja un sesgo del Ejecutivo en una discusión que, por su relevancia institucional, debería considerar una diversidad mayor de posiciones.. En La Moneda descartan que haya existido una decisión formal destinada a marginar a ambas colectividades. Fuentes de Palacio señalan que el principal criterio para conformar la comisión fue seleccionar exautoridades y especialistas con experiencia en el funcionamiento del Estado.. De acuerdo con esa explicación, las invitaciones fueron realizadas a título personal y no mediante negociaciones con las directivas de los partidos políticos. Sin embargo, otras versiones dentro del oficialismo señalan que la decisión de no incorporar figuras del FA y el PC estaría relacionada con la dura posición que ambas colectividades han mantenido frente al Gobierno.. En sectores opositores también surgieron cuestionamientos sobre la forma en que se organizó la comisión. Algunas voces acusaron improvisación debido a que determinados integrantes habrían recibido la invitación pocas horas antes de que la instancia fuera anunciada públicamente.. Delpiano, por ejemplo, señaló que el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García, se comunicó con ella recién el lunes para invitarla a participar.. El exministro Osvaldo Andrade (PS), también integrante de la comisión, tomó distancia de parte de las críticas. Aclaró que entiende su participación como una invitación personal y que no considera que esté representando institucionalmente al Partido Socialista.. Andrade manifestó que sería deseable contar con una instancia lo más amplia posible, aunque destacó especialmente la presencia de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales (Anef), debido a la relación directa de sus trabajadores con el funcionamiento del aparato público.. La composición de la comisión también es interpretada por algunos sectores como una nueva señal de que el Ejecutivo privilegia los acuerdos con fuerzas del Socialismo Democrático. Esa estrategia ya se ha observado en negociaciones relacionadas con la reforma económica, la Agenda Contra el Crimen Organizado y Terrorismo y la reforma constitucional de seguridad.. Desde el Gobierno, en cambio, atribuyen esa dinámica a las dificultades para incorporar al Frente Amplio y al Partido Comunista a distintas conversaciones impulsadas por La Moneda.. La instalación de la comisión tampoco estuvo libre de diferencias dentro del Socialismo Democrático. En sectores del Partido Socialista causó molestia que no existiera una definición institucional previa respecto de la participación de figuras vinculadas a la colectividad.. Las dudas apuntan especialmente a la disposición efectiva del Gobierno para incorporar las propuestas de la oposición. Algunos dirigentes socialistas advierten que participar sin claridad sobre los alcances y objetivos finales de la instancia podría terminar siendo interpretado como un respaldo anticipado a una reforma todavía desconocida.. La comisión comienza así su trabajo con el desafío de elaborar una propuesta de reorganización estatal capaz de proyectarse más allá de la administración Kast, pero enfrentando desde su instalación cuestionamientos respecto de su representatividad política y el grado de consenso que podrá alcanzar. (NP-ChatGPT-La Tercera)
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