Vino Carlos Alcaraz a Nueva York en busca de respuestas y se lleva oro. El desenlace no es el deseado, pero después de cuatro meses y medio de ausencia (desde el 14 de abril) era difícilmente imaginable verlo competir de esta forma, de tú a tú contra “una bestia” que le ha obligado a ir al límite, de nombre Ben Shelton. Pierde el murciano, pero sonríe. Porque tiene motivos. Han sido 4h 28m de tralla y a pesar de todo, su cuerpo ha aguantado. Es la mayor recompensa, dice. “Nos vamos muy contentos, lo hemos peleado. Hemos jugado un gran tenis y la gente lo ha disfrutado. Nos vamos sanos, que al final es lo más importante, y con ganas de seguir mejorando”, dirá antes de retirarse al hotel. A eso de las 3.34 hora local, el español se ha inclinado ante el estadounidense (6-7(5), 6-1, 6-3, 1-6 y 7-6(7) y cierra este viaje de retorno que, visto en perspectiva, deja un poso optimista al tenista español.. Seguir leyendo. ‘BIG BEN’ DERRIBA VARIOS MUROS. Se desconoce si el triunfo servirá de espoleta o no, pero a buen seguro que adornará la carrera de Shelton. El estadounidense, de 23 años, hizo una apuesta de riesgo y obtuvo el triunfo que tanto se le resistía, puesto que había perdido los 17 encuentros que había disputado contra top-3.. Pero no solo derribó ese muro. Su victoria tiene todavía más mérito si se contempla que Alcaraz tan solo había perdido uno de los 16 duelos a cinco sets que había disputado, y ninguno en el que el reloj hubiera sobre pasado las 4h 10m de extensión.. El partido empezó a las 23.15 y acabó bien entrada la madrugada, aunque en el histórico constan tres todavía más tardíos. Ninguno como el Zverev-Brooksby en el torneo de Acapulco, hace cuatro años (2022); se cerró a las 4.55.. En términos de pegada, la productividad fue similar: 38 ganadores para Alcaraz, por los 34 de Shelton, que a su vez rebajó de manera considerable la cifra de errores no forzados; los 35 que cometió contrastan con los 53 del español.. Ambos firmaron los mismos saques directos (7). Otro aspecto que constata la determinación del jugador estadounidense fue la frecuencia con la que intentó la táctica del saque-volea: hasta 20 veces, de las que sacó partido en 16 ocasiones.
El estadounidense bate al español en un pulso de cuartos vibrante y físico, resuelto tras 4h 28m y con el desenlace más tardío en Nueva York: 6-7(5), 6-1, 6-3, 1-6 y 7-6(7)
Vino Carlos Alcaraz a Nueva York en busca de respuestas y se lleva oro. El desenlace no es el deseado, pero después de cuatro meses y medio de ausencia (desde el 14 de abril) era difícilmente imaginable verlo competir de esta forma, de tú a tú contra “una bestia” que le ha obligado a ir al límite, de nombre Ben Shelton. Pierde el murciano, pero sonríe. Porque tiene motivos. Han sido 4h 28m de tralla y a pesar de todo, su cuerpo ha aguantado. Es la mayor recompensa, dice. “Nos vamos muy contentos, lo hemos peleado. Hemos jugado un gran tenis y la gente lo ha disfrutado. Nos vamos sanos, que al final es lo más importante, y con ganas de seguir mejorando”, dirá antes de retirarse al hotel. A eso de las 3.34 hora local, el español se ha inclinado ante el estadounidense (6-7(5), 6-1, 6-3, 1-6 y 7-6(7) y cierra este viaje de retorno que, visto en perspectiva, deja un poso optimista al tenista español.. Seguir leyendo. ‘BIG BEN’ DERRIBA VARIOS MUROS. Se desconoce si el triunfo servirá de espoleta o no, pero a buen seguro que adornará la carrera de Shelton. El estadounidense, de 23 años, hizo una apuesta de riesgo y obtuvo el triunfo que tanto se le resistía, puesto que había perdido los 17 encuentros que había disputado contra top-3.. Pero no solo derribó ese muro. Su victoria tiene todavía más mérito si se contempla que Alcaraz tan solo había perdido uno de los 16 duelos a cinco sets que había disputado, y ninguno en el que el reloj hubiera sobre pasado las 4h 10m de extensión.. El partido empezó a las 23.15 y acabó bien entrada la madrugada, aunque en el histórico constan tres todavía más tardíos. Ninguno como el Zverev-Brooksby en el torneo de Acapulco, hace cuatro años (2022); se cerró a las 4.55.. En términos de pegada, la productividad fue similar: 38 ganadores para Alcaraz, por los 34 de Shelton, que a su vez rebajó de manera considerable la cifra de errores no forzados; los 35 que cometió contrastan con los 53 del español.. Ambos firmaron los mismos saques directos (7). Otro aspecto que constata la determinación del jugador estadounidense fue la frecuencia con la que intentó la táctica del saque-volea: hasta 20 veces, de las que sacó partido en 16 ocasiones.
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