Una canasta de Yvonne Anderson sobre la bocina dio este domingo al Valencia Basket su cuarto título de la Liga Femenina, ganados todos ellos de manera consecutiva, y tumbó a un valiente y luchador Casademont Zaragoza, que se quedó a un paso de poder forzar un tercer partido tras haber dominado casi todo el encuentro de la mano de Mariona Ortiz.. Seguir leyendo
Las locales consiguen su cuarto título consecutivo después de ir detrás del marcador casi todo el encuentro
Una canasta de Yvonne Anderson sobre la bocina dio este domingo al Valencia Basket su cuarto título de la Liga Femenina, ganados todos ellos de manera consecutiva, y tumbó a un valiente y luchador Casademont Zaragoza, que se quedó a un paso de poder forzar un tercer partido tras haber dominado casi todo el encuentro de la mano de Mariona Ortiz.. Cuando más cerca tenía el equipo maño la victoria, apareció la vieja guardia del Valencia Basket, en este caso Leticia Romero y también Queralt Casas, para rescatarle y forzar un final apretado en el que Helena Oma estuvo muy cerca de darle el triunfo, pero en el que la aparición final de Anderson lo cambió todo.. Obligado a ganar para seguir vivo, arrancó con más ímpetu y un par de triples el Casademont Zaragoza, pero el Valencia, arropado por la buena entrada del Roig Arena, se conectó rápido al partido, agitado por Yvonne Anderson y por Elena Buenavida. Pero Mariona Ortiz no dejó caer al equipo maño y cuando la potente Aminata Gueye entró a la pista y empezó a dominar ambos aros retomó su dominio. Duró, eso sí, los tres minutos que tardó Hillsman en sacarle la segunda falta. Pese a todo, el 5 de 8 desde la línea de tres aguantaba al Zaragoza (18-22, m. 10).. Alargó Rubén Burgos la rotación de las locales como inversión a futuro, pero pagó un alto precio. Perdió rigor y ejecutoras en ataque y, sin mirar a la canasta más que cómo último recurso, vio cómo el Zaragoza, más musculoso y más vertical, se escapaba a siete. El técnico local tuvo que reconstruir a toda prisa su quinteto para evitar males mayores, pero el acierto visitante desde lejos y el trabajo de Gueye y Mawuli bajo los aros permitió al equipo de Arnau Ferreres hacer uso de su mayor envergadura para llegar al descanso con el choque controlado, más en sensaciones que en el marcador (33-36, m.20).. Tras el descanso, la clarividencia de Mariona Ortiz y nuevos triples permitieron al Casademont volver a ensanchar su renta. El Valencia no encontraba la forma de hacer cortocircuitar al equipo aragonés que, seguro en su plan de partido, hizo parar el partido a Rubén Burgos y elevó la confianza de la marea roja que le acompañaba en forzar un tercer partido (41-51, m.26). En el peor momento del Valencia, apareció al rescate una inspiradísima Leticia Romero, muy desdibujada en la primera parte. También ayudó la defensa de Queralt Casas sobre Ortiz y un triple de Fiebich. En menos de cuatro minutos, todo cambió (51-51, m. 30).. El Valencia pagó el esfuerzo por reengancharse y el Zaragoza aguantó como pudo por delante en el marcador para entrar por delante a un final a cara o cruz. Un triple de Helena Oma fue clave para mantenerse en pie (58-60, m.38). Un triple de Leo Fiebich culminó la remontada, pero contestó con otro Ortiz, su cuarto de otros tantos intentos. El intercambio de golpes se sucedieron y un triple de Awa Fam permitió al Valencia entrar por delante al último minuto (66-65, m. 40).. Valiente, Oma respondió en la siguiente acción y dos fallos seguidos de Fiebich le dieron al Zaragoza la bola a treinta segundos pero la buena defensa del Valencia forzó una pérdida. Quedaban diez segundos y las locales no tenían nada preparado pero Yvonne Anderson se coló entre una rendija de la defensa aragonesa para darle el título al Valencia y infringir al Casademont una cruel derrota. Ahí empezó una fiesta que acabó con la base estadounidense manteada.
Feed MRSS-S Noticias
